El 9 de mayo, en una nota del diario Clarín titulada “Malcorra buscara que Londres levante el embargo de armas” se informo que la canciller pondría en la mesa de negociaciones el embargo que pesa sobre la Argentina sobre bienes y tecnologia inglesa que puede llegar a tener finalidad militar. Es sabida la dificultad de diversas fuerzas para conseguir repuestos de sistemas de armas que poseen componentes ingleses, al igual que la necesidad de contar con reemplazos de algunos vetustos sistemas que actualmente se operan, pero que no encuentran sustituto por la presión internacional británica.

Si bien la reunión transcurrió y la Cancillería argentina se expreso sobre la posición histórica del país en su reclamo de soberanía sobre el archipiélago, el debate sobre el embargo nunca existio, tal como deslizaron fuentes de la Cancilleria y Presidencia de la Nacion consultadas al respecto. El tema nunca estuvo sobre la mesa y la irrupcion del mensaje en el mass media argentino habria tenido origen en el MinDef, con la evidente intencion de llamar la atencion sobre sus propias problematicas. El embargo sobre bienes militares que comenzó con el conflicto de Malvinas en 1982, obligo a la Argentina a buscar nuevos proveedores de armas en el mundo y que se endureció desde el 2012 con la medida británica de la Secretaria de Negocios, Innovación y Oficios de limitar completamente cualquier suministro que pueda tener finalidad militar, es al día de hoy un impedimento enorme en la Fuerza Aerea Argentina y la Armada Argentina para poder contar con nuevos sistemas de armas, o incluso, suministros para mantener operativa a su maquinaria.

Soft Power

Es fundamental aclarar que la presión del embargo ingles no se limita a la posible exportación de sus sistemas, sino que abarca una muy seria capacidad de persuasión sobre otros estados para impedir que nuestro país cuente con sistemas con capacidad de proyección o “que pueda poner en riesgo los intereses económicos de los isleños”, lo que se denomina “Soft Power” en Relaciones Internacionales. Negocios son negocios, y los mismos pueden implicar que la República Argentina pueda tener incluso dificultades con proveedores de armas a los cuales no estamos vinculados históricamente.

La nota de Clarin toma un cariz interesante al relacionarla con las ultimas noticias surgidas de negociaciones entre el Ministerio de Defensa y funcionarios estadounidenses, las cuales han dejado avanzada la posibilidad de que la Argentina disponga de aeronaves F-5, Turbo Mentor, Texan II y Orion.

El Reino Unido ha observado no solamente el ofrecimiento de aeronaves F-5, sino incluso aquellas que son de patrullado marítimo y de entrenamiento básico. En cuanto a los F-5 (avanzaremos sobre este asunto en próximas notas), se ha vetado la posibilidad de que estos sistemas cuenten con sistema de reabastecimiento en vuelo, la capacidad de portar armamento lanzable de ultima tecnologia, y que cuenten con un sistema logístico establecido. Esto implicaría a viva luz un paso atrás frente a las negociaciones por los M-2000-9 emiraties -con fuerte presion del R.U. y finalmente descartado- los F-1 franceses y los Kfir israelíes.

La Punta del Iceberg

Algo sucede. La nota del diario Clarin no resulta casual en un contexto en donde las posibilidades de reemplazo o adquisición de diversos sistemas terminan truncadas frente a la presión británica en conjuncion con un contexto economico nacional complejo. Se puede pensar en desesperación de las fuerzas para hacerse de recursos para así manterse a flote en un contexto de crisis terminal o de que las mismas no están en sintonia y recorriendo el mismo camino que les plantea el poder político de turno. En todo caso, golpeadas por la falta de presupuesto y el exodo de personal hacia el sector privado, en particular de quienes son una mano de obra muy especializada con una remuneracion insuperable en el sector privado a comparacion de la postergacion de los ajustes salariales o los cuales cuando llegaran, tarde e insuficientemente.

Por lo pronto urge mantener un canal de dialogo fluido y constructivo entre las autoridades políticas y las militares (con poder decisorio) para determinar si se construirá una fuerza limitada bajo presión británica, pero quizá mas operativa, o si, por otro lado, sera mejor esperar a que amaine y los recursos florezcan para construir una fuerza sin limitaciones y con los requisitos que Argentina desee.

5 Comentarios

    • No pequemos de falta de objetividad. La crítica no debería ser solo para esta administración sino para todas las anteriores.

  1. Esto es obvio…Los turros estos nos estan haciendo pagar “la irreverencia ” no solo de haberlos retado abiertamente recuperando nuestras perlas autrales, sino que ademas quedaron como que “la cenicienta” los vapuleo,los basureo y les hizo morder la espuma marina habiendoles reventado el 63% de su flota de mar…es obvio que esto seguira asi, saben,(no son boludos,ya con una muestra les alcanzo),que nuestros pilotos con un pipper somos capaces de reventarlos nuevamente y por eso no quieren correr ni el mas minimo riesgo,,,,Argentina esta presionada a mirar “hacia el este”,mas alla,,,hacia el medio o lejano oriente si quiere armas que obliguen a Camero y a sus esbirros a sentarse en la mesa de negociaciones…. “NADIE ACUERDA NADA CON LOS DEBILES”, Y nosotros,en este estado,,,”ni siquiera estamos en la lona” se entendio no?

  2. “Confiar en que en cualquier momento podriamos contar con materiales de otra procedencia que no sea la propia, significa conspirar contra la seguridad de la Patria”

    General D Manuel N. Savio

  3. Sabemos que no podemos rearmar nuestra fuerza x que tanto como Francia Alemania y EEUU son socios de los ingleses menos Rusia a ellos podemos comprar las armas y la tecnología militar avanzada para nuestras fuerzas tanto como para el ejército la Armada y la fuerza aérea

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