Análisis: Con el levantamiento de las sanciones, vienen tiempos de bonanza para la Fuerza Aérea Iraní

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Por Gareth Jennings, Londres – IHS Jane’s Defence Weekly
Traducido por Grulla

La Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán opera principalmente aviones suministrados por Estados Unidos, como el Grumman F-14A Tomcat, que se remontan a la época del Shah de Irán. El levantamiento de las sanciones después de 36 años permitirá a Irán reparar o reemplazar estos aviones, y hay varios países que ya están ofreciendo sus productos antes del previsto proceso de modernización. Fuente: agencia de noticias Mehr

05 de agosto de 2015 – Apenas unas semanas después de que Irán acordó en Viena un acuerdo que limita su capacidad para fabricar una bomba nuclear, la fuerza aérea iraní ya se está posicionando para renovar su envejecido inventario, paralizado por 36 años de sanciones internacionales, según informa Gareth Jennings.

En virtud de un acuerdo firmado el 14 de julio entre el gobierno iraní y los líderes de China, Francia, Alemania, Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos, las sanciones económicas internacionales contra Irán se levantarán ahora que Teherán ha aceptado limitar sus actividades nucleares .

Para la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán (IRIAF), esto representa una oportunidad sin igual para recapitalizar un inventario de aeronaves obsoletas y con un creciente número de ellas fuera de servicio, aeronaves que se recibieron de los Estados Unidos antes de la revolución del país en 1979 o fueron decomisadas a Irak después de la del Golfo Guerra en 1991.

Con el histórico acuerdo firmado hace menos de un mes, el IRIAF ya ha sido relacionada con potenciales adquisiciones de nuevos aviones de combate de China y Francia, concretamente los Chengdu Aircraft Corporation (CAC) J-10B y Dassault Mirage 2000 respectivamente. Según informes de prensa, citando en el anonimato a funcionarios militares y de inteligencia, Pekín se ha ofrecido a suministrarle a la IRIAF hasta 150 cazas J-10B más el armamento asociado, mientras se informa que que París se ha ofrecido para suministrar sus cazas Mirage 2000 excedentes, que están en el proceso de ser sustituidos en el servicio francés por el Rafale.

Rusia tampoco se queda al momento de ofrecer. Se dice que Moscú está evaluando a una posible venta de cazas MiG y/o Sukhoi, nuevos o de segunda mano, a Irán.

Antes de la revolución en 1979, los Estados Unidos le suministraron al Sha de Irán alrededor de 500 de sus aviones de combate de última generación (79 Grumman F-14A Tomcat; 177 McDonnell Douglas F-4E, 32 F-4D y 16 RF-4E Phantom II, 141 F-5E y 28 F-5F Tigre II). Combinados con los muchos aviones Lockheed Martin C-130E/H Hércules y Boeing 707 de transporte, Lockheed Martin P-3F Orion de patrulla marítima, y los helicópteros Boeing CH-47A Chinook, Bell UH-1 Iroquois y Bell AH-1 Cobra, todas éstas aeronaves no solo convirtieron a la entonces Fuerza Aérea Imperial Iraní en una de las más capaces en la región, sino del mundo.

El sostenimiento y apoyo de los EEUU a estas plataformas cesaron con la caída del Sha, dejando a Irán que se arreglara por sí sola. Aunque esta flota de aviones suministrados por los Estados Unidos fuer más tardes aumentada con los cazas adquiridos a China y los incautados a Irak al huir estos a Irán (incluyendo tipos de origen francés y ruso), las sanciones internacionales hacen que Irán todavía enfrente una lucha cuesta arriba para mantenerlos en servicio.

El embargo internacional de armas ha limitado el acceso de la IRIAF a los muy necesarios repuestos para estas aeronaves, lo que obligo a Irán a recurrir a la canibalización de aviones considerados irreparables, la ingeniería inversa para producir algunas partes, el abastecimiento en el mercado negro, y el desarrollo de sus propias plataformas autóctonas.

Junto con las pérdidas de guerra y el desgaste operativo, la canibalización de las aeronaves han convertido a la reducida IRIAF en una sombra de la fuerza que fue en 1979. De acuerdo con las Fuerzas Aéreas del Mundo de IHS Jane, los números actuales de la IRIAF se componen de unos 370 jets rápidos. Si bien este número puede parecer respetable y suficiente en los papeles, se cree que sólo una fracción esta disponible en un momento dado.

Irán ha tenido cierto éxito en reproducir mediante ingeniería inversa muchas de las partes necesarias. La industria aeroespacial nacional del país (principalmente HESA y Organización de Industrias de Aviación de las Fuerzas Armadas Iraníes, o IAFAIO) ha hecho grandes avances en la fabricación autóctona de lo que se requiere para mantener la capacidad militar del país. El gobierno iraní ha afirmado que el país es capaz de producir el 70% de las piezas de repuesto necesarias para manteneren condiciones de aeronavegabilidad a su flota militar, y recientemente incluso afirmó que se había logrado la autosuficiencia completa en este campo (aunque estas afirmaciones se cree que son exageradas).

A través de los años Irán también ha tratado de obtener los materiales que necesita en el mercado negro. La evidencia de esta compra de componentes de terceros surgió en 2009 con el encarcelamiento en el Reino Unido de tres hombres de negocios que habían buscado contrabandear componentes a Irán, y en 2011 con un intento frustrado para el contrabando de nueve helicópteros Bell 212 ‘Huey’ de repuesto desde España.

Finalmente, Irán ha tratado de desarrollar sus propios cazas (y también otros tipos de aeronaves) con, tiene que ser dicho, resultados mixtos. La mayoría de ellos han parecido lo suficientemente verosímiles, basándose obviamente en las aeronaves norteamericanas que ya están en su inventario, como el Azarakhsh (Rayo) derivado del F-5E, el Saeghe (Thunderbolt) y el Simorgh (Phoenix). Sin embargo, el “caza furtivo” F-313 Qaher (Conquistador/Omnipotente) fue recibido con un desdén casi universal cuando se puso en marcha en 2013 ya que muchas de sus características mostraron que era fundamentalmente defectuoso y apenas apto para el vuelo, menos para combatir por sí solo.

Por tanto, el levantamiento de las sanciones permitirá a Irán a tomar un camino en conjunto más convencional en la largamente atrasada renovación de su inventario. Con varios países aparentemente haciendo cola para ofrecer sus productos, la IRIAF está al borde de un esfuerzo de recapitalización que podría empequeñecer incluso al que se llevó a cabo bajo el Shah en la década de 1970.

http://www.janes.com/article/53485/analysis-boom-time-beckons-for-iranian-air-force-with-sanctions-set-to-be-lifted

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