A casi un mes de haber iniciado su despliegue, el portaaviones nuclear USS George H. W. Bush regresó a la Base Naval de Norfolk tras completar un Ejercicio de Unidad de Entrenamiento Compuesto (COMPTUEX) en el Atlántico, mismo que previamente incluyó actividades para alistar al conjunto de medios desplegados para la ocasión; entre los que se incluyó una fragata española. La novedad en cuestión se produce tras la publicación de imágenes en redes sociales que muestran al buque ingresando a su puerto base en Virginia, la cuál fue publicada por observadores locales, siendo acompañadas de una descripción que indica que fueron tomadas durante el día de ayer.

Ampliando en algunos detalles, las fuentes de inteligencia abierta (OSINT) han señalado que ahora el buque será sometido a un proceso de reabastecimiento en la mencionada Base Naval de Norfolk, en preparación a lo que se prevé sea un nuevo despliegue que lo llevaría hacia Medio Oriente para participar de las operaciones dirigidas contra Irán. Particularmente, se espera que la nave junto a su escolta pasen a ser aquellos que reemplacen al Grupo de Ataque liderado por el USS Gerald R. Ford, mismo que se halla en la región tras haber completado un despliegue de unos 200 días en el Caribe; formando parte de la presión ejercida por Washington contra la dictadura venezolana.
Por otro lado, repasando brevemente de que se trató el reciente despliegue del portaaviones USS George H. W. Bush, cabe destacar que este lideró al denominado Carrier Strike Group TEN (CSG 10); el cuál por primera vez pudo contar con la presencia de todos los elementos que lo conforman para el ejercicio COMPTUEX. Como tal, el adiestramiento buscó evaluar su desempeño en un entorno de entrenamiento complejo, especialmente con el objetivo de fortalecer las capacidades de mando coordinado de todos los buques participantes y para poner a prueba sus capacidades de desempeñarse en misiones donde se requiera un uso intensivo de sus capacidades de defensa aérea, entre otras cosas.
Colocando la lupa en estos buques que han operado junto al portaaviones por parte de la Armada de EE.UU., podemos hacer mención de la presencia de cuatro destructores de la clase Arleigh Burke, con un listado compuesto por los USS González (DDG 66), USS Mason (DDG 87), USS Ross (DDG 71) y USS Donald Cook (DDG 75). Agregado a ellos, y haciendo alusión al mencionado buque español que estuvo involucrado, ha de mencionarse el despliegue de la fragata Blas de Lezo, misma que forma parte de la clase F-100. En este último caso, se trató de la segunda vez que la nave participó de un ejercicio de este tipo, siendo su objetivo aumentar el grado de interoperabilidad con la Armada de EE.UU. y poner a prueba las capacidades de su tripulación.
Para Madrid, ello a su vez formó parte de un hito mas amplio que fue celebrado el pasado 5 de febrero en canales oficiales de la Armada Española, a saber, el mantener desplegadas a sus cinco fragatas F-100 en simultáneo. Según indicó la institución en aquellas fechas, la Álvaro de Bazán (F-101) se integró a una fuerza liderada por el portaaviones francés Charles de Gaulle, la Almirante Juan de Borbón (F-102) liderando al SNMG-1 OTAN, la Méndez Núñez (F-104) en Eagle Eye y la Cristóbal Colón (F-105) en Steadfast Dart 2026; esta última ahora desplegada hacia Chipre.
*Imagen de portada: Petty Officer 3rd Class John Farren
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