Si bien aún se ultiman diversos detalles, los cuales pueden variar conforme a la disponibilidad de medios y personal, el Ejercicio de Fuerzas de Operaciones Especiales Atlantic Dagger se perfila como uno de los despliegues militares más importantes realizados por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Argentina. Así da cuenta la lista de medios que podrían participar de las operaciones combinadas entre las fuerzas militares de ambos países, y que tienen como marco el fortalecimiento de la relación militar a nivel político y militar, destacando la posibilidad de arribo al país de un cañonero AC-130J Ghostrider de la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF), por solo citar algunos medios.

Actualmente, no se posee una fecha concreta de inicio de las actividades, las cuales están siendo coordinadas a nivel local por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) y el Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOE). Estas gestiones tienen sus antecedentes en el acuerdo bilateral que fue formalizado mediante un Memorando de Entendimiento firmado en marzo de 2025 entre el CCOE argentino y el Comando Sur de Operaciones Especiales de Estados Unidos.
Más allá de estas cuestiones, el potencial despliegue de medios, personal y activos de alto valor para la comunidad de operaciones especiales marca la importancia que tanto la Argentina como Estados Unidos le conferirán a la realización del Ejercicio Combinado Conjunto de Operaciones Especiales “DAGA ATLÁNTICA”.
Este tiene como fundamento, según señalan documentaciones oficiales, fortalecer la confianza mutua, la integración e interoperabilidad entre las Unidades de Fuerzas de Operaciones Especiales del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOE) y del Comando Sur de Operaciones Especiales (SOCSOUTH).

Por tal motivo, la tentativa lista de medios estadounidenses, tanto aquellos destinados a ser utilizados en las ejercitaciones como los utilizados para el despliegue de personal y equipo hacia territorio argentino, es llamativa.
Entre estos se puede listar a aquellos medios que transportarán hasta un total de cuatrocientos (400) efectivos estadounidenses, tales como los aviones de transporte C-17 Globemaster III y C-130 Hércules.



También destaca la presencia de helicópteros de transporte mediano de la familia UH-60 Black Hawk, vehículos aéreos no tripulados, vehículos de transporte blindados 4×4 Oshkosh JLTV, embarcaciones pequeñas para operaciones ribereñas y, no menos importante, la posible presencia de un cañonero AC-130J Ghostrider, marcando la primera oportunidad en que una aeronave de esta clase visite la Argentina.
A nivel regional, debe destacarse que esta clase de aeronaves ya ha sido empleada en ejercicios pasados con países de la región, siendo el caso más destacado su presencia en Chile como parte del Ejercicio Estrella Austral 2023, sumándose a una lista de medios de alto perfil que han sido desplegados en Sudamérica en los últimos años. Solo basta citar también su presencia en Chile, pero para el Ejercicio Bilateral Southern Fenix 2024, de sistemas de artillería cohetes de alta movilidad HIMARS; como también la presencia de aviones de ataque A-10C Thunderbolt II durante 2023 en Perú.



Por último, mientras se avanza en los detalles de planificación, debe señalarse que la presencia de estos medios debe aún confirmarse, teniendo en cuenta los requerimientos operacionales de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en diversas regiones del mundo, lo cual puede cambiar el tipo y cantidad de medios y activos desplegados en la Argentina.
Sobre el AC-130J Ghostrider
El AC-130J Ghostrider es la última variante de ataque del C-130J en servicio con la Fuerza Aérea de EE.UU., modelo que continuó el linaje iniciado por los AC-130H/U, también conocidos como “Spooky”. La nueva versión incorporó las tecnologías más recientes en lo que refiere a sistemas de comunicación, navegación, sensores EO/IR, aviónica y armamento.
Los Ghostrider han recibido el Precision Strike Package, sistema modular que incluye una consola de gestión de misión, un conjunto de comunicaciones, dos sensores electroópticos/infrarrojos, equipos avanzados de control de tiro y un sistema de gestión. En lo que hace a la capacidad ofensiva del AC-130J, destacan el cañón de 105 mm, el cual es secundado por un cañón GAU-23/A de 30 mm. A las mencionadas piezas de artillería se le suma una amplia panoplia de armamento guiado, tales como misiles AGM-114 Hellfire y AGM-176 Griffin, así como bombas de diámetro reducido GBU-39/B y GBU-53/B SDB II.



El paquete de sensores incluye un receptor de alerta radar AN/ALR-56M, sistema de alerta de misiles AN/AAR-47(V)2 y el sistema lanzador de contramedidas AN/ALE-47. Los AC-130J también cuentan con el sistema de contramedidas IR LAIRCM.
La familia de C-130 “cañoneros” fue concebida para brindar apoyo aéreo directo a elementos terrestres, así como para ejecutar misiones de interdicción aérea en entornos aéreos no disputados. Las versiones iniciales entraron en combate en Vietnam, para luego participar en distintos conflictos a lo largo y ancho del globo.
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