Con la consolidación de los aviones de patrulla marítima P-3C Orion, la Armada Argentina podría avanzar en la recuperación de la capacidad antibuque y antisubmarina de la Aviación Naval. Habiendo incorporado dos P-3C, y con un tercer ejemplar a la espera, Argentina debería explotar las excelentes relaciones con EE.UU. a los fines de incrementar las capacidades ofensivas y defensivas de los cuatrimotores que son de dotación en la Escuadrilla Aeronaval de Exploración.

Los P-3C Orion adquiridos a Noruega no deben considerarse como una mera plataforma aérea para la vigilancia y control de la Milla 200, sino que también deben tenerse en cuenta sus capacidades antisuperficie y antisubmarina, la razón de ser desde que el Orion fue concebido allá por fines de la década de los cincuenta.

Con el pase a retiro de los S-2T Turbo Tracker de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina, y ante la imposibilidad de recuperar los Super Étendard / SEM, los P-3C Orion se constituyen en la última y única plataforma de la Aviación Naval con el potencial de desplegar capacidades antisubmarina y antibuque.

Vale recordar que, cuando fueron dados de baja, los P-3C Orion noruegos contaban con un radar de búsqueda AN/APS-137(V)5, además de una completa suite: sistema AN/AAS-36 Infrared Detecting Set (IRDS), el sistema de alerta de aproximación de misiles AN/AAR-47, medidas de apoyo electrónico AN/ALR-66, detector de anomalías magnéticas AN/ASQ-81, sistema de procesamiento y visualización acústica AN/USQ-78, así como la capacidad de lanzar y operar sonoboyas.

Los P-3C Orion noruegos se especializaron en la lucha antisubmarina y misiones ISR. Foto: Forsvaret

Capacidades de los P-3C Orion noruegos

Por décadas, los P-3 Orion de la Real Fuerza Aérea Noruega se especializaron en la lucha antisubmarina, debiendo lidiar con un oponente de notables capacidades como fue la flota de submarinos soviética (y posteriormente Rusia) en aguas del Mar de Barents, Mar de Noruega, Mar del Norte y en la brecha GIUK.

Primero con los P-3B y posteriormente con los P-3C, los Orion de la Real Fuerza Aérea Noruega fueron introduciendo, con el paso de los años y experiencia, nuevos conceptos y tácticas operacionales con énfasis en la lucha antisubmarina. Y por esta razón, se adquirieron y fueron modernizados para tal fin.

Los P-3C adquiridos por Noruega a fines de la década de los ochenta correspondían a la versión Update III, variante que “…introdujo un sistema de procesador de señal avanzado (SASP) que permitía el pos-procesamiento programable de datos acústicos. Asociados a estas mejoras se encontraban suites de sensores acústicos (el AN/UYS-1 Porteus), de comunicación UHF/VHF/SATCOM, enlace de datos, una nueva computadora central digital AN/ASQ-212 y ESM AN/ALR-66B(v)3. En cuanto a navegación, recibió los sistemas INS AN/ASN-179 y GPS AN/ARN-151(V)1 mientras que la cabina sería actualizada con sistema electrónico de visualización de vuelo (EFDS)…”, como detallamos hace unos años en Zona Militar.

En su estándar AIP, los P-3C Orion pueden operar con misiles AGM-65F Maverick. Foto: USN

Posteriormente, los P-3C noruegos se llevarían al estándar Aircraft Improvement Program (AIP) de la Armada de EE.UU. con la incorporación de un sistema EO/IR AN/ASX-4 AIMS (cariante de la plataforma multisensor estabilizada WESCAM MX-20); radar multimodo Raytheon AN/APS-137B(V)5; sistema de detección IR AN/AAS-36A; set de medidas de soporte electrónico (ESM) AN/ALR-66C(V)3 (opera en conjunto con el analizador de pulsos EP-2060); y el kit de contramedidas AN/ALE-47 CMDS y de alerta AN/AAR-47 MWS. En lo que refiere a armamento, se homologó el misil AGM-65F Maverick, sumándose al AGM-84 Harpoon en la capacidad aire-superficie.

Los últimos trabajos de relevancia en los P-3C/N Orion los realizó la compañía canadiense IMP Aerospace a medidos de la década pasada, implementando el programa ASLEP de extensión de vida útil (reemplazo de las alas, entre otros componentes). En paralelo también se negociaron contratos para incorporar 4 kits de procesadores acústicos actualizados AN/USQ-78B, 4 computadoras de misión AN/ASQ-227, 2 sistemas tácticos móviles de apoyo acústico y la modernización de los sistemas de misión en dos P-3 de la flota.

Sin embargo, al cierre de su vida operativa con la Real Fuerza Aérea Noruega, los P-3C/N no contaban con misiles anti-superficie pese a disponer de la capacidad.

P3C Orion japonés armado con un misil AGM-84 Harpoon. Foto: JMSDF – PO1 Makoto Maeda

Ya en servicio con la Aviación Naval Argentina, la Armada debería explotar todas las posibilidades a los fines de expandir las capacidades actuales de sus P-3C Orion, apuntando al material anti-submarino y anti-superficie. Esto implica considerar desde sonoboyas, a torpedos, minas submarinas, así como misiles aire-superficie. La incorporación de los AGM-84 Harpoon, por ejemplo, permitirían cubrir el nicho perdido con los SUE / SEM.

Considerando que las relaciones entre la Casa Rosada y la Casa Blanca atraviesan uno de sus mejores momentos históricos, la idea de avanzar con una primera instancia de adquisición de material antisubmarino y/o antisuperficie no resulta tan descabellada. Eso si, siempre dependiendo de las limitaciones presupuestarias.

Un primer paso resulta factible, con la intención de continuar recuperando capacidades que se perdieron hace varios años.

Imagen de portada ilustrativa.

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