Si se reducimos la discusión a “capacidad actual más ecosistema NCW occidental como un único criterio válido”.
Ese enfoque es cómodo, pero conceptualmente incompleto.
Ese reduccionismo, conveniente para una narrativa inconsistente.
Y sí, es funcional a una narrativa que
minimiza, desarma y deslegitima a fuerzas aéreas y Estados que
no encajan en un molde doctrinal, pero que
sí tienen historia, memoria de guerra y reflejos institucionales.
El error de fondo es confundir debilidades actuales con ausencia de experiencia histórica y doctrinal.
La Fuerza Aérea del Perú
no parte de cero, ni es una fuerza “exótica” mucho menos improvisada, incapaz de asimilar un SARM moderno.
La historia sí importa, y mucho.
La FAP operó durante décadas misiles BVR activos y pasivos, misiles todo aspecto cuando en la región eran excepción, misiles aire-superficie y antirradiación desde los años 70, CAS con plataformas especializadas, bombarderos tácticos, helicópteros de ataque, transporte blindado artillado y helitransporte pesado, jammers activos, radares avanzados y sistemas C2 cerrados con integración simultánea de doctrinas soviéticas y occidentales además de aviación de combate empleada en
operaciones reales, no solo en ejercicios
Denme
10 fuerzas aéreas en toda América con ese recorrido doctrinal y experiencia operacional real.
Diez. No cinco. No “algunas”. Diez.
Eso genera
capital humano,
cultura operativa y
know-how residual.
Y aclaro el término para que no se use de forma despectiva:
Know-how residual es el conocimiento operativo, doctrinal y humano que
no desaparece aunque los sistemas se degraden, se retiren o se deje de invertir durante años.
Sres, saber cómo
se organiza una fuerza aérea para el combate real —no para desfiles— es lo que llamamos
cultura operativa.
La
memoria doctrinal es haber pensado, planificado y ejecutado bajo estrés de combate.
Instructores, técnicos, planificadores, oficiales y servicios de inteligencia que ya
vivieron la operación de sistemas complejos saben dónde fallan los procesos, y por eso reconocen errores antes de que se repitan bajo presión real.
Ese activo es inmaterial, pero
estratégico.
¿Y los reflejos institucionales?
Eso que solo te da la experiencia dura, el conflicto, la guerra. El saber reaccionar ante fallas, escasez, presión política y restricciones externas y
encontrar soluciones inmediatas.
¿Les parece poca cosa?
¿Vamos a borrarlo por soberbia?
Eso no es ético, ni profesional, ni decente.
Es un
insulto intelectual.
Veamos hechos, no relatos.
Argentina en Malvinas quedó sin cazas, sin misiles y bajo embargo.
El mercado occidental tomó posición. Fue castigada durante décadas.
Algunos países ayudaron, pero no bastó, y tampoco se hizo lo suficiente.
¿Y Perú? , ¿qué posición tomó en momentos de crisis extrema?
Perú aprendió de conflictos propios, ajenos y de su guerra interna.
Bajo embargo, fue capaz de traer 36 cazas completamente armados, cientos de misiles de todos los tipos, radares que nadie en la región tenía, helicópteros de ataque, transporte y helitransporte pesado, aviones de transporte, millones de municiones de artillería de todo tipo, decenas de miles de toneladas de equipo bélico
Durante el período posterior al Cenepa, el Perú
burló sistemáticamente los mecanismos de control, monitoreo y detección regionales e internacionales para incorporar sistemas de armas complejos, voluminosos y altamente sensibles.
Todo
bajo la nariz de los servicios de inteligencia regionales.
¿Necesitamos años para “aprender a operarlos”?
No.
Y aquí la pregunta incómoda es inevitable:
¿Dónde estaba la inteligencia regional?
¿Dónde estaba la inteligencia brasileña, considerada —según el relato "dominante"— como una de las más sofisticadas de Sudamérica?
¿Se enteraron a tiempo de la llegada de los lotes adicionales de Mi-24?
¿De los Mi-8 y Mi-17?
¿De los Mi-26, helicópteros imposibles de “esconder” en un país como el Perú?
¿De los MiG-29 completamente armados?
¿De los Su-25 y toda su parafernalia de armamento?
¿De los stocks de misiles y municiones asociados?
Porque aquí solo hay
dos posibilidades, y ninguna favorece la
narrativa minimizadora:
- O los servicios de inteligencia regionales no estuvieron al nivel,
- O el Perú fue capaz de superarlos mediante planificación, compartimentación, engaño, logística discreta y coordinación político-militar de alto nivel.
No hay una tercera opción.
¿Como cambia el análisis cuando se integra todo no es cierto?
...muchos aviones, ISR, AWACS, portaaviones...¿que paso? ¿viendo la Copa Libertadores? ¿bailando Samba en el Carnaval quizá?
Pretender que todo eso fue “normal”, “fácil” o “irrelevante” es desconocer cómo funciona el mundo real de la inteligencia estratégica y la contrainteligencia.
Mover helicópteros pesados, cazas, misiles, radares y munición
no es lo mismo a contrabandear repuestos, es el ejemplo perfecto de ejecutar una
operación estatal compleja bajo presión internacional.
Traigo de nuevo a Argentina, ¿fue capaz de hacerlo?, ¿fue capaz de hacerlo Ecuador? NO
Perú lo hizo, y lo volverá hacer si es necesario, eso es capacidad real.
Y esto va más allá de Ecuador, va más allá del conflicto puntual.
El mensaje nos dice que el
Perú no es un actor ingenuo. nos dice que el Perú no es transparente por torpeza y que Perú no es un Estado que se deja leer fácilmente.
Y eso es exactamente lo que
incomoda.
