Ante la próxima llegada del portaaviones nuclear USS Nimitz (CVN-68) al Atlántico Sur, la Marina de Brasil se alista para formar parte del ejercicio Southern Seas 2026, una instancia de adiestramiento combinado que la encontrará operando junto a la Armada de los EE.UU. frente a las costas brasileñas.

Siendo el portaaviones de propulsión nuclear más antiguo aún en servicio, y en lo que podría representar uno de sus últimos despliegues operativos, la llegada del Nimitz al Atlántico Sur se inscribe en una misión de circunnavegación del continente sudamericano, con escalas ey ejercicios con países amigos. Además del necesario paso por Sudamérica dado su cambio de destino, este itinerario adquiere relevancia estratégica para la seguridad marítima y la protección de recursos en el ámbito del Atlántico Sur.
Los ejercicios previstos entre el Nimitz y su grupo de combate, integrado además por el destructor USS Gridley (DDG-101) y el petrolero de flota USNS Patuxent (T-AO-201), tendrán lugar entre el 11 y el 14 de mayo frente a las costas de Río de Janeiro. En este contexto, Brasil participará activamente con medios de superficie, submarinos y aeronaves, incluyendo las fragatas clase Niterói Independência (F-44) y Defensora (F-41), el submarino Tikuna (S-34) y helicópteros AH-11B Super Lynx. Las actividades previstas abarcan ejercicios PASSEX, intercambios técnicos y visitas institucionales, orientadas a mejorar las capacidades conjuntas y consolidar los vínculos entre ambas fuerzas navales.
La experiencia acumulada en ediciones anteriores refuerza este esquema de cooperación. En 2024, unidades brasileñas operaron junto a un grupo encabezado por el portaaviones USS George Washington (CVN-73), destacándose operaciones aéreas complejas como el cruce de cubiertas entre aeronaves de ambos países. Estas instancias permitieron elevar el nivel de adiestramiento, así como afianzar procedimientos comunes en áreas sensibles de la coordinación operativa.

Previo a su arribo a Brasil, el USS Nimitz tiene previsto ejercitarse con la Armada Argentina en un PASSEX a desarrollarse hacia fines de abril. Para dicha actividad se contempla la participación del destructor ARA La Argentina y la corbeta ARA Rosales, junto a helicópteros Sea King de la Aviación Naval, en un despliegue que, si bien mantiene el valor operativo del adiestramiento combinado, se perfila más acotado en comparación con instancias previas como el ejercicio Gringo-Gaucho 2024.
Días atrás, y como parte de su tránsito desde el Pacífico hacia el Atlántico Sur, el grupo de ataque liderado por el Nimitz llevó a cabo el 21 de abril un ejercicio bilateral con la fragata Capitán Prat (FF-11) de la Armada de Chile. En paralelo, frente a las costas del norte chileno, se desarrolló el ejercicio Blue Sky VII entre el 13 y el 14 de abril, reuniendo cazas F-16 Block 50 de la Fuerza Aérea de Chile con aeronaves F/A-18 Super Hornet y EA-18G Growler pertenecientes al ala aérea embarcada del portaaviones.
Estas actividades, tanto navales como aéreas, ponen de relieve el nivel alcanzado en materia de cooperación regional y el compromiso compartido con la seguridad marítima, al tiempo que evidencian la continuidad y profundidad del despliegue Southern Seas 2026 en su progresión hacia el Atlántico Sur.

Finalmente, la presencia del Nimitz en aguas brasileñas se desarrollará bajo estrictos protocolos de seguridad, incluyendo monitoreo radiológico y ambiental continuo. Estas medidas, coordinadas por las autoridades navales de Brasil, responden a estándares consolidados para la operación de buques de propulsión nuclear y se inscriben en un esquema de cooperación sostenido a lo largo de décadas.
*Imágenes empleadas en carácter ilustrativo.-
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