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Reestructuración de las FFAA:Vieja pelea de fondo?
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<blockquote data-quote="KAISERDOGO" data-source="post: 62706" data-attributes="member: 37"><p><strong><u>Algunos puntos que tomé:</u></strong></p><p></p><p><strong>Mesa 2 – El papel de las FFAA en el nuevo contexto estratégico internacional y regional</strong></p><p></p><p><strong>Dictamen</strong></p><p></p><p><strong>1. Introducción</strong></p><p></p><p>El artículo 2º de la Ley Nº 23.554 de Defensa Nacional establece que La Defensa Nacional es la integración y la acción coordinada de todas las fuerzas de la Nación para la solución de aquellos conflictos que requieran el empleo de las Fuerzas Armadas, en forma disuasiva o efectiva, para enfrentar las agresiones de origen externo.</p><p></p><p>Por otra parte, dispone el artículo 20 de la ley referida que las Fuerzas Armadas son el instrumento militar de la Defensa Nacional.</p><p></p><p><strong>Las Fuerzas Armadas tienen su razón de ser en lo señalado por la Constitución Nacional en cuanto al derecho a la defensa común.</strong> </p><p></p><p>Tal como lo señala dicha Ley de Defensa Nacional en su Artículo 5º, la Defensa Nacional abarca los espacios continentales, Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y demás espacios insulares, marítimos y aéreos de la República Argentina, así como el Sector Antártico Argentino, con los alcances asignados por las normas internacionales y los tratados suscriptos o a suscribir por la Nación.</p><p></p><p>Seguidamente se examinará el papel de las Fuerzas Armadas en el nuevo contexto, tomando en consideración tres ámbitos diferenciados: el nacional, el subregional, y el internacional o mundial.</p><p></p><p></p><p><strong>2.Rol de las Fuerzas Armadas en el ámbito nacional</strong></p><p></p><p><strong>El rol fundamental de las fuerzas armadas en el ámbito nacional, es el de preservar la soberanía, integridad territorial y capacidad de autodeterminación, proteger el patrimonio nacional y la vida y la libertad de los habitantes mediante el desarrollo de adecuadas capacidades militares susceptibles de rechazar eventuales agresiones armadas externas, obteniendo con ese fin el máximo grado de eficacia, preparación y alistamiento en tiempo de paz.</strong></p><p></p><p><strong>El despliegue de las Fuerzas Armadas debe basarse fundamentalmente en consideraciones estratégicas y debe reunir las características que permitan un adecuado adiestramiento. Dicho despliegue, asimismo, implica, en algunos casos, la materialización de la presencia del Estado en las regiones más desguarnecidas de la Nación, tanto continentales como marítimas.</strong> </p><p></p><p>La integridad territorial está definida como un interés vital, lo que significa que garantizarla responde a una de las misiones esenciales de las FFAA, así definido tanto por la ley de Defensa como por el Libro Blanco de la Defensa Nacional y su revisión de 2001.</p><p></p><p><strong>Dada la existencia de incertidumbre estratégica, <u>existe la necesidad, haya o no amenazas evidentes, de contar con un instrumento militar adecuado para defender eficazmente el patrimonio humano y material del país</u>, contando con cierta capacidad de proyección de fuerzas para la defensa de los intereses de la Nación. En definitiva, las <u>Fuerzas Armadas no se justifican por las amenazas, sino por la existencia del Estado y la necesidad de su defensa</u>.</strong></p><p></p><p><strong>La referida incertidumbre determina la necesidad de contar con capacidades de alerta, de reacción inmediata, de rápido despliegue y de cierto grado de polivalencia.</strong></p><p></p><p>El aludido rol también integra el apoyo a la política exterior del país, entre otras formas, a través de la participación en misiones de paz bajo el mandato de Naciones Unidas, o en el ámbito regional conforme a los principios de la Carta de Naciones Unidas y en forma coherente con las decisiones de dicha Organización. <strong>En general, proporcionando sobre la base de la dimensión, composición, adiestramiento, equipamiento y alistamiento óptimos, <u>el apoyo de sus capacidades disuasivas a la política exterior de la Nación</u>, acompañándola y señalándole las conveniencias y necesidades propias de la defensa.</strong></p><p></p><p>Cabe señalar respecto de las misiones de paz, que su importancia excede la mera conveniencia de favorecer la puesta al día de la capacidad operativa, el adiestramiento y la interoperabilidad de las Fuerzas Armadas. También posibilitan que dichas Fuerzas cumplan un importante papel como instrumentos de la política exterior.</p><p></p><p>El involucramiento por parte de Argentina en dichas misiones en defensa de la legalidad internacional le permite contribuir a la resolución de conflictos que de otra manera podrían probablemente afectarla. </p><p></p><p><strong>El papel actual de las Fuerzas Armadas en el ámbito indicado, implica su presencia constante en aquellos espacios terrestres, marítimos y aéreos de particular interés estratégico o que posean significativos recursos naturales, como reafirmación de la voluntad nacional en cuanto a su protección y defensa.</strong></p><p></p><p>La recuperación del ejercicio de la soberanía Argentina sobre las islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del Derecho Internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable de la Nación.</p><p><strong>Existen tareas desempeñadas por Fuerzas Armadas con respecto a Malvinas, tales como el control del tráfico aéreo realizado por la Fuerza Aérea en la zona, el patrullaje del espacio marítimo para contribuir a la preservación de los derechos argentinos sobre la plataforma continental, así como las operaciones SAR y las medidas de confianza mutua con el Reino Unido. Estas actividades deben ser sostenidas e incrementadas si fuera posible, siempre bajo los lineamientos de la política exterior argentina.