La ayuda de Bélgica al Reino Unido

Tras la recuperación de las Islas Malvinas por parte de nuestro país el 2 de Abril de 1982, varias naciones rápidamente se volcaron en favor del Reino Unido por sus compromisos políticos y militares, especialmente por el lazo que los unía con la OTAN. A su vez la necesidad del Ministerio de Defensa británico de conseguir información sobre el equipamiento militar argentino llevó a que se solicitara información aprovechando ése vínculo político y militar existente, al que muchos países accedieron más allá de las normas de la diplomacia.

Ya es por todos conocida la asistencia material como informativa proporcionada especialmente por Estados Unidos, Francia y Chile aunque también otros países realizaron su aporte de modo menos conocido tratando de cumplir con ciertos compromisos pero manteniendo un bajo perfil para que tal ayuda o asistencia no trascendiera públicamente. Tal fue el caso del gobierno de Bélgica.

Este país conjuntamente con Francia, Holanda y Alemania habían establecido el 7 de Abril de 1982 la prohibición de vender armas a nuestro país, y su primer ministro Wilfried Martens, no dudó en responder a un particular requerimiento británico: a poder evaluar alguno de sus Mirage M.5B los cuales eran similares a los M-V Dagger de la Fuerza Aérea Argentina. Si bien dos Mirage IIIBE cedidos por la fuerza aérea francesas ya habían sido evaluados en el Reino Unido por pilotos británicos a partir del 22 de Abril, la idea de la Royal Air Force era realizar un análisis más profundo pero con la mayor discresión posible. Los Mirage belgas tenían como principal misión el ataque a muy baja altura, particularidad que era de especial interés para los británicos en cuanto a prestaciones, radio de acción y perfiles de ataque.

Por tal motivo se eligió la base aérea de la RAF Gütersloh, situada en Renania del Norte, en Alemania Occidental. Dicha base estaba en poder del Reino Unido desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial y era una de las bases de despliegue permanente de la RAF. Allí operaban desde 1971 dos escuadrones de Harrier, el 3º Escuadrón equipado para entonces con 18 Harrier GR.Mk3 que tenía asignada misiones de ataque e interdicción; y el 4º Escuadrón también equipado con 18 Harrier GR.3 cuyo rol primario era el reconocimiento armado. Ambas unidades contaban con un altísimo nivel de operatividad, realizando regularmente tres misiones diarias de entrenamiento y disponiendo de doce ejemplares en alerta permanente más otros cuatro de reserva inmediata.


Imagen propagandística de la RAF de la base aérea Gütersloh en Alemania

La Fuerza Aérea Belga había adquirido a partir de 1968 un total de 88 Mirage M.5, aunque posteriormente ejerció una opción por 18 unidades más llegando entonces a incorporar 106 ejemplares distribuídos entre 63 monoplazas M.5B, 27 monoplazas de reconocimiento M.5BR y de 16 biplazas M.5BD destinados a conversión operativa. Gran parte de los ejemplares fueron ensamblados en la planta belga de SABCA. En un principio recibieron misiles AIM-9B Sidewinder aunque más adelante incorporaron los AIM-9J y equipo de comunicaciones de orígen norteamericano.

Con la aprobación del gobierno belga al requerimiento británico a principios de Mayo de 1982- arribaron a la base RAF Gütersloh tres monplazas M.5B y un biplaza M.5BD comenzando de inmediato los vuelos de evaluación y prueba. Luego de realizar varios vuelos para comprobar las prestaciones y características de los Mirage las operaciones se centraron en misiones de combate aéreo disimilar con los Harrier GR.3. Para tal fin y a los efectos de recrear el "escensario Malvinas" se dispuso que todos los aviones británicos serían guiados por el radar de vigilancia aérea de la base a modo de equiparar el tipo de control y guiado que proporcionaban las unidades navales a los Harrier y Sea Harrier en Malvinas. En tanto para los Mirage M.5 sólo se dispuso su seguimiento radar por cuestiones de seguridad.


La limitada información disponible sólo permite reproducir que se realizaron varios vuelos simulando intercepciones por parte de los Harrier como así también combates aire-aire entre un Mirage y un Harrier como así también enfrenamientos de dos contra dos. El empleo de los misiles Sidewinder le permitió a los británicos conocer las "vulerabilidad" de los Harrier como así también establecer determinadas maniobras para la ruptura o evasión en caso de ser atacados por los Mirage.


Aunque por el momento no han tomado estado público imágenes de las prácticas realizadas en Alemania, el artista belga Danny Paessens reflejó en un óleo el entrenamiento entre Harrier y Mirage M5 sobre Gütersloh en Mayo de 1982.


Se desconoce durante cuantos días se extendieron las prácticas pero ninguno de los dos escuadrones de Harrier de la RAF Gütersloh fueron desplegados a Malvinas durante el conflicto. Recordemos que para que los GR.3 pudieran operar desde los portaaviones británicos requerían de algunas modificaciones tal como la aplicación de selladores especiales contra la corrosión, el reemplazo del navegador inercial original (Ferranti FE 541) por otro conocido como FINRAE cuya particularidad era que se alineaba mucho más rápido que el modelo anterior además de la instalación del sistema de asistencia MEL para aterrizaje en portaaviones y los dispersadores de señuelos.



A modo de conclusión se puede afirmar que es difícil determinar e incluso evaluar hasta que punto esta ayuda belga le fue de utilidad al Reino Unido a cuenta que los Harrier GR.3 no participaron en ningún derribo aire-aire ya que normalmente no portaban misiles Sidewinder. Tampoco se conoce si las "enseñanzas o consejos" de los pilotos británicos de Gütersloh llegaron hasta el Atlántico Sur. Lo cierto es que en sólo tres días (Mayo 21,23 y 24) los Sea Harrier derribaron siete M-V Dagger con misiles Sidewinder, aunque debe aclararse que los Dagger -por su limitada autonomía-prácticamente siempre utilizaban la misma ruta de aproximación y no fue muy difícil para los Sea Harrier posicionarse en dicha ruta y así poder interceptarlos en su ingreso a Malvinas.

A fin de cuentas y como dice el dicho...lo que vale es la intención, y Bélgica también hizo su aporte para tratar de ayudar al Reino Unido en una contienda bastante despareja la cual venció pero pagando un precio que nadie imaginaba.

PD: en la revista Aviation News (Dic 2019) hay una muy breve mención a este ejercicio.
 
Interesante, no tenía idea de la participación Belga.
De todos modos, si los ensayos fueron a principios de mayo, no hay que perder de vista que para esa altura los escuadrones que estaban en el teatro del Atlántico sur, ya contaban con sus propias experiencias del primero de mayo.
 
Interesante, no tenía idea de la participación Belga.
De todos modos, si los ensayos fueron a principios de mayo, no hay que perder de vista que para esa altura los escuadrones que estaban en el teatro del Atlántico sur, ya contaban con sus propias experiencias del primero de mayo.

Si eran de la Marina Real, la RAF llego el 20 de Mayo con sus Harrier

Saludos
 

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