A lo largo de los últimos días y semanas, la selección y confirmación de compra de los F-16 Block 70 para la Fuerza Aérea del Perú (FAP) se encuentra inmersa en un torbellino de especulaciones, versiones contrapuestas y renuncias de funcionarios. La jornada de hoy ha estado particularmente agitada, con la renuncia del que era desde el pasado mes de marzo el ministro de Defensa, general (retirado) Carlos Díaz Dañino; a la cual siguió posteriormente la del canciller Hugo de Zela.
La situación es grave, en el marco del actual proceso electoral que vive el país para definir quién será su próximo presidente, y donde el actual mandatario interino, José María Balcázar, emite señales contradictorias hacia el interior y exterior del país.

Desde una confirmación en un programa radial meses atrás, que no dejaba duda de la elección del caza norteamericano, para después desmentirlo de forma oficial, contradiciendo sus propias palabras, y para suspender la compra de aviones, dejando así la decisión al próximo gobierno, teniendo su impacto a nivel diplomático con las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Lima y el retiro de la propuesta por cazas Gripen E/F por parte de la empresa Saab, la cual contaba con el apoyo manifiesto del gobierno sueco.
Todo lo mencionado sucediendo en el espacio temporal de una semana aproximadamente, sumándose ahora, por medio de declaraciones del presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien fuera en el pasado ex jefe del servicio de inteligencia y ex ministro del Interior, de que el: “…Ministerio de Economía está efectuando hoy el pago comprometido en los dos contratos que se firmaron el lunes 20, para la adquisición de aviones para la Fuerza Aérea del Perú”.
La novedad, que no promete ser la última, cierra una jornada cargada de declaraciones cruzadas y acusaciones de presiones por parte de los Estados Unidos para cerrar el proceso, encabezadas por los funcionarios que presentaron la renuncia hoy.
En palabras del ahora excanciller, emitidas a una emisora radial RPP, este expresó que: “El señor Balcázar está poniendo en peligro a nuestro país, haciéndole perder credibilidad y convirtiéndonos en un socio en quien no podemos confiar en un proceso de negociación”, en alusión a la suspensión del proceso de compra, a la vez que confirmó que el contrato por los aviones de combate para la FAP “…se firmaron el lunes” y que la primera cuota debía abonarse hoy miércoles 22 de abril. Lo último confirmaría así lo señalado hace instantes por el presidente del Congreso.
No obstante, la realidad muestra que, en el actual clima de marcha y contramarcha de la administración interina del Perú, se puede esperar cualquier tipo de volantazo en lo referido a la operación de compra de las nuevas aeronaves de combate para la Fuerza Aérea Peruana, manchando así un proceso que se ha venido desarrollando desde hace por lo menos diez años.
*Fotografías empleadas a modo de ilustración.
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