Armada Argentina: mas responsabilidad y pocos medios

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Argentina finalmente logro resultados positivos frente a la Comisión de Limites de la Plataforma Continental de la ONU. A razón de esto, el país logró redefinir sus limites incrementando en unos 1633 kilómetros cuadrados su territorio marítimo, y por lo tanto, la superficie en la cual debe ejercer control. Este hecho supone no solamente la mejora en la proyección de los intereses argentinos sobre el lecho y el subsuelo de esa porción de mar, sino, un llamado de atención a su propio Estado como a la opinión publica de la capacidad que posee actualmente nuestro país para ejercer un control efectivo sobre las enormes extensiones marítimas con las que se cuenta.

Hay que recordar que el año pasado la CONVEMAR aprobó el pedido argentino de extensión del limite exterior de la plataforma continental, lo que implicó que el país se hiciera con un 35 por ciento de superficie marítima mas, constituyendo un hito tanto para la historia diplomática argentina, como para los funcionarios de carrera que se desempeñan en política exterior.

Esta política “trans-gobierno” de reclamo en la ONU implica un éxito colosal que se transfiere directamente en la posibilidad de explotación de recursos, tanto en una zona exclusiva ampliada como en un lecho y subsuelo con posibilidad de contar con recursos hidrocarburiferos. Es así, como este éxito en cuanto a política diplomática termina marcando un punto paradigmático para otra política que debe ir siempre de la mano de la política diplomática: la defensa.

Argentina, con este agregado territorial, debe supeditar sus políticas publicas en defensa a estas nuevas conquistas diplomáticas. Para cumplir con su responsabilidad funcional de controlar los nuevos limites marinos, las instituciones militares deben contar con medios eficaces para desarrollar tareas de control marítimo frente a innumerables flotillas pesqueras sin permiso que depredan los recursos pesqueros y energéticos.

Nuestro país actualmente cuenta con una de las zonas económicas exclusivas mas grandes del mundo, con una proporción de superficie marítima similar a la superficie terrestre. La antilogía de esta proporción es que actualmente el territorio marítimo solo es supervisado por una decena de patrulleras entre buques de la Armada Argentina y la Prefectura Naval. Las políticas públicas de seguridad y defensa en estos casos hacen agua.

A sabiendas de que la política de defensa debe necesariamente confluir con la política exterior, la primera esta siendo relegada permanentemente por la falta de recursos y la indefinición de las esferas decisorias en una planificación acorde para que las distintas instituciones puedan desarrollar sus funciones primarias de una manera correcta.

El año 2017 no implicaría dar el paso superador que la Armada espera para poder avanzar sobre nuevos medios con el fin de articular una presencia definitiva en el extenso territorio marítimo. Para este año no se esperan definiciones de las altas esferas decisorias en el edificio Libertador para que esta fuerza pueda contar con nuevos medios. Es así que la presencia argentina en el nuevo espacio a controlar quedara encuadrada todavía por los únicos 3 viejos pero nobles avisos A-69 que prestan tareas en la División de Patrullado Marítimo.

La definición de avanzar sobre nuevo material se tambalea desde hace años con los diversos anuncios sobre patrulleras, que en definitiva no se han terminado de materializar. La búsqueda de buques del tipo OPV  ha transitado un camino de al menos 15 años. El diseño adquirido a la compañía alemana Fassmer termino en el desembolso de divisas extranjeras y ningún buque en grada. Por otro lado, la gran cantidad de reuniones entre funcionarios de ARS y miembros del Ministerio de Defensa quedaron solamente en intenciones de deseo de trabajo conjunto, y en ningun caso se dio un avance serio para que definitivamente la Armada Argentina pueda contar con unidades de este tipo. En cuanto a ofertas foráneas, en los despachos de funcionarios de defensa se han acumulado ofertas de países como Francia, España e incluso China.

Al largo camino por poder dotar con presencia efectiva en la enorme extensión marítima se le ha sumado otro componente político a la cuestión económica y decisoria: la histórica rivalidad entre la Prefectura Naval y la propia Armada para desarrollar tareas de patrullado marítimo. La institución de seguridad, con mas medios de despliegue en esta función primaria, veta las iniciativas de la Armada Argentina para poder avanzar sobre unidades específicamente diseñadas para las tareas de patrulla.

Hay que tener en cuenta que al día de hoy ambas fuerzas cuentan con muy pocos medios, y estos llegan a promediar los 30 años de antigüedad.

En definitiva, el avance diplomático sobre el territorio marítimo debe exigir también un esfuerzo político y económico que venga de la mano de Defensa. En primer lugar, es importante avanzar sobre una definición de competencias entre las fuerzas de seguridad y defensa, y a esta definición de competencias brindarle un refuerzo económico que se traduzca en nuevas unidades y una mayor operatividad.

La soberanía no se ejerce solo de manera exclamativa, sino también con una fuerte presencia física y efectiva. Argentina se debe ahora esto último.

6 Comentarios

  1. Lamentable y tristemente, luego de la politica de destrucción de las FFAA desde 1983 a la fecha por parte de la corporación politica, hoy en día la Armada no puede controlar ni velar por la soberanía ni de los lagos de Palermo.

  2. Además del panorama devastador que tienen la FF.AA tenemos que escuchar y leer campañas como las que hacen los medios de Cristóbal López “informando” las millonarias compras que realiza el estado armándose para la 3era Guerra Mundial, llenando de confusión e ignorancia a la gente que repite sin análisis datos absurdos como que Argentina está comprando aviones a hélice de la segunda guerra por los Texan. Una pena que no se pongan las cosas en su justa medida.

    • La van a dejar pasar, quedate tranquilo, la guita la van a usar para las elecciones que vienen. Eso es lo unico que les importa a las basuras que están desde 1983.

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