</strong></p><p></p><p>La cooperación científica y tecnológica de las Fuerzas Armadas en materia de medio ambiente o protección de los recursos naturales renovables y no renovables, y la capacidad de prestación de servicios también contribuye al afianzamiento de los derechos soberanos argentinos.</p><p><strong>Asimismo, debe contemplarse la contribución de las Fuerzas Armadas al desarrollo en espacios poco poblados del país</strong>, resguardando que ello no vaya en desmedro del adecuado adiestramiento requerido, ni de los objetivos estratégicos definidos por el poder político. </p><p></p><p>El objetivo fundamental de la política antártica es afianzar los derechos argentinos de soberanía en la región, en los términos establecidos en la ley 18.513 y conforme a lo dispuesto por el Decreto 2316/90. Cabe destacar la conveniencia de fortalecer, a partir de una logística adecuada, el desarrollo del trabajo científico que se realiza en las bases territoriales y en los mares australes, con el apoyo de las Fuerzas Armadas.</p><p></p><p>Otro aspecto del rol de las Fuerzas Armadas contribuyente al afianzamiento de los derechos argentinos es el diseño, por medio de los organismos competentes, de una estrategia científica alineada con los intereses nacionales en la Antártida y acorde con las prioridades de investigación identificadas en el ámbito del Sistema del Tratado Antártico, alentando a su vez el desarrollo de tecnologías antárticas propias. Dicho rol es el de profundizar las medidas de confianza mutua en la región, con el intercambio de cursantes en institutos militares tales como, la Escuela de Capacitación Antártica del Ejército y la ejecución de acciones combinadas con Chile de búsqueda, salvamento y rescate, conformando un elemento bilateral que integre elementos pertenecientes a las tres Fuerzas Armadas de ambos países, con capacidad de operar en todo tiempo durante todo el año.</p><p></p><p><strong>Mantiene su vigencia dentro del nuevo contexto estratégico nacional la participación de las Fuerzas Armadas en proyectos de producción para la defensa e investigación y desarrollo para la defensa, con terceros países.</strong></p><p></p><p>También cabe considerar dentro del capítulo de los roles secundarios el apoyo a las operaciones de seguridad interior, dentro del marco establecido en la Ley N° 24.059 de Seguridad Interior.</p><p></p><p>Asimismo, su participación en actividades y operaciones tendientes a la protección de personas y bienes en situaciones de desastre, dentro del marco de las normas relativas a la protección o defensa civil.</p><p></p><p>Cabe incluir en este aspecto la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de apoyo a la comunidad, dispuestas por el poder político.</p><p></p><p></p><p><strong>Mesa 5 - El instrumento militar</strong></p><p></p><p><strong>2. Régimen legal</strong></p><p></p><p>Durante los últimos 20 años, la República Argentina ha promulgado un conjunto de normas jurídicas que, en virtud de lo expresado en su Constitución Nacional, configuran el soporte y la referencia jurídicos de la Defensa Nacional.</p><p></p><p>Estos instrumentos legales son básicamente los siguientes:</p><p></p><p>•La Ley N° 23.554 (de Defensa Nacional)</p><p>•La Ley N° 24.059 (de Seguridad Interior)</p><p>•La Ley N° 24.948 (de Reestructuración de las FF.AA.)</p><p>•La Ley N° 24.429 (del Servicio Militar Voluntario)</p><p>•La Ley Nº 25.520 (de Inteligencia Nacional) </p><p>•El Decreto N° 1116/96.</p><p></p><p>A ellos debemos agregar aquellos compromisos y obligaciones de carácter internacional que ha asumido el Estado Nacional por la vía de tratados o prácticas cumplidas con conciencia de obligatoriedad.</p><p></p><p>Dichas referencias constituyen el marco legal adecuado que ha permitido definir el espacio y el accionar previsto para las FFAA durante los últimos años, estando éste expuesto, como ya fue dicho, en el Libro Blanco de la Defensa.</p><p></p><p>El haber contado particularmente con las tres primeras leyes mencionadas, y con el Decreto Nº 1116/96, ha permitido consolidar una serie de definiciones y ha generado una valiosa estructura institucional, de la que se destaca el esfuerzo de toda la sociedad para alcanzarlo consensuadamente.</p><p></p><p>Dicha tarea deberá ser completada con los siguientes aspectos: </p><p></p><p>•<strong>Reglamentación de las Leyes 23.554 y 24.948.</strong></p><p></p><p>•<strong>Elaboración de las respectivas leyes complementarias previstas en la Ley 23.554 (artículos 45° y 46°).</strong></p><p></p><p>•<strong>Conformación del CODENA, según lo previsto en la Ley 23.554 (artículos 11° a 14°).</strong></p><p></p><p>•<strong>Cumplimiento de los mecanismos establecidos para encarar la modernización de las FF.AA. según lo establecido en la Ley 24.948.</strong></p><p></p><p><strong>Resulta además necesario generar y poner en marcha los mecanismos que hagan más efectivo todo el proceso de planeamiento estratégico a nivel nacional.</strong></p><p></p><p></p><p><strong>7 - La Economía de la Defensa Nacional y el desarrollo científico - tecnológico</strong></p><p></p><p><strong>Dictamen</strong></p><p></p><p><strong>1. Presupuesto</strong></p><p></p><p>En primer lugar, debe tenerse presente que en materia presupuestaria, a partir de la sanción de la Ley N° 24.156 de 1992 de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, se dio respaldo legal a los planteamientos conceptuales, metodológicos y organizacionales sobre los cuales se sustento el programa de Reforma de la Administración Financiera Gubernamental. </p><p></p><p>El presupuesto debiera ser el resultado de una ajustada coordinación estratégica con el fin de asegurar que la distribución de los recursos públicos responda a las prioridades definidas por el gobierno, concepción que lo define como un instrumento definitivamente político. <strong>El proceso de formulación, aprobación, ejecución y evaluación presupuestaria requiere de un soporte técnico que de ninguna manera reemplaza al criterio de gobierno que debe caracterizar la toma de decisiones de cada una de dichas etapas. <u>Éstas deben efectuarse con la vista puesta en el conjunto y pensando en el mediano y largo plazo.