Voy a tratar de ser lo menos agresivo pero lamentablemente duro con todos los malintencionados que no quieren aprender de la historia y hablan pavadas sobre LADE
Fue creada por los generales del ejército ( allá por 1942 aprox. Antes que se creara la fuerza aérea) para que los pilotos de transporte y los aviones de transporte en vez de salir a pavotear para cumplir su entrenamiento , usaran esas horas para volar rutas de fomento o de uso interno de la defensa,
O sea que si disolvemos LADE, el gasto en sueldos , combustible y repuestos no desaparece porque hay que volar igual para hacer entrenamiento . . . . .
Lo único que se pierde es el servicio de fomento
Esta claro o todavía hay alguien que quiere cerrar LADE ????????
LADE fue una solución brillante.
Ahora bien, acá viene el punto que muchos se niegan a aceptar:
Si hoy se disuelve LADE, el gasto en sueldos, combustible, mantenimiento y repuestos NO desaparece, porque la Fuerza Aérea necesita seguir volando para entrenar.
Eso es correcto.
Pero lo que sí cambia es el sentido del sistema.
El problema es que
el concepto de “aerolínea de fomento” que justificaba a LADE dejó de existir hace décadas.
Hoy Argentina tiene aerolíneas comerciales, low cost, infraestructura aeroportuaria, rutas terrestres y un contexto completamente distinto al de los años 40, 50 o incluso 90
Mantener una “línea aérea estatal militar” para cumplir una función que
ya no es necesaria ni eficiente no es defender la soberanía: es
congelar una estructura por inercia histórica.
Si seguimos esta lógica romántica, entonces habría que plantear algo absurdo:
Aca en Estados Unidos deberíamos de volar gratis.
EE. UU. tiene
tres veces más territorio que Argentina, con todas las ramas de las Fuerzas Armadas volando
todos los días en misiones de entrenamiento, en transporte, reabastecimiento, evacuación, logística y ejercicios combinados…
y
ninguna mantiene una aerolínea militar de fomento para pasajeros civiles.
¿Por qué?
Porque el entrenamiento militar
se justifica por la misión militar, no por prestar un servicio comercial encubierto.
Y acá está el punto clave que muchos esquivan:
LADE fue excelente en los 40, 50, 60, 70, 80, 90 e incluso principios de los 2000.
Pero hoy es un
anacronismo operativo, que mezcla entrenamiento militar con una función civil que ya puede ser cubierta por otros actores o por esquemas más modernos y transparentes.
Defender a LADE “porque siempre estuvo” no es defender la Fuerza Aérea.
Es impedir que la FAA se concentre en lo que realmente importa:
adiestramiento, transporte estratégico, defensa y proyección operativa, sin arrastrar una estructura que ya no responde a la realidad del país ni del sistema aéreo moderno.