Durante el curso del pasado viernes 4 de julio, el ministro de las Fuerzas Armadas francesas Sébastien Lecornu visitó la ciudad de Tolón para llevar a cabo la inauguración del nuevo Dique Missiessy, el segundo de su tipo allí construido capaz de albergar a los nuevos submarinos nucleares clase Barracuda. En el marco de dicha ocasión, fue incorporado al servicio el tercer ejemplar de dicha clase que equipa a la Marina Nacional francesa, tratándose en particular del submarino SNA Tourville.

Al respecto de la llegada de un nuevo submarino clase Barracuda, como parte de un programa más amplio de modernización de las capacidades navales de Francia, el ministro Lecornu manifestaba: “El Tourville representa un prodigioso avance tecnológico y, por lo tanto, operativo. Si tuviéramos que destacar solo uno, sería su capacidad para desplegarlo durante el doble de tiempo.” Cabe recordar en ese sentido, que la nave en cuestión llega para que la institución pueda avanzar en el reemplazo de sus antiguos submarinos clase Rubis que tiene en servicio desde la década del 80′, lo cuál prevé poder concretar de cara al 2030.
Ampliando la lente sobre el estado actual del programa en cuestión, podemos destacar que con la llegada del SNA Tourville, la Marina Nacional francesa ha logrado hacerse con la mitad de los submarinos previstos; siendo sus antecesores el SNA Suffren (entregado en 2022) y el SNA Duguay-Trouin (entregado en 2024). Para 2030, la fuerza tiene planificada la incorporación escalonada de los tres buques restantes, en lo que es un esquema que en principio plantea la llegada del SNA De Grasse para 2026, del SNA Rubis para 2028 y del SNA Casabianca para 2030. En el caso del primero de este último listado de tres ejemplares, su fabricante Naval Group reportó en mayo estar alistándose para ponerlo a flote en el futuro cercano.

Finalmente, pasando revista de las características técnicas que hacen a la plataforma, podemos mencionar que se trata de submarinos con una eslora de 99.5 metros y que desplazan unas 5.300 toneladas sumergidos. Cada uno de ellos cuenta con la capacidad de alcanzar velocidades de hasta 25 nudos en inmersión y profundidades de hasta 350 metros, mientras que presentan una autonomía de hasta 70 días según afirma su fabricante, a lo que ha de sumarse una importante mejora en lo referido a la firma de sonar que dificulta su detección por parte del enemigo. En términos de armamento, la clase se vale de torpedos pesados F21, minas FG-29, misiles submarinos SM-39 Exocet y misiles de crucero; lo que se complementa con el añadido de poder desplegar grupos de operaciones especiales, capacidad de la que carecen sus predecesores.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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