</u></strong> </p><p></p><p><strong><u>Las sucesivas reducciones en términos reales del presupuesto asignado al sector no nacieron de procesos de reformas basados en políticas definidas en tal dirección, sobre la base de una planificación adecuada y racional, que tuviese en cuenta conceptos de economicidad, eficiencia y eficacia.</u></strong></p><p></p><p><strong>A dicho proceso de carácter general debe sumarse la falta de formulación en tiempo de documentos esenciales de la planificación (Directiva Estratégica Nacional –DENAC- y Apreciación y Resolución de Estrategia Nacional –ARENAC-), lo cual debilita el sostenimiento de la discusión en materia de distribución de recursos, de lo que se deduce la necesidad de dinamizar su obtención y/o actualización. <u>A partir de esto se ponen en marcha todos los procesos que culminan en la definición de los programas, que requerirán asignaciones presupuestarias para cada período.</u></strong></p><p><strong></strong></p><p><strong>Sobre dicha estructura se debe construir un marco de previsibilidad, en términos de una efectiva planificación plurianual, con el fin de avanzar principalmente en materia de recuperación, modernización e incorporación de equipamiento. Esta planificación plurianual expresada en la Ley de Reestructuración de las FFAA es más adecuada para el sector de la Defensa.</strong></p><p> </p><p><strong>En lo que hace a la exposición del presupuesto, resulta necesario revisar las aperturas programáticas, de manera tal de contribuir a través de su perfeccionamiento, <u>a incrementar la transparencia al respecto, adoptando un Sistema de Planeamiento, Programación y Presupuesto (S3P)</u>.</strong></p><p></p><p><strong>2. Producción para la Defensa</strong></p><p></p><p><strong>Los cambios producidos en el contexto internacional, así como las tendencias que se vislumbran, indican que no es aconsejable perder capacidad productiva en aquellas áreas que permitan garantizar la provisión de bienes y servicios esenciales a los órganos del Estado encargados de la Defensa y Seguridad.</strong> Se considera entonces trascendente establecer políticas explicitas de apoyo a la investigación, desarrollo y la producción para la Defensa en el ámbito nacional, definidas en el planeamiento nacional. Para ello se vuelve necesario hacer un estudio en profundidad que permita determinar las prioridades de obtención de conocimiento científico – tecnológico y así introducir al país en nichos de excelencia y calidad. La producción para la defensa de nuestro país tiene que ser de índole dual.</p><p> </p><p><strong>Se considera necesaria la sanción de la ley de Producción para la Defensa, -que lleva 15 años postergada-, y su reglamentación. Asimismo, se sugiere establecer medidas que promuevan y faciliten las exportaciones de los productos orientados a la Defensa que el país esté en condiciones de producir.</strong> En igual sentido, resulta imperioso continuar con el análisis que se está llevando a cabo por parte de los organismos intervinientes en el Régimen de Control de las Exportaciones Sensitivas y Material Bélico, a efectos de implementar una reforma integral del mismo, sin perjuicio del cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina en materia de no proliferación de armas de destrucción en masa y tráfico ilícito de armas convencionales. </p><p></p><p>En el ámbito internacional es necesario establecer políticas que tiendan a favorecer la formación de una alianza de vital importancia desde el punto de vista estratégico en el contexto geopolítico del MERCOSUR, como también, la conveniencia de lograr acuerdos internacionales para la cooperación y el desarrollo conjunto de emprendimientos de base tecnológicas.</p><p></p><p><strong>4. Concepto de Desarrollo</strong></p><p></p><p>Es necesario pensar en un modelo de desarrollo para la Argentina en el contexto de creciente globalización. Asimismo, es pertinente reparar en los problemas de reconstrucción de la comunidad y de fijación de objetivos nacionales contemplando el compromiso de los actores sociales y políticos y de la ciudadanía en los temas de la Defensa Nacional. </p><p></p><p>El desarrollo es parte vital de la Defensa Nacional. Para ello, quizás se deba pensar en una relación sinérgica, en la cual no sólo se analizan las necesidades que la Defensa plantea a la sociedad, sino también cómo el desarrollo de la sociedad facilita y refuerza los requerimientos de la Defensa Nacional en un mundo globalizado. </p><p></p><p></p><p><strong>5. Estructura de Ciencia y Tecnología para la Defensa</strong></p><p></p><p><strong>Es necesario enfatizar sobre la necesidad de coordinación entre las Fuerzas, el sector público y el sector privado en la búsqueda de soluciones tecnológicas y organizacionales, procurando la implementación de un sólido Sistema de Ciencia, Tecnología y Obtención de Medios para la Defensa.</strong> El sistema universitario nacional juega un rol de suma importancia en este sentido.