Los manifestantes surcoreanos se reunieron el martes frente a la Casa Azul presidencial para expresar su oposición a las próximas re negociaciones militares de costos compartidos entre Seúl y Washington.

Una docena de manifestantes de Solidaridad por la Paz y la Reunificación de Corea y otras organizaciones, dijeron que objetan las demandas del presidente estadounidense Donald Trump de que Corea del Sur «pague más» por los costos de defensa, el mismo día que los funcionarios estadounidenses y surcoreanos se reunieron para una reunión «exploratoria», previa al inicio de las negociaciones.

Los manifestantes dijeron que las demandas de Trump son excesivas y obligan a Corea del Sur a pagar la factura de los costos de defensa de Estados Unidos más allá de las fronteras de Corea.

Camp Humphreys es una base militar estadounidense que se encuentra a tan sólo 120 kilómetros al sur de la frontera con Corea del Norte, y si estallase un conflicto entre ambas Naciones, esta base se transformaría rápidamente en la sede central de inteligencia y operaciones para combatir la guerra contra el régimen de Kim Jong un.

«La administración Trump dio un presupuesto récord de USD 750 mil millones para la defensa proporcionada por los EEUU, lo que significa que quieren verter la riqueza del país en una carrera armamentista sin fin para enfrentar a China y Rusia. Por el bien de la economía, la seguridad y la paz [de Corea del Sur], las negociaciones del acuerdo de defensa compartida deben detenerse realmente ahora».

Trump ha pedido un aumento en el costo compartido de defensa menos de un año después de la conclusión de la ronda de negociaciones más reciente. Corea del Sur acordó aumentar su contribución en un 8.2 por ciento y pagar USD 915 millones, y además acordó a que el acuerdo se revise anualmente. Bajo las administraciones anteriores de EEUU, las negociaciones se llevaron a cabo en un calendario de cinco años, con el gasto de defensa de Corea del Sur aumentando en un 20% en los últimos 10 años.

Los manifestantes dijeron que Estados Unidos exige que Corea del Sur pague USD 5 mil millones anuales, o 5.8 veces la cantidad actual que Corea del Sur está pagando por las tropas en la península. La semana pasada, un analista de EEUU le dijo a la prensa local que le preocupa la gestión de la alianza y el cronograma acelerado.

Las pre-negociaciones exploratorias para compartir los costos comenzaron el martes. Timothy Betts, el negociador estadounidense a cargo de los costos de defensa en Corea del Sur, y su homólogo surcoreano, Chang Won-sam, se reunieron en Seúl antes de las negociaciones oficiales que comenzarán en septiembre.

La seguridad proporcionada por Estados Unidos a Corea del Sur ha sido tema de debate concurrente entre sus ciudadanos, quienes no están muy convencidos con las instalaciones permanentes en su territorio. Probablemente, una de las bases militares estadounidenses más conflictivas sea Camp Humphreys, que a tan sólo 120 kilómetros al sur de la frontera con Corea del Norte, es una de las que más protestantes recibe cada año, puesto que muchos ciudadanos desearían que se retirarán definitivamente, alegando que desde su llegada, ha aumentado el crimen, los asaltos y la prostitución en una zona que solía ser muy pacífica.

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