Gracias, Nicolás... Pero, falta un poquito todavía... Quizá, en compensación a no haber encontrado el sitio justo, tuve un regalo inesperado para traer a Biguá: en el viaje de retorno tuve la tremenda suerte de que me tocara el asiento A3, o sea ventanilla, bien por delante del ala, y del lado...