</p><p>El capital intelectual propio aún disponible, y la presencia de pasantes, becarios e investigadores de universidades, centros de enseñanza y del CONICET, pueden dar lugar a que los organismos remanentes se conviertan en centros científico-tecnológicos de excelencia. </p><p></p><p>Es necesario promover la vinculación de aquellos con empresas productivas nacionales y promover a su vez la articulación con el Sector de Ciencia, Tecnología e Innovación Nacional, concretando un desarrollo innovador de las tecnologías de uso dual o específico. </p><p></p><p><strong>La complementación tecnológica con los organismos de ciencia y tecnología nacionales debe apoyarse en un mayor acercamiento a la población civil, en el ámbito académico y de la industria nacional. Asimismo es necesario recomponer la capacidad de compra nacional enmarcada en programas de obtención de mediano y largo plazo a fin de despertar el interés por parte de terceros países y de la industria privada nacional.</strong> </p><p>Para ello será necesario que un organismo que establezca las políticas en el más alto nivel coordine, centralice, administre y evalúe todas las actividades de investigación y desarrollo. </p><p></p><p>Por último, resulta prioritario lograr acuerdos internacionales para la cooperación y el desarrollo conjunto de proyectos y sus tecnologías asociadas. Los proyectos militares conjuntos apuntan a optimizar los recursos disponibles y el aumento de la confianza mutua entre los países participantes. </p><p></p><p><strong>Resulta a su vez esencial propiciar políticas para la formación de una Base Industrial de Producción para la Defensa, estimulando la participación de Pequeñas y Medianas Empresas de base tecnológica y de capital nacional, a través por ejemplo, de estímulos reales incorporados prioritariamente en el articulado <u>de la Ley de Producción para la Defensa propiciada en este documento</u>.</strong></p><p></p><p></p><p><strong>6. Relaciones con los organismos de ciencia y tecnología del gobierno nacional</strong> </p><p></p><p>Las características interdisciplinarias, en el ámbito tecno-científico, e institucional, en el ámbito de lo político, de los temas de Defensa requieren la articulación de organismos del área de Defensa con otros de Ciencia y Técnica del ámbito nacional. <strong>De hecho, no puede comprenderse el tema científico-tecnológico de la Defensa sino como parte de un todo sistémico.</strong></p><p></p><p><strong>El desarrollo de los sistemas de producción de tecnología debe estar orientado prioritariamente a satisfacer los requerimientos operacionales de las FF.AA.</strong> Considerando que las FFAA son un mercado de limitado potencial para poder mantener un aparato tecnológico-industrial dedicado con exclusividad a satisfacer sus necesidades, <strong>debe contemplarse la apertura a otras posibilidades como la exportación.</strong></p><p></p><p><strong>Políticas tecnológicas adecuadas pueden derivar en incontables desarrollos subsidiarios de uso civil y militar. Una mayor interacción entre las FFAA y organismos del Estado, universidades, empresas y entidades, podría contribuir a estrechar los vínculos entre las Fuerzas y la sociedad en su conjunto, así como a optimizar la utilización de los recursos. En lo estrictamente referente al área de ciencia y tecnología, se ha señalado lo que fue considerado como un natural complemento: aquél existente entre los organismos nacionales -afectados mayoritariamente a tareas de investigación, tanto básica como aplicada-, y aquellos del área de la Defensa -afectados principalmente a desarrollos específicos o de carácter experimental-.</strong></p><p></p><p>También se ha destacado la necesidad de difundir los aportes que los organismos de ciencia y tecnología del área de Defensa están en condiciones de realizar al resto de la sociedad civil, aprovechando sus capacidades de investigación y desarrollo, y fomentando un accionar reticular y coordinando esfuerzos. <strong>En esta línea, es preciso destacar la importancia del CITEFA, como organismo conjunto dedicado a la ejecución de actividades de Investigación y Desarrollo en el área de la Defensa.</strong> También cabe destacar los acuerdos estratégicos entre el Ministerio de Defensa a través de CITEFA, la Universidad Nacional de San Martín, la CONEA, el INTI y SEGEMAR en la constitución del Polo Tecnológico Constituyentes, en áreas de punta en la investigación y en la capacitación de personal superior civil y militar.</p><p></p><p>CITEFA y los grupos de investigación de otros organismos vinculados a las actividades de ciencia y técnica de las Fuerzas Armadas juegan un rol importante en la gestación de los acuerdos bilaterales que sostiene el Ministerio de Defensa a nivel internacional. <strong>Sin embargo, y con el fin de lograr la eficiencia del Sistema propuesto, deberá tenderse rápidamente a formar un Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación para la Defensa que logre articular las potencialidades y efectividades del sector.</strong> </p><p></p><p>La creación del Gabinete de Ciencia y Tecnología (GACTEC) en el ámbito de la Presidencia de la Nación (Jefatura de Gabinete), y del Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología (CICYT), representó una excelente oportunidad para encarar la reestructuración del sistema de ciencia y tecnología nacional y la planificación de investigación y desarrollo para el mediano y largo plazo. <strong>Si bien existe una voluntad de integrar los círculos de la investigación estratégica civil y militar, no se vio concretada en resultados prácticos.</strong></p><p></p><p>Un modo de incentivar la participación de la iniciativa y de la industria privadas en los desarrollos de interés para la Defensa sin afectar el reducido presupuesto del Ministerio de Defensa, sería abrir el acceso de aquellas a los beneficios de la Ley de Innovación Tecnológica (Ley Nº 23.877) y a los créditos del FONTAR y del FONCYT. Deberían poder incorporarse asimismo a los proyectos tecnológicos de interés para la Defensa</p><p></p><p></p><p><strong>7. El impacto económico – social del despliegue de las Fuerzas Armadas en las economías regionales</strong> </p><p></p><p><strong>Las FFAA, son generadoras de recursos y demandan inversiones debido que tienen necesidades. Las mismas, pueden ser atendidas en el ámbito nacional y requieren la prestación directa o indirecta de mano de obra, sea calificada o no, contribuyendo al desarrollo nacional en general y al de economías regionales en particular.</strong></p><p></p><p>Como consecuencia de su amplio despliegue territorial, las FFAA tienen impacto económico, contribuyen al desarrollo social y provocan un efecto multiplicador y movilizador en las economías regionales.</p><p></p><p><strong>La producción para la Defensa y la ejecución de las tareas de mantenimiento constituyen polos de expansión industrial y técnico.</strong></p></blockquote><p></p>
