La ceremonia de despedida del último UH-1H tuvo lugar el 12 de diciembre, en la base “Coronel Maté” de Colmenar Viejo (Madrid), sede del Mando y Cuartel General de las FAMET, donde han prestado servicio durante 52 años ininterrumpidos y han acumulado más de 231.000 horas de vuelo.

El último UH-1 en versión H ‒acrónimo de Utility Helicopter‒ en servicio en el Ejército español, el ET-217, efectuó su vuelo de despedida a los mandos del teniente coronel Muñoz Bueno y la comandante Zaloña, junto con dos mecánicos de vuelo.

Tras evolucionar por encima de la base madrileña escoltado por una pareja de Airbus EC-135 dedicados a labores de enseñanza, el veterano aparato aterrizó en la pista de la Academia de Aviación del Ejército de Tierra (ACAVIET) mientras era saludado por un pasillo de agua y numerosos pilotos que han prestado servicio a bordo del helicóptero que fue el caballo de batalla de Estados Unidos en la guerra de Vietnam.

Rodeado de Hueys ya fuera de servicio, el coronel Fuentes, director de la ACAVIET, dejaba constancia en su discurso oficial de despedida, que el motivo del final de su vida útil se debía a estar “superado por los avances técnicos y nunca por deméritos propios”. El coronel Fuentes humanizaba al Huey ‒conocido coloquialmente como “H” por los pilotos españoles‒ al expresar que se decía adiós a un veterano “con una amplia e intachable hoja de servicios, tras una vida entregada a España… y pasa a la reserva con la íntima satisfacción del deber cumplido”.

Con un total de 60 aparatos Bell UH que llegaron a estar en las filas de las FAMET, ha sido la columna vertebral del componente de aparatos de alas rotatorias del conjunto de las Fuerzas Armadas españolas y la aeronave para todo del Ejército. Las últimas unidades operativas en disponer de Huey fueron el Batallón de Helicópteros de Maniobra III (BHELMA III) con base en Agoncillo (La Rioja) y el BHELMA VI basado en Los Rodeos (Tenerife).

Los Huey fueron los primeros helicópteros propulsados por turbina del Ejército de Tierra, que hasta su incorporación disponía principalmente de los Bell-47 de motor de pistón, que ya se habían quedado anticuados y tenían muy poca capacidad de carga.
Los cuatro primeros oficiales españoles enviados al US Army Aviation Center de Fort Rucker (Alabama) para obtener la certificación para volar los Bell UH fueron los entonces capitanes Ramón de Meer, Agustín Muñoz-Grandes, José de la Peña y José Antonio Perote, lo que tuvo lugar en 1966, según ha confirmado el propio coronel Perote.

Fabricados en Estados Unidos por Bell Helicopters, los primeros Hueys en versión UH-1B llegaron por barco a la base aeronaval de Rota el 4 de julio de 1966. En las recién creadas FAMET fueron designados HU-8 y matriculados por Ejército como ET-201 y ET-206.

Los veteranos UH-1H han sido relevados desde septiembre de 2016 por los NH-90 ‒codificados en España como HT-29 Caimán‒ fabricados por el consorcio NH Industries, una compañía formada por Airbus Helicopters (31,25%), Airbus Helicopters Deutschland (31,25%), Leonardo Helicopters (32%) y Fokker Aerostructures (5%).

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