El pasado 8 de septiembre, el titular del Ministerio de Defensa Nacional de Uruguay, Javier García, anunció ante el Parlamento el acuerdo alcanzado con el gobierno de España por la compra de dos aviones de transporte Lockheed C-130H Hércules. Denominados T.10 por el Ejército del Aires español, los conocidos cuatrimotores serán adquiridos a un costo de 21 millones de euros, junto a un paquete de repuestos cotizado en un millón de euros. El ministro García aclaró que la compra, la cual se saldará en tres cuotas, resulta necesaria ante la situación actual de la flota de C-130B que son de dotación de la Fuera Aérea Uruguaya, ya que “…se tenía que realizar este año la inspección, a un costo de 9 millones de dólares este año (sic) y otros ajustes en los próximos años…”

Los C-130H Hércules que incorporará la FAU corresponden al lote de 10 aeronaves puestos a disponibilidad por el Ejército del Aire español, unidades que pertenecen al Ala 31 con asiento en Zaragoza y que están en pleno proceso de reemplazo por los Airbus A-400M. Los Hércules en venta son los sobrevivientes de los doce C-130 adquiridos entre 1973 y 1988, a saber: los T.10-03, T.10-08, T.10-09 y T.10-10 (C-130H) , el TL.10-01 (C-130H-30) y los TK.10-05, TK.10-06, TK.10-07, TK.10-11 y TK.10-12 (KC-130H). Tradicionalmente conocidos como “Dumbos”, las chanchas españolas operaron a lo largo de su vida en el seno del 311 Escuadrón de Transporte y del 312 Escuadrón de Reabastecimiento en Vuelo. Los “Dumbos” inicialmente formaron parte del 301 Escuadrón, unidad creada en 1973 con el arribo del primer Hércules a territorio español y que posteriormente sería disuelta en 1978, para pasar a denominarse Ala 31. De acuerdo a lo expresado en el sitio oficial del Ejército del Aire, la unidad cuenta con un vasto historial de operaciones y actividad, habiendo “…realizado desde su creación más de 178.052 horas de vuelo, transportando cerca de 1 millón de pasajeros, 141.865.206 Kg. de carga y se han trasvasado 37.036.330 litros de combustible en misiones de reabastecimiento en vuelo…”

Uno de los puntos a favor de los “Dumbos” españoles es que diversos trabajos realizados a nivel estructural en los últimos años no solo les han brindado una extensión de su vida útil sino que también se modernizaron aspectos como la aviónica, comunicaciones, autoprotección, combustible y sistema de reabastecimiento. El proceso de actualización se inició a mediados de la década de los noventa e incluyó aviónica suministrada por la entonces AlliedSignall. Parte de equipamiento abarcó un nuevo sistema digital de control de vuelo automático, piloto automático, cuatro pantallas de cristal líquido de 150 x 200 mm, computadora de misión, sistema de gestión de vuelo, IFF y un radar Bendix RDR-1400. Esta primera etapa fue gestionada por CASA, en colaboración con Lockheed Martin.

Posteriormente, se avanzó en la mejora de equipos de comunicación, navegación y contramedidas, esto último con la incorporación de sistema de alerta de aproximación de misil AN/ALQ-156 (receptores ubicado en cola y parte delantera) y lanzadores de contramedidas IR/radar AN/ALE-47 (traseros y delanteros). Con inspecciones mayores al día, los “Dumbos” españoles se presentan como una opción tentadora para aquellos países que necesitan complementar o reemplazar sus flotas de Hércules, tal como ha sido el caso de Uruguay, país que ha decidido avanzar en los planes de modernización y re-equipamiento de sus Fuerzas Armadas

Imagen de portada: Sergio Ruiz González vía Ejército del Aire

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