[QUOTE="KAISERDOGO, post: 62706, member: 37"] [B][U]Algunos puntos que tomé:[/U][/B] [B]Mesa 2 – El papel de las FFAA en el nuevo contexto estratégico internacional y regional[/B] [B]Dictamen[/B] [B]1. Introducción[/B] El artículo 2º de la Ley Nº 23.554 de Defensa Nacional establece que La Defensa Nacional es la integración y la acción coordinada de todas las fuerzas de la Nación para la solución de aquellos conflictos que requieran el empleo de las Fuerzas Armadas, en forma disuasiva o efectiva, para enfrentar las agresiones de origen externo. Por otra parte, dispone el artículo 20 de la ley referida que las Fuerzas Armadas son el instrumento militar de la Defensa Nacional. [B]Las Fuerzas Armadas tienen su razón de ser en lo señalado por la Constitución Nacional en cuanto al derecho a la defensa común.[/B] Tal como lo señala dicha Ley de Defensa Nacional en su Artículo 5º, la Defensa Nacional abarca los espacios continentales, Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y demás espacios insulares, marítimos y aéreos de la República Argentina, así como el Sector Antártico Argentino, con los alcances asignados por las normas internacionales y los tratados suscriptos o a suscribir por la Nación. Seguidamente se examinará el papel de las Fuerzas Armadas en el nuevo contexto, tomando en consideración tres ámbitos diferenciados: el nacional, el subregional, y el internacional o mundial. [B]2.Rol de las Fuerzas Armadas en el ámbito nacional[/B] [B]El rol fundamental de las fuerzas armadas en el ámbito nacional, es el de preservar la soberanía, integridad territorial y capacidad de autodeterminación, proteger el patrimonio nacional y la vida y la libertad de los habitantes mediante el desarrollo de adecuadas capacidades militares susceptibles de rechazar eventuales agresiones armadas externas, obteniendo con ese fin el máximo grado de eficacia, preparación y alistamiento en tiempo de paz.[/B] [B]El despliegue de las Fuerzas Armadas debe basarse fundamentalmente en consideraciones estratégicas y debe reunir las características que permitan un adecuado adiestramiento. Dicho despliegue, asimismo, implica, en algunos casos, la materialización de la presencia del Estado en las regiones más desguarnecidas de la Nación, tanto continentales como marítimas.[/B] La integridad territorial está definida como un interés vital, lo que significa que garantizarla responde a una de las misiones esenciales de las FFAA, así definido tanto por la ley de Defensa como por el Libro Blanco de la Defensa Nacional y su revisión de 2001. [B]Dada la existencia de incertidumbre estratégica, [U]existe la necesidad, haya o no amenazas evidentes, de contar con un instrumento militar adecuado para defender eficazmente el patrimonio humano y material del país[/U], contando con cierta capacidad de proyección de fuerzas para la defensa de los intereses de la Nación. En definitiva, las [U]Fuerzas Armadas no se justifican por las amenazas, sino por la existencia del Estado y la necesidad de su defensa[/U].[/B] [B]La referida incertidumbre determina la necesidad de contar con capacidades de alerta, de reacción inmediata, de rápido despliegue y de cierto grado de polivalencia.[/B] El aludido rol también integra el apoyo a la política exterior del país, entre otras formas, a través de la participación en misiones de paz bajo el mandato de Naciones Unidas, o en el ámbito regional conforme a los principios de la Carta de Naciones Unidas y en forma coherente con las decisiones de dicha Organización. [B]En general, proporcionando sobre la base de la dimensión, composición, adiestramiento, equipamiento y alistamiento óptimos, [U]el apoyo de sus capacidades disuasivas a la política exterior de la Nación[/U], acompañándola y señalándole las conveniencias y necesidades propias de la defensa.[/B] Cabe señalar respecto de las misiones de paz, que su importancia excede la mera conveniencia de favorecer la puesta al día de la capacidad operativa, el adiestramiento y la interoperabilidad de las Fuerzas Armadas. También posibilitan que dichas Fuerzas cumplan un importante papel como instrumentos de la política exterior. El involucramiento por parte de Argentina en dichas misiones en defensa de la legalidad internacional le permite contribuir a la resolución de conflictos que de otra manera podrían probablemente afectarla. [B]El papel actual de las Fuerzas Armadas en el ámbito indicado, implica su presencia constante en aquellos espacios terrestres, marítimos y aéreos de particular interés estratégico o que posean significativos recursos naturales, como reafirmación de la voluntad nacional en cuanto a su protección y defensa.