Cuando leo este tipo de argumentos falaces y delirantes recuerdo inmediatamente un ejemplo clásico de la falacia del costo hundido.
La falacia del costo hundido es propios de economistas teóricos y no de financistas expertos en gestión de activos financieros, también es algo que suelen ignorar los burócratas cuando justifican inversiones irracionales como el caso Refinería de Talara y reclaman capital de trabajo como si el dinero creciera en los arboles -cierro el off topic, pero es un ejemplo perfecto-
El hecho de que ya se haya comprometido dinero en los cazas no significa que sea racional seguir endeudándose más sin evaluar otras opciones estratégicas.
Endeudarse para comprar cazas sin garantizar una defensa aérea integral, radares, NCW y sistemas antiaéreos es gastar por gastar, no planificar para disuadir.
Si la FAP no cambia su estructura de gasto y planificación, estos nuevos aviones terminarán como los MiG-29 , Sukhoi 25 y los Mirage 2000: abandonados y sin mantenimiento, ni que decir de los Mirage 5 y Sukhoi 22 que jamás consumieron su recurso calendario.
En lugar de insistir en una compra a medias, lo lógico sería estructurar un plan sostenible.
Aun estamos a tiempo.
La deuda siempre tiene un costo, y en el futuro esa carga competirá con salud, educación e inversión pública. El dinero del Estado no es infinito, y gastarlo mal significa hipotecar el futuro de nuestro país.
La falacia del costo hundido es propios de economistas teóricos y no de financistas expertos en gestión de activos financieros, también es algo que suelen ignorar los burócratas cuando justifican inversiones irracionales como el caso Refinería de Talara y reclaman capital de trabajo como si el dinero creciera en los arboles -cierro el off topic, pero es un ejemplo perfecto-
El hecho de que ya se haya comprometido dinero en los cazas no significa que sea racional seguir endeudándose más sin evaluar otras opciones estratégicas.
Endeudarse para comprar cazas sin garantizar una defensa aérea integral, radares, NCW y sistemas antiaéreos es gastar por gastar, no planificar para disuadir.
Si la FAP no cambia su estructura de gasto y planificación, estos nuevos aviones terminarán como los MiG-29 , Sukhoi 25 y los Mirage 2000: abandonados y sin mantenimiento, ni que decir de los Mirage 5 y Sukhoi 22 que jamás consumieron su recurso calendario.
En lugar de insistir en una compra a medias, lo lógico sería estructurar un plan sostenible.
Aun estamos a tiempo.
La deuda siempre tiene un costo, y en el futuro esa carga competirá con salud, educación e inversión pública. El dinero del Estado no es infinito, y gastarlo mal significa hipotecar el futuro de nuestro país.
