Menú
Inicio
Visitar el Sitio Zona Militar
Foros
Nuevos mensajes
Buscar en los foros
Qué hay de nuevo
Nuevos mensajes
Última actividad
Miembros
Visitantes actuales
Entrar
Registrarse
Novedades
Buscar
Buscar
Buscar sólo en títulos
Por:
Nuevos mensajes
Buscar en los foros
Menú
Entrar
Registrarse
Inicio
Foros
Area Militar General
Temas de Defensa General
Argentina: Noticias del Ministerio de Defensa
JavaScript is disabled. For a better experience, please enable JavaScript in your browser before proceeding.
Estás usando un navegador obsoleto. No se pueden mostrar estos u otros sitios web correctamente.
Se debe actualizar o usar un
navegador alternativo
.
Responder al tema
Mensaje
<blockquote data-quote="Derruido" data-source="post: 1338840" data-attributes="member: 30"><p><span style="font-size: 22px"><strong>Militares en la paz y en la tragedia</strong></span></p><p></p><p><a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/author/fmorales/" target="_blank"><u><span style="color: #0066cc">Fernando Morales</span></u></a> ~Abril 4, 2013</p><p> </p><p> </p><p>Escuchando atentamente a la Presidente de la Nación en el acto de homenaje a los caídos en <strong>Malvinas</strong>, no puede escapar a mi análisis el <strong>énfasis</strong> puesto por la mandataria sobre <strong>el valor de la paz por sobre la guerra</strong> y la especial mención a la exclusiva <strong>utilización de nuestras fuerzas armadas precisamente en misiones internacionales de paz</strong>.</p><p>Un noble uso de la potencialidad de los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas y una manera de llevar por el mundo la doctrina no beligerante que nuestra sociedad entera abraza.</p><p>Pero parece ser que ese imperativo mandato dado a nuestros militares, que por cierto es aceptado de muy buen grado, <strong>no es utilizado con el mismo entusiasmo cuando se trata de movilizar a nuestras tropas para atender graves situaciones internas</strong> como las que atraviesa por estos días la provincia de Buenos Aires y la propia Ciudad capital de nuestro país.</p><p>Si bien se han movilizado unos pocos efectivos y materiales del Ejercito para colaborar con las autoridades políticas en la atención de miles de damnificados, <strong>la acción se vislumbra como tibia y llena de reservas</strong>.</p><p>Es como que la <strong>limitación impuesta desde la vuelta a la democracia</strong> y mediante la cual las <strong>fuerzas militares han quedado separadas de la atención de la seguridad interior</strong> nos impidieran aprovechar en su verdadera dimensión los calificados recursos humanos que las conforman y buena parte del <strong>equipamiento que si bien es obsoleto para la guerra, puede ser muy útil para ayudar a quien lo necesite.</strong></p><p>Ver tanta gente a la intemperie en la ciudad de La Plata, observar la angustia que se apodera de ellos cuando se avecina la noche y pensar que nuestros cuarteles están llenos de buena gente dispuesta a ayudar debe llamarnos a la reflexión.</p><p>Aun a riesgo de ser reiterativo, repito y sostengo que en las últimas catástrofes -sean éstas por ceniza volcánica o por inundaciones- se ha requerido y obtenido la participación de personal militar. Hay que dar otro paso,<strong> tornar a nuestras fuerzas armadas en verdaderas protagonistas operativas a la hora de afrontar una emergencia</strong> y hacerlo de manera dogmática y preestablecida con claridad.</p><p>Para ello será necesario no sólo una generosa dosis de voluntad política, hay que afinar los mecanismos y preparar en alguna forma a los cuadros militares con todo aquello que les falte para poder cumplir esta <strong>tarea netamente social y humanitaria</strong> con el mayor grado de profesionalismo posible.</p><p>Hay interesantes muestras de interacción que se han venido dando en los últimos años entre civilidad y fuerzas armadas, planes de estudio que incluyen el recorrido de cadetes a punto de recibir sus atributos de mando por el interior del país para que tomen el debido conocimiento de la integralidad de la Nación que está a punto de confiarle nada menos que su defensa. También <span style="font-size: 13px">hemos presenciado diversas tareas de acción social realizadas por hombres y mujeres de uniforme </span><span style="font-size: 13px">en barrios carenciados.</span></p><p>Hay que animarse a dar el gran paso, tal vez <strong>aprender de países como Chile, Brasil y Uruguay,</strong> <strong>que han vivido situaciones muy parecidas a nuestros procesos siempre tan conflictivos en la relación cívico-militar, y que hoy tienen a sus militares plenamente integrados a la sociedad</strong> (de la que forman parte indivisible).</p><p><strong>30 años de democracia deberían ser suficientes para que ya no queden militares que se sientan superiores al resto de sus conciudadanos;</strong> como contrapartida sería bueno erradicar también el pensamiento de muchos dirigentes civiles que aún hoy viven, piensan y se conducen con parámetros de una Argentina que afortunadamente quedo atrás.</p><p><strong>Un país tan joven, con tantas necesidades, con tantas urgencias y por sobre todo con tanta sed de concordia, no puede darse el lujo de privarse de ninguno de los sectores que conforman su sociedad</strong>, usen mameluco, delantal blanco, saco y corbata o el verde uniforme de la patria.</p><p> </p><p><a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/04/04/militares-en-la-paz-y-en-la-tragedia/" target="_blank">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/04/04/militares-en-la-paz-y-en-la-tragedia/</a></p></blockquote><p></p>