[/B] La recuperación del ejercicio de la soberanía Argentina sobre las islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del Derecho Internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable de la Nación. [B]Existen tareas desempeñadas por Fuerzas Armadas con respecto a Malvinas, tales como el control del tráfico aéreo realizado por la Fuerza Aérea en la zona, el patrullaje del espacio marítimo para contribuir a la preservación de los derechos argentinos sobre la plataforma continental, así como las operaciones SAR y las medidas de confianza mutua con el Reino Unido. Estas actividades deben ser sostenidas e incrementadas si fuera posible, siempre bajo los lineamientos de la política exterior argentina.[/B] La cooperación científica y tecnológica de las Fuerzas Armadas en materia de medio ambiente o protección de los recursos naturales renovables y no renovables, y la capacidad de prestación de servicios también contribuye al afianzamiento de los derechos soberanos argentinos. [B]Asimismo, debe contemplarse la contribución de las Fuerzas Armadas al desarrollo en espacios poco poblados del país[/B], resguardando que ello no vaya en desmedro del adecuado adiestramiento requerido, ni de los objetivos estratégicos definidos por el poder político. El objetivo fundamental de la política antártica es afianzar los derechos argentinos de soberanía en la región, en los términos establecidos en la ley 18.513 y conforme a lo dispuesto por el Decreto 2316/90. Cabe destacar la conveniencia de fortalecer, a partir de una logística adecuada, el desarrollo del trabajo científico que se realiza en las bases territoriales y en los mares australes, con el apoyo de las Fuerzas Armadas. Otro aspecto del rol de las Fuerzas Armadas contribuyente al afianzamiento de los derechos argentinos es el diseño, por medio de los organismos competentes, de una estrategia científica alineada con los intereses nacionales en la Antártida y acorde con las prioridades de investigación identificadas en el ámbito del Sistema del Tratado Antártico, alentando a su vez el desarrollo de tecnologías antárticas propias. Dicho rol es el de profundizar las medidas de confianza mutua en la región, con el intercambio de cursantes en institutos militares tales como, la Escuela de Capacitación Antártica del Ejército y la ejecución de acciones combinadas con Chile de búsqueda, salvamento y rescate, conformando un elemento bilateral que integre elementos pertenecientes a las tres Fuerzas Armadas de ambos países, con capacidad de operar en todo tiempo durante todo el año. [B]Mantiene su vigencia dentro del nuevo contexto estratégico nacional la participación de las Fuerzas Armadas en proyectos de producción para la defensa e investigación y desarrollo para la defensa, con terceros países.[/B] También cabe considerar dentro del capítulo de los roles secundarios el apoyo a las operaciones de seguridad interior, dentro del marco establecido en la Ley N° 24.059 de Seguridad Interior. Asimismo, su participación en actividades y operaciones tendientes a la protección de personas y bienes en situaciones de desastre, dentro del marco de las normas relativas a la protección o defensa civil. Cabe incluir en este aspecto la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de apoyo a la comunidad, dispuestas por el poder político. [B]Mesa 5 - El instrumento militar[/B] [B]2. Régimen legal[/B] Durante los últimos 20 años, la República Argentina ha promulgado un conjunto de normas jurídicas que, en virtud de lo expresado en su Constitución Nacional, configuran el soporte y la referencia jurídicos de la Defensa Nacional. Estos instrumentos legales son básicamente los siguientes: •La Ley N° 23.554 (de Defensa Nacional) •La Ley N° 24.059 (de Seguridad Interior) •La Ley N° 24.948 (de Reestructuración de las FF.AA.) •La Ley N° 24.429 (del Servicio Militar Voluntario) •La Ley Nº 25.520 (de Inteligencia Nacional) •El Decreto N° 1116/96. A ellos debemos agregar aquellos compromisos y obligaciones de carácter internacional que ha asumido el Estado Nacional por la vía de tratados o prácticas cumplidas con conciencia de obligatoriedad. Dichas referencias constituyen el marco legal adecuado que ha permitido definir el espacio y el accionar previsto para las FFAA durante los últimos años, estando éste expuesto, como ya fue dicho, en el Libro Blanco de la Defensa. El haber contado particularmente con las tres primeras leyes mencionadas, y con el Decreto Nº 1116/96, ha permitido consolidar una serie de definiciones y ha generado una valiosa estructura institucional, de la que se destaca el esfuerzo de toda la sociedad para alcanzarlo consensuadamente. Dicha tarea deberá ser completada con los siguientes aspectos: •[B]Reglamentación de las Leyes 23.554 y 24.948.[/B] •[B]Elaboración de las respectivas leyes complementarias previstas en la Ley 23.554 (artículos 45° y 46°).[/B] •[B]Conformación del CODENA, según lo previsto en la Ley 23.554 (artículos 11° a 14°).[/B] •[B]Cumplimiento de los mecanismos establecidos para encarar la modernización de las FF.AA. según lo establecido en la Ley 24.948.[/B] [B]Resulta además necesario generar y poner en marcha los mecanismos que hagan más efectivo todo el proceso de planeamiento estratégico a nivel nacional.[/B] [B]7 - La Economía de la Defensa Nacional y el desarrollo científico - tecnológico[/B] [B]Dictamen[/B] [B]1. Presupuesto[/B] En primer lugar, debe tenerse presente que en materia presupuestaria, a partir de la sanción de la Ley N° 24.156 de 1992 de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, se dio respaldo legal a los planteamientos conceptuales, metodológicos y organizacionales sobre los cuales se sustento el programa de Reforma de la Administración Financiera Gubernamental. El presupuesto debiera ser el resultado de una ajustada coordinación estratégica con el fin de asegurar que la distribución de los recursos públicos responda a las prioridades definidas por el gobierno, concepción que lo define como un instrumento definitivamente político. [B]El proceso de formulación, aprobación, ejecución y evaluación presupuestaria requiere de un soporte técnico que de ninguna manera reemplaza al criterio de gobierno que debe caracterizar la toma de decisiones de cada una de dichas etapas. [U]Éstas deben efectuarse con la vista puesta en el conjunto y pensando en el mediano y largo plazo.