Tras un comunicado de la empresa estadounidense, Lockheed Martin, ésta indicó que comenzará la producción de los 24 F-35A Block IV para la Fuerza Aérea de República Checa en 2027, en el marco del programa de incorporación del caza de quinta generación por parte de Praga. El avance fue confirmado tras la firma de todos los acuerdos comprometidos de cooperación industrial vinculados al programa F-35A Lightning II, un paso que consolida la participación de empresas e instituciones checas en la cadena de suministro del fabricante estadounidense.
La compañía informó que ya fueron suscriptos los 11 acuerdos de cooperación industrial previstos para el programa checo del F-35A. El anuncio se produjo luego de una ceremonia de firma con la empresa Ray Service en la residencia del embajador de EE.UU. en República Checa, donde se formalizó un proyecto para que Lockheed Martin asista a la firma local en el desarrollo de la capacidad para fabricar arneses de cableado destinados al F-35A.

Karl Sapienza, director de Programas de Clientes del F-35 en Lockheed Martin, señaló que “con la firma de hoy, me complace compartir que Lockheed Martin está ejecutando activamente los 11 proyectos comprometidos, fortaleciendo a la industria checa, al programa F-35 y a la base industrial de defensa colectiva”. Además, agregó: “Estamos orgullosos de impulsar una innovación con propósito y de avanzar en la capacidad de defensa aliada junto con Ray Service y todos nuestros socios checos”.
Por su parte, el embajador de EE.UU. en República Checa, Nicholas Merrick, afirmó que “el acuerdo de hoy es un ejemplo concreto de cómo las inversiones estratégicas en defensa impulsan nuestras economías al mismo tiempo que fortalecen nuestros vínculos”. También sostuvo que “al integrar el talento checo en la cadena de suministro global del F-35 a través de socios como Ray Service, garantizamos que la innovación estadounidense y la experiencia checa trabajen mano a mano”.
Según Lockheed Martin, sus compromisos con la industria de República Checa incluyen colaboración con 12 empresas y universidades. Los proyectos están orientados a satisfacer requerimientos del gobierno checo en áreas vinculadas con investigación, desarrollo, diseño, ensayos y fabricación de tecnologías aeroespaciales y de defensa avanzadas, además de abrir oportunidades a largo plazo en capacitación, gestión de cadena de suministro, modificaciones y futuras modernizaciones.

La compra de los 24 F-35A había sido confirmada por el gobierno checo en septiembre de 2023, tras más de un año de proceso y luego de la autorización de EE.UU. En ese momento, el primer ministro Petr Fiala anunció que los primeros cazas de quinta generación llegarían hacia el final de la década, mientras que la ministra de Defensa, Jana Černochová, precisó que el paquete incluía las aeronaves, equipos, armamento, entrenamiento de pilotos y personal, y sostenimiento hasta 2034, con un valor estimado de 5.500 millones de dólares.
Dentro de ese paquete se contempló la incorporación de 70 misiles aire-aire AIM-120C-8 AMRAAM, 50 misiles aire-aire AIM-9X Block II/II+ Sidewinder, 80 bombas inteligentes planeadoras GBU-53/B Small Diameter Bomb Increment II (SDB-II), 12 bombas de propósito general Mk-84 de 2.000 libras y 12 kits de conversión JDAM. Posteriormente, el 29 de enero de 2024, Černochová y el entonces embajador estadounidense Bijan Sabet firmaron la Carta de Oferta y Aceptación (LOA), formalizando la adquisición mediante el Programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS) del gobierno de EE.UU.
De acuerdo con la información difundida en ese momento, la Fuerza Aérea de República Checa recibirá su primer F-35A en 2031. Esta planificación obligó a Praga a revisar la continuidad de su actual flota de cazas JAS 39 Gripen, arrendados a Suecia, con el objetivo de evitar una brecha de capacidades entre la finalización del contrato vigente y la entrada en servicio de los nuevos aviones furtivos.

En ese sentido, a comienzos de mayo de 2025 el Ministerio de Defensa de República Checa informó la extensión hasta 2035 del alquiler de sus Gripen. La medida permitirá mantener la capacidad de defensa aérea del país hasta que los F-35A sean incorporados de manera progresiva, en una transición que apunta a alcanzar la plena capacidad operativa hacia 2035 y a sumar a República Checa al creciente grupo de fuerzas aéreas europeas que operan el F-35.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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