27 DE MARZO DE 1973 - Primer lanzamiento de un misil guiado aire-superficie desde una aeronave argentina. Se realizó con misiles filoguiados Aerospatiale AS-1117 desde el Alouette III indicativo 4-H-7, piloteado por el Teniente Navío Néstor Santiago Barrios, P-85. Los guiadores de los misiles fueron el Teniente Navío Juan A. Imperiale, P-88, y los Tenientes de Corbeta Marcelo Miranda y Omar Busson, ambos P-98, quienes lanzaron en ese orden. Los tres guiadores mencionados habían sido enviados a mediados de julio de 1972 a Francia, para realizar el curso de guiadores (agosto-septiembre) en las instalaciones de Aerospatiale ubicadas en Chatillon Sur Mer, cerca de París. Fueron acompañados de otros tantos suboficiales (Ramón Barrios, Gerardo Corrales y un suboficial mayor control tiro cuyo nombre, infortunadamente, no tenemos registrado) que realizaron los correspondientes cursos de mantenimiento y operación. Durante las prácticas, los pilotos registraron un 100% de aciertos en el modo tierra-tierra. Esto dio lugar a que, para satisfacer un requerimiento del ejército británico, Aerospatiale pidiera a Imperiale autorización para realizar, en la siguiente ejercitación, tres lanzamientos usando una sola trazadora por misil (en lugar de dos); la prueba, que resultó exitosa, fue observada por un mayor de ese ejército. Para ese entonces, la escuadrilla se venía preparando desde principios de 1972 para las operaciones de ataque e investigaba en lo que después se denominó vuelo táctico, es decir, aquel que se realiza en estrecha proximidad con el terreno, utilizando todas las cubiertas a la observación y el fuego enemigo que ofrece su morfología (cursos de agua, quebradas, árboles, elevaciones, etc., incluyendo instrucciones). Es oportuno señalar que, desde su incorporación, los Alouette III estuvieron preparados para ser armados con una ametralladora MAG de 7,62 mm; el correspondiente diseño y fabricación de las partes necesarias se hizo en Espora. Como la amenaza terrorista había comenzado a manifestarse con ataques a unidades militares, el helicóptero que cubría guardia permanente de rescate agregó, en 1971, al equipamiento específico para esa función: una ametralladora con 1.000 tiros fijos, chalecos antibala y otro material. Al mismo tiempo se comenzaron los reconocimientos armados nocturnos alrededor de la Base Espora y el adiestramiento, también nocturno, requerido para desembarcar un equipo de tiradores en distintos puntos del terreno circundante y en puntos de bloqueo de las principales rutas del área. Desde que se habían incorporado los primeros helicópteros a la Armada (1949), siempre se los había considerado como un medio utilitario o antisubmarino; la incorporación de armamento anti-terrestre y antisuperficie constituyó una verdadera revolución de su empleo en la Armada. En este sentido, a mediados de 1973 el entonces Comandante de la Escuadrilla, Capitán de Corbeta Orlando Enrique Bolognani, P-82, obtuvo permiso para camuflar a los Alouette, tarea que se completó ese mismo año; asimismo, con el propósito de difundir las capacidades de estos helicópteros se tomó e hizo circular una fotografía que las resumía. Además de los misiles, a finales de 1978 se les agregaron a los Alouette cohetes de 70 mm producidos en Argentina, lanzados desde coheteras modulares de seis tubos cada una (hasta 4 módulos por banda totalizando 48 cohetes) diseñadas y producidas en el Taller Aeronaval No 1 de Punta Indio y, en 1979, cañones de 20 mm. Desafortunadamente, con el comienzo del siglo XXI los helicópteros con capacidad de ataque fueron desapareciendo de la Armada hasta extinguirse sin reemplazo, no obstante la vigencia de su empleo en todos los conflicto de estos tiempos.
Pablo Marcelo Arbeletche