[/U][/B] [B][U]Las sucesivas reducciones en términos reales del presupuesto asignado al sector no nacieron de procesos de reformas basados en políticas definidas en tal dirección, sobre la base de una planificación adecuada y racional, que tuviese en cuenta conceptos de economicidad, eficiencia y eficacia.[/U][/B] [B]A dicho proceso de carácter general debe sumarse la falta de formulación en tiempo de documentos esenciales de la planificación (Directiva Estratégica Nacional –DENAC- y Apreciación y Resolución de Estrategia Nacional –ARENAC-), lo cual debilita el sostenimiento de la discusión en materia de distribución de recursos, de lo que se deduce la necesidad de dinamizar su obtención y/o actualización. [U]A partir de esto se ponen en marcha todos los procesos que culminan en la definición de los programas, que requerirán asignaciones presupuestarias para cada período.[/U] Sobre dicha estructura se debe construir un marco de previsibilidad, en términos de una efectiva planificación plurianual, con el fin de avanzar principalmente en materia de recuperación, modernización e incorporación de equipamiento. Esta planificación plurianual expresada en la Ley de Reestructuración de las FFAA es más adecuada para el sector de la Defensa.[/B] [B]En lo que hace a la exposición del presupuesto, resulta necesario revisar las aperturas programáticas, de manera tal de contribuir a través de su perfeccionamiento, [U]a incrementar la transparencia al respecto, adoptando un Sistema de Planeamiento, Programación y Presupuesto (S3P)[/U].[/B] [B]2. Producción para la Defensa[/B] [B]Los cambios producidos en el contexto internacional, así como las tendencias que se vislumbran, indican que no es aconsejable perder capacidad productiva en aquellas áreas que permitan garantizar la provisión de bienes y servicios esenciales a los órganos del Estado encargados de la Defensa y Seguridad.[/B] Se considera entonces trascendente establecer políticas explicitas de apoyo a la investigación, desarrollo y la producción para la Defensa en el ámbito nacional, definidas en el planeamiento nacional. Para ello se vuelve necesario hacer un estudio en profundidad que permita determinar las prioridades de obtención de conocimiento científico – tecnológico y así introducir al país en nichos de excelencia y calidad. La producción para la defensa de nuestro país tiene que ser de índole dual. [B]Se considera necesaria la sanción de la ley de Producción para la Defensa, -que lleva 15 años postergada-, y su reglamentación. Asimismo, se sugiere establecer medidas que promuevan y faciliten las exportaciones de los productos orientados a la Defensa que el país esté en condiciones de producir.[/B] En igual sentido, resulta imperioso continuar con el análisis que se está llevando a cabo por parte de los organismos intervinientes en el Régimen de Control de las Exportaciones Sensitivas y Material Bélico, a efectos de implementar una reforma integral del mismo, sin perjuicio del cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina en materia de no proliferación de armas de destrucción en masa y tráfico ilícito de armas convencionales. En el ámbito internacional es necesario establecer políticas que tiendan a favorecer la formación de una alianza de vital importancia desde el punto de vista estratégico en el contexto geopolítico del MERCOSUR, como también, la conveniencia de lograr acuerdos internacionales para la cooperación y el desarrollo conjunto de emprendimientos de base tecnológicas. [B]4. Concepto de Desarrollo[/B] Es necesario pensar en un modelo de desarrollo para la Argentina en el contexto de creciente globalización. Asimismo, es pertinente reparar en los problemas de reconstrucción de la comunidad y de fijación de objetivos nacionales contemplando el compromiso de los actores sociales y políticos y de la ciudadanía en los temas de la Defensa Nacional. El desarrollo es parte vital de la Defensa Nacional. Para ello, quizás se deba pensar en una relación sinérgica, en la cual no sólo se analizan las necesidades que la Defensa plantea a la sociedad, sino también cómo el desarrollo de la sociedad facilita y refuerza los requerimientos de la Defensa Nacional en un mundo globalizado. [B]5. Estructura de Ciencia y Tecnología para la Defensa[/B] [B]Es necesario enfatizar sobre la necesidad de coordinación entre las Fuerzas, el sector público y el sector privado en la búsqueda de soluciones tecnológicas y organizacionales, procurando la implementación de un sólido Sistema de Ciencia, Tecnología y Obtención de Medios para la Defensa.[/B] El sistema universitario nacional juega un rol de suma importancia en este sentido. El capital intelectual propio aún disponible, y la presencia de pasantes, becarios e investigadores de universidades, centros de enseñanza y del CONICET, pueden dar lugar a que los organismos remanentes se conviertan en centros científico-tecnológicos de excelencia. Es necesario promover la vinculación de aquellos con empresas productivas nacionales y promover a su vez la articulación con el Sector de Ciencia, Tecnología e Innovación Nacional, concretando un desarrollo innovador de las tecnologías de uso dual o específico. [B]La complementación tecnológica con los organismos de ciencia y tecnología nacionales debe apoyarse en un mayor acercamiento a la población civil, en el ámbito académico y de la industria nacional. Asimismo es necesario recomponer la capacidad de compra nacional enmarcada en programas de obtención de mediano y largo plazo a fin de despertar el interés por parte de terceros países y de la industria privada nacional.