Entre los días 7 y 17 de abril la Base y Campo de Maniobras “Álvarez de Sotomayor” en Viator (Almería) se ha convertido en el principal escaparate nacional de la modernización tecno-militar del Ejército de Tierra español. La III edición de la Campaña de Experimentación Táctica (TEC-3), organizada por el Centro de Fuerza Futura 2035 en colaboración con la Brigada “Rey Alfonso XIII” II de la Legión, ha servido para comprobar en un entorno operativo real la utilidad, integración y madurez de las nuevas capacidades vinculadas a la robotización y a la sensorización del campo de batalla, así como para identificar tecnologías susceptibles de rápida incorporación y detectar carencias que plantean nuevos desafíos industriales.
La TEC-3 ha logrado reunir a más de una treintena de compañías con diferentes propuestas tecnológicas junto con personal del Ejército de Tierra, el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y varias universidades nacionales.

El encuentro estuvo marcado por la visita del rey Felipe el día 16 de abril, acompañado por el jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general de ejército Amador Enseñat y Berea. El monarca pudo observar de primera mano distintos elementos vinculados a la guerra electrónica, el Puesto de Mando, los sistemas C-UAS (contra drones), vehículos terrestres no tripulados (UGV), el VCR 8×8 Dragón y demostraciones de operación robótica.
De esta manera, la presencia de la máxima autoridad del estado español demuestra que la modernización tecnológica de las Fuerzas Armadas ya no es un debate doctrinal sino una prioridad estratégica nacional puesta en marcha. Otro hito de TEC-3 fue la presentación por parte de la española Urovesa de una nueva variante de su vehículo ligero VAM-TL. La versión exhibida en Viator incorpora una cabina blindada para cuatro tripulantes y, entre otras funciones, está preparada para remolcar vehículos terrestres no tripulados (UGV).
Uno de los ejes más visibles de la TEC-3 fue la creciente centralidad de los sistemas no tripulados en el campo de batalla. La campaña permitió observar avances en puestos de mando, UAS con funciones de carga, reconocimiento, inteligencia y vigilancia (ISR), modelos FPV y municiones merodeadoras, así como UGV de apoyo logístico, multipropósito e incluso armados.

Al mismo tiempo, se ensayaron medios contra-UAS empleados desde tierra y aire, reflejando el esfuerzo del Ejército de Tierra por integrar capacidades de obtención de información, protección y ataque en un mismo entorno operativo. Entre ella sobresalieron los sistemas portátiles de detección e inhibición mediante “soft kill”, orientados a neutralizar drones sin destrucción física.
Si algo demuestra TEC-3 es que el Ejército de Tierra ha asumido que la guerra contemporánea, como refleja Ucrania, ya no puede entenderse sin los drones, otros sistemas no tripulados y guerra electrónica. Estos nuevos elementos han dejado de ser capacidades accesorias para convertirse en factores decisivos en cualquier maniobra, confirmando la transformación tecno-militar española como una necesidad del presente.
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