Armas de la Segunda Guerra Mundial controladas por animales
Algunas de las armas más extrañas de la Segunda Guerra Mundial no eran “inteligentes” por su electrónica, sino porque dependían de seres vivos para guiar municiones. En la Unión Soviética, se entrenó a perros para misiones antitanque, buscando aprovechar sus instintos contra la amenaza de los blindados alemanes.
En Estados Unidos, investigadores exploraron las “bombas murciélago”, un proyecto para liberar murciélagos con dispositivos incendiarios, con la esperanza de crear un arma más destructiva que las bombas convencionales. Y el psicólogo B. F. Skinner propuso algo todavía más surrealista: una bomba planeadora guiada por palomas, el Proyecto ORCON.
¿Qué desafíos de ingeniería llevaron a involucrar animales en la guerra? ¿Cómo funcionaban realmente estos sistemas? ¿Fueron soluciones ingeniosas o apuestas desesperadas? ¿Y dónde está el límite entre innovación bélica y experimentación temeraria?
Una historia documental sobre ingeniería insólita, programas históricos reales y los límites incómodos del control cuando el ejército convierte a los animales en “municiones guiadas”.