[/B] Para ello será necesario que un organismo que establezca las políticas en el más alto nivel coordine, centralice, administre y evalúe todas las actividades de investigación y desarrollo. Por último, resulta prioritario lograr acuerdos internacionales para la cooperación y el desarrollo conjunto de proyectos y sus tecnologías asociadas. Los proyectos militares conjuntos apuntan a optimizar los recursos disponibles y el aumento de la confianza mutua entre los países participantes. [B]Resulta a su vez esencial propiciar políticas para la formación de una Base Industrial de Producción para la Defensa, estimulando la participación de Pequeñas y Medianas Empresas de base tecnológica y de capital nacional, a través por ejemplo, de estímulos reales incorporados prioritariamente en el articulado [U]de la Ley de Producción para la Defensa propiciada en este documento[/U].[/B] [B]6. Relaciones con los organismos de ciencia y tecnología del gobierno nacional[/B] Las características interdisciplinarias, en el ámbito tecno-científico, e institucional, en el ámbito de lo político, de los temas de Defensa requieren la articulación de organismos del área de Defensa con otros de Ciencia y Técnica del ámbito nacional. [B]De hecho, no puede comprenderse el tema científico-tecnológico de la Defensa sino como parte de un todo sistémico.[/B] [B]El desarrollo de los sistemas de producción de tecnología debe estar orientado prioritariamente a satisfacer los requerimientos operacionales de las FF.AA.[/B] Considerando que las FFAA son un mercado de limitado potencial para poder mantener un aparato tecnológico-industrial dedicado con exclusividad a satisfacer sus necesidades, [B]debe contemplarse la apertura a otras posibilidades como la exportación.[/B] [B]Políticas tecnológicas adecuadas pueden derivar en incontables desarrollos subsidiarios de uso civil y militar. Una mayor interacción entre las FFAA y organismos del Estado, universidades, empresas y entidades, podría contribuir a estrechar los vínculos entre las Fuerzas y la sociedad en su conjunto, así como a optimizar la utilización de los recursos. En lo estrictamente referente al área de ciencia y tecnología, se ha señalado lo que fue considerado como un natural complemento: aquél existente entre los organismos nacionales -afectados mayoritariamente a tareas de investigación, tanto básica como aplicada-, y aquellos del área de la Defensa -afectados principalmente a desarrollos específicos o de carácter experimental-.[/B] También se ha destacado la necesidad de difundir los aportes que los organismos de ciencia y tecnología del área de Defensa están en condiciones de realizar al resto de la sociedad civil, aprovechando sus capacidades de investigación y desarrollo, y fomentando un accionar reticular y coordinando esfuerzos. [B]En esta línea, es preciso destacar la importancia del CITEFA, como organismo conjunto dedicado a la ejecución de actividades de Investigación y Desarrollo en el área de la Defensa.[/B] También cabe destacar los acuerdos estratégicos entre el Ministerio de Defensa a través de CITEFA, la Universidad Nacional de San Martín, la CONEA, el INTI y SEGEMAR en la constitución del Polo Tecnológico Constituyentes, en áreas de punta en la investigación y en la capacitación de personal superior civil y militar. CITEFA y los grupos de investigación de otros organismos vinculados a las actividades de ciencia y técnica de las Fuerzas Armadas juegan un rol importante en la gestación de los acuerdos bilaterales que sostiene el Ministerio de Defensa a nivel internacional. [B]Sin embargo, y con el fin de lograr la eficiencia del Sistema propuesto, deberá tenderse rápidamente a formar un Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación para la Defensa que logre articular las potencialidades y efectividades del sector.[/B] La creación del Gabinete de Ciencia y Tecnología (GACTEC) en el ámbito de la Presidencia de la Nación (Jefatura de Gabinete), y del Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología (CICYT), representó una excelente oportunidad para encarar la reestructuración del sistema de ciencia y tecnología nacional y la planificación de investigación y desarrollo para el mediano y largo plazo. [B]Si bien existe una voluntad de integrar los círculos de la investigación estratégica civil y militar, no se vio concretada en resultados prácticos.[/B] Un modo de incentivar la participación de la iniciativa y de la industria privadas en los desarrollos de interés para la Defensa sin afectar el reducido presupuesto del Ministerio de Defensa, sería abrir el acceso de aquellas a los beneficios de la Ley de Innovación Tecnológica (Ley Nº 23.877) y a los créditos del FONTAR y del FONCYT. Deberían poder incorporarse asimismo a los proyectos tecnológicos de interés para la Defensa [B]7. El impacto económico – social del despliegue de las Fuerzas Armadas en las economías regionales[/B] [B]Las FFAA, son generadoras de recursos y demandan inversiones debido que tienen necesidades. Las mismas, pueden ser atendidas en el ámbito nacional y requieren la prestación directa o indirecta de mano de obra, sea calificada o no, contribuyendo al desarrollo nacional en general y al de economías regionales en particular.[/B] Como consecuencia de su amplio despliegue territorial, las FFAA tienen impacto económico, contribuyen al desarrollo social y provocan un efecto multiplicador y movilizador en las economías regionales. [B]La producción para la Defensa y la ejecución de las tareas de mantenimiento constituyen polos de expansión industrial y técnico.[/B] [/QUOTE]
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Reestructuración de las FFAA:Vieja pelea de fondo?
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