Major Non-NATO Ally
Argentina (1998): Primer país de la región en recibir el título, formalizado bajo la administración de Bill Clinton.
Brasil (2019): Designado por la administración de Donald Trump, Brasil obtuvo el estatus tras la visita del presidente Jair Bolsonaro a Washington. Esto le permite al país adquirir equipos de defensa con prioridad, participar en licitaciones del Pentágono y acceder a tecnologías espaciales.
Colombia (2022): Designado como socio global de la OTAN, con anuncios de un mayor acercamiento para convertirse en un importante aliado no perteneciente a la OTAN en 2022.
¿Qué significa ser un importante aliado no perteneciente a la OTAN, con respecto a la adquisición de aviones de combate?
Para resumirlo en una sola palabra, Espejitos....
Es decir, No tiene ninguna influencia o relación directa con el tema de los F-16 para favorecer [el proceso], sobre todo porque la autorización de la DSCA salió antes.
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Además, nosotros hispanohablantes decimos "espejitos de colores" ¡capisce!
Saludos cordiales.
Esta muy bueno el esfuerzo por simplificar el concepto, pero a esta altura es necesario ser rigurosos. Calificar el estatus de Aliado Principal No Miembro de la OTAN como “espejitos” no solo es una metáfora desafortunada, sino una afirmación que no resiste el contraste con la evidencia ni con la lógica estratégica básica.
Los antecedentes son claros y verificables. Argentina, Brasil y Colombia han utilizado de manera concreta y sostenida el canal FMS para acceder a aeronaves, helicópteros, artillería, sistemas ISR, modernizaciones, entrenamiento y sostenimiento logístico, en condiciones políticas y financieras que difícilmente habrían sido posibles fuera de ese marco. ¿Brasil no compro algo de 60 obuses M-109 en dos tandas vía FMS? Reducir décadas de cooperación material efectiva a un “billete de tres pesos” no es una opinión: es una negación de los hechos, y muy mala por cierto.
En el caso del Perú, resulta además cada vez más evidente que la reciente declaratoria como aliado extra-OTAN no es un gesto aislado, sino parte de un alineamiento estratégico más amplio. Negar que este estatus esté directamente vinculado al proceso de modernización de la Fuerza Aérea del Perú, incluida la futura adquisición de cazas F-16 Block 70, implica desconocer la acumulación de señales políticas, normativas y operativas que se han venido produciendo en paralelo.
A ello se suman otros proyectos de cooperación bilateral de alto valor estratégico entre las Fuerzas Armadas peruanas y el gobierno de los Estados Unidos, como el desarrollo de capacidades asociadas al Puerto espacial de Talara y la modernización y proyección de la Base Aeronaval del Callao, entre otros. Estos elementos no surgen de manera espontánea ni desconectada: forman parte de una arquitectura de cooperación de largo plazo.
Es correcto señalar que los procesos administrados por la DSCA siguen su propio curso técnico y cronológico. Lo que ya no resulta sostenible es afirmar que el contexto político-estratégico carece de relevancia. En materia de defensa, el contexto no decide solo, pero condiciona todo: prioridades, tiempos, acceso, sostenimiento e interoperabilidad.
Por ello, cabe preguntarse si la súbita desvalorización de este estatus responde realmente a su historial objetivo o si, más bien, pierde “valor” únicamente ahora que el país beneficiado es el Perú. En ese punto, el argumento deja de ser técnico y pasa a ser selectivo.
Buena tarde!