Después del Cenepa ocurrió un hecho
objetivo y medible,
Ecuador dejó de ser rival militar real en menos de un
ciclo estratégico completo (2–3 años).
En ese tiempo, Perú
recuperó operatividad aérea, se preparó para una guerra generalizada y asimiló sistemas complejos bajo embargo, sin colapsar logística ni doctrina ni entrenamiento.
Eso
no es normal, no lo hace un país normal.
Eso no lo hace un Estado incapaz, sin inteligencia funcional o sin mando coordinado, sin capacidad de absorción tecnológica.
Eso es activar
capacidades latentes.
Eso es
reflejo institucional.
Y con nuestros nuevos cazas sucederá de nuevo, solo que ahora hay una diferencia descomunal....
Y en paralelo, en el frente interno, un enemigo letal fue derrotado en una operación militar considerada entre las mejores del mundo.
Nada de esto Sres desaparece por recortes presupuestarios ni por decisiones políticas erradas y directamente: odios ideológicos.
Es uno de los principales activos del Perú.
Estas imágenes no son decoración, les muestro la psicología de una nación.
Son memoria viva. Las tome ayer mientras iba por un delicioso seco norteño.
Representan sacrificio institucional y arrojo individual.
Son la prueba de que este país
ya pagó con sangre el costo de no estar preparado.
Esto no es cursilería, la historia la vivimos en las calles, es entender que todo peruano convive a diario con el sacrificio, el sacrificio que formó la
resiliencia de mi nación.
En Perú, la defensa no es un tema de presupuesto o de tecnología; es un
mandato histórico internalizado, un reflejo cultivado por derrotas, victorias, heroísmos y una terquedad silenciosa que atraviesa milenios civilizatorios.
Caminamos entre heroes.
Perú no olvida, aprende, resiste.
Y eso, en geopolítica, es más peligroso que cualquier inventario de armas.
Un hecho ejemplificador que le termina de dar forma a este mensaje que responde a una ofensa, es lo que vemos hoy con la Fuerza Aérea Argentina y los F-16,
no es el avión.
Es el
mensaje detrás el que importa.
Ver renacer a una fuerza histórica deliberadamente degradada,
hiela la sangre a los enemigos internos que apostaron por su neutralización y a los rivales externos que la preferían irrelevante
No por lo que es hoy, sino por lo que puede
volver a ser.
Exactamente lo mismo
sucede —y sucederá— con la Fuerza Aérea del Perú.
La FAP fue castigada durante 25 años, con uno de los presupuestos más bajos de la región y una ideología política que busco debilitarla.
Aún así, se resistió a dejar de volar, sostuvo Mirage 2000, recuperó capacidades con los Su-25 y mantuvo núcleo profesional.
Todo esto no lo hace una fuerza inexperta.
Lo hace una fuerza castigada y viva.
Si comprenden lo mínimo de lo que estoy escribiendo entenderán la importancia de las aeronaves de acrobacia en nuestra institución. Son
herramientas de preservación de capital humano.
Las aeronaves de acrobacia cumplen una función
estratégica silenciosa, que es
mantener viva la
línea genética del piloto de combate.
Desde el momento en que la FAP incorpore nuevas aeronaves, ya será un
actor a considerar.
La mejora continua vendrá en el transcurso del proceso. Es a lo que tenemos que apuntar.
Negar esto es negar historia, doctrina y sacrificio.
No aceptemos la premisa soberbia:
“Si hoy no tienes ecosistema NCW completo, no tienes base”.
Eso confunde el estado actual con historia funcional, es un resumen básico, un análisis no integral.
La FAP
no empieza de cero.
Empieza desde un
know-how residual que acelera la recuperación.
Y eso
incomoda.
Incomoda porque un país con resiliencia histórica, experiencia real de guerra, base humana formada, economía con masa crítica, reposicionamiento geopolítico y la construcción de un poder aéreo funcional....
no es un actor cómodo.
El Perú está institucionalmente dañado, pero no esta vacío, está lleno de ejemplos de excelencia regional y mundial.
Y eso es mucho más peligroso que un Estado pobre y ordenado.
La sociedad peruana ya entendió que el rearme sistémico no es opcional.
Nace de la memoria histórica y de un olfato "que huele a peligro" desarrollado durante décadas.
Las sociedades que ya fueron sorprendidas una vez no vuelven a caminar desarmadas, eso es ley de vida y acá lo hemos aprendido a sangre y fuego.
El proceso podrá ser lento, imperfecto y desordenado, pero es real, lo vemos en infraestructura, puertos, energía, industria, defensa, agricultura
En el Perú hoy no se discute el fondo del rearme,
Sólo la forma, incluso nos peleamos por ella, pero el fondo no se discute. La sociedad ha asimilado esa responsabilidad.
Y eso
incomoda.
La resiliencia histórica de nuestro país más la construcción de un poder aéreo moderno y la construcción de poder nacional es una combinación que obliga a recalcular escenarios.
Y recalcular cuesta dinero, tiempo y atención.
Por eso intentan minimizarlo con palabras.
No se preocupen.
Nosotros ya entendimos lo que está en juego y no se va a retroceder, habrá replanteamientos, mejoras, atrasos y avances, como es natural,
pero no se va a retroceder.
¡Y no vamos a retroceder!
Reducir al Perú a una fuerza aérea “limitada por su ecosistema NCW actual” aparte de ser un error técnico, es una
subestimación estratégica peligrosa.
Algunos lo hacen para dormir mejor.
Otros porque nunca entendieron con quién están tratando.
Sean felices por ello, pero aquí el Gripen E y la ofensa de depender de una logística bastante peculiar -siendo políticamente correcto-
NO VA. Si ya entregamos nuestro granito de arena para formar corriente de opinión en mi país en contra de esa opción, podemos entregar toneladas de arena de más.
Salud