[QUOTE="Derruido, post: 1338840, member: 30"] [SIZE=6][B]Militares en la paz y en la tragedia[/B][/SIZE] [URL='http://opinion.infobae.com/fernando-morales/author/fmorales/'][U][COLOR=#0066cc]Fernando Morales[/COLOR][/U][/URL] ~Abril 4, 2013 Escuchando atentamente a la Presidente de la Nación en el acto de homenaje a los caídos en [B]Malvinas[/B], no puede escapar a mi análisis el [B]énfasis[/B] puesto por la mandataria sobre [B]el valor de la paz por sobre la guerra[/B] y la especial mención a la exclusiva [B]utilización de nuestras fuerzas armadas precisamente en misiones internacionales de paz[/B]. Un noble uso de la potencialidad de los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas y una manera de llevar por el mundo la doctrina no beligerante que nuestra sociedad entera abraza. Pero parece ser que ese imperativo mandato dado a nuestros militares, que por cierto es aceptado de muy buen grado, [B]no es utilizado con el mismo entusiasmo cuando se trata de movilizar a nuestras tropas para atender graves situaciones internas[/B] como las que atraviesa por estos días la provincia de Buenos Aires y la propia Ciudad capital de nuestro país. Si bien se han movilizado unos pocos efectivos y materiales del Ejercito para colaborar con las autoridades políticas en la atención de miles de damnificados, [B]la acción se vislumbra como tibia y llena de reservas[/B]. Es como que la [B]limitación impuesta desde la vuelta a la democracia[/B] y mediante la cual las [B]fuerzas militares han quedado separadas de la atención de la seguridad interior[/B] nos impidieran aprovechar en su verdadera dimensión los calificados recursos humanos que las conforman y buena parte del [B]equipamiento que si bien es obsoleto para la guerra, puede ser muy útil para ayudar a quien lo necesite.[/B] Ver tanta gente a la intemperie en la ciudad de La Plata, observar la angustia que se apodera de ellos cuando se avecina la noche y pensar que nuestros cuarteles están llenos de buena gente dispuesta a ayudar debe llamarnos a la reflexión. Aun a riesgo de ser reiterativo, repito y sostengo que en las últimas catástrofes -sean éstas por ceniza volcánica o por inundaciones- se ha requerido y obtenido la participación de personal militar. Hay que dar otro paso,[B] tornar a nuestras fuerzas armadas en verdaderas protagonistas operativas a la hora de afrontar una emergencia[/B] y hacerlo de manera dogmática y preestablecida con claridad. Para ello será necesario no sólo una generosa dosis de voluntad política, hay que afinar los mecanismos y preparar en alguna forma a los cuadros militares con todo aquello que les falte para poder cumplir esta [B]tarea netamente social y humanitaria[/B] con el mayor grado de profesionalismo posible. Hay interesantes muestras de interacción que se han venido dando en los últimos años entre civilidad y fuerzas armadas, planes de estudio que incluyen el recorrido de cadetes a punto de recibir sus atributos de mando por el interior del país para que tomen el debido conocimiento de la integralidad de la Nación que está a punto de confiarle nada menos que su defensa. También [SIZE=13px]hemos presenciado diversas tareas de acción social realizadas por hombres y mujeres de uniforme [/SIZE][SIZE=13px]en barrios carenciados.[/SIZE] Hay que animarse a dar el gran paso, tal vez [B]aprender de países como Chile, Brasil y Uruguay,[/B] [B]que han vivido situaciones muy parecidas a nuestros procesos siempre tan conflictivos en la relación cívico-militar, y que hoy tienen a sus militares plenamente integrados a la sociedad[/B] (de la que forman parte indivisible). [B]30 años de democracia deberían ser suficientes para que ya no queden militares que se sientan superiores al resto de sus conciudadanos;[/B] como contrapartida sería bueno erradicar también el pensamiento de muchos dirigentes civiles que aún hoy viven, piensan y se conducen con parámetros de una Argentina que afortunadamente quedo atrás. [B]Un país tan joven, con tantas necesidades, con tantas urgencias y por sobre todo con tanta sed de concordia, no puede darse el lujo de privarse de ninguno de los sectores que conforman su sociedad[/B], usen mameluco, delantal blanco, saco y corbata o el verde uniforme de la patria. [url]http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/04/04/militares-en-la-paz-y-en-la-tragedia/[/url] [/QUOTE]
Insertar citas…
Verificación
Guerra desarrollada entre Argentina y el Reino Unido en 1982
Responder
Inicio
Foros
Area Militar General
Temas de Defensa General
Argentina: Noticias del Ministerio de Defensa
Este sitio usa cookies. Para continuar usando este sitio, se debe aceptar nuestro uso de cookies.
Aceptar
Más información.…
Arriba