50 años de la ‘Guerra de la Lagosta’

50 años de la ‘Guerra de la Langosta’




El gobierno brasileño envió ayer cinco navíos de la Marina para patrullar el litoral de Pernambuco.

La acción visa defender la región contra las embarcaciones francesas tripuladas por pescadores de lagosta y contra el Tartu, navío de guerra de Francia destinado a proteger los lagosteiros. Lo Brasil intenta sorprender los franceses, que deben llegar a las aguas suramericanas los próximos días.

La decisión, toma con el alto mando de Marina, Aeronáutica y Ejército, tuvo apoyo del presidente João Goulart, que aún espera una salida diplomática para el caso.

Nota publicada por el periódico Folha de São Paulo en 25 de febrero de 1963
 
3

3-A-202

Interesante, no tenia idea.
Se puede saber con que pode contaba Brasil en ese tiempo y que buque de guerra envio Francia?
 
La Guerra de la Langosta

La MB EN El INICIO DE Los AÑOS 60

La Marina de Brasil en el Inicio de los Años Sesenta


La Marina de Brasil en el inicio de los años sesenta era un reflexo de las acciones desarrolladas por ella al largo de la II Guerra Mundial, periodo que influenció fuertemente el pensamiento estratégico y su capacidad operativa.

La defensa del tráfico marítimo y, consecuentemente, la acción anti-submarina nortearam los programas de reaparelhamento del pos-guerra.

En ese aspecto, unidades como contratorpedeiros, contratorpedeiros de escolta y caza-submarinos representaban adquisiciones prioritarias.

La bipolarização del mundo y la alineación de Brasil con los países del occidente también trajo implicancias para la Marina.

En 1947, fue firmado el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), básicamente un instrumento político de auxilio a las Fuerzas Armadas latino-americanas contra la expansión del comunismo en América.

En la esteira del TIAR, fueron firmados “Acuerdos de Asistencia Militar” (MAP – Military Assitence Program), en el caso de Brasil en 1952, y creadas operaciones conjuntas denominadas UNITAS (a partir de 1960).

Si por un lado los acuerdos suministraban material militar por costes muy bajos, por veces simbólicos, el equipamiento no era de los más atualizados y sólo atendía a los intereses del país proveedor (los EUA).

En relación a este segundo aspecto, la doctrina norteamericana predicaba la utilización de las marinas de los países periféricos (incluyendo lo Brasil) en acciones puramente anti-submarinas y primordialmente costeiras en un eventual conflicto naval Leste X Oeste en Atlântico Sur.

Sin embargo, la unidad más importante de la MB en 1963 era el NAeL Minas Gerais, comprado de la Grã Bretanha en 1956 y reformado entre 1957 y 1960.

ES probable que los EUA no hayan vetado la venta del mismo porque el navío-aeródromo tutearía como núcleo de fuerzas anti-submarinas, exactamente lo que el “Tío Sam” esperaba de la MB.

Fue hasta por ese motivo que la FAB pudo adquirir los modernos aviones anti-submarinos Grumman S2F Tracker.

El problema principal era el relacionamiento entre los Ministerios de la Aeronáutica y de la Marina, que no se entendían sobre la responsabilidad de la operación de las aeronaves embarcadas.

Los dos cruzadores de la MB (Barroso y Tamandaré) fueron adquiridos antes de la firma del MAP y, para que existiera un equilibrio regional, navíos semejantes fueron suministrados a Chile y a la Argentina.


Cruzero Tamandaré C-12.

En una época donde el SSM era sólo un sueño, suya batiría principal de 15 cañones de 6″ hacía la diferencia en el mar.

Fue también a través del MAP lo Brasil adquirió, por préstamo, cuatro contratorpedeiros de la clase Fletcher (aquí denominada clase Pará) entre 1959 y 1961.

Aunque fueran unidades construidas durante la II Guerra Mundial, recibieron actualizaciones antes de la transferencia y eran las escoltas más modernas de la MB en el inicio de los años sesenta.

En relación al armamento, no existían grandes novedades, pero las instalaciones del CIC y sus sensores no tenían equivalentes en la MB hasta entonces.

El radar de vigilancia aérea SPS-6C era capaz de detectar una aeronave pequeña a 60 millas de distancia, volando entre 6.000 y 30.000 pies.

El radar de superficie SPS-10 podía detectar un contratorpedeiro a 15 millas y un periscópio o snorkel (expuesto de forma continua y en condición de mar 1-2) a 10.000 jardas. Otra novedad para la MB era su moderno (para la época) sonar de casco SQS-29.

Existían aún otros nueve contratorpedeiros en la lista de la MB. Eran tres clase M de 2.200t y seis clase A de 2.180t, todos ellos construidos en Brasil.

Por ser unidades proyectadas los años treinta, estaban totalmente desatualizadas para la guerra anti-submarina del inicio de la década de 1960.

Completaban las escoltas de superficies los ocho contratorpedeiros de escolta (CTE) clase Bertioga. Estos navíos fueron adquiridos durante la II Guerra Mundial junto a la USN y ya estaban a finales de sus vidas como CTE (algún tiempo después fueron transformados en Aviso).

En aquella época la Flotilha de Submarinos era vista primordialmente como un instrumento de adestramento de las fuerzas anti-submarinas y no poseía el papel dissuasório actual.

Por ese motivo fueron adquiridas solamente dos unidades fleet type (clase Gato) a través del MAP en 1956 para sustituir la vieja flota de submarinos de construcción italiana.

Entre 1954 y 1955 fueron incorporadas diez corvetas de la clase Imperial Marinero, siendo que una de ellas fue transferida para la Flotilha de Submarinos.

Estos navíos, construidos en Holanda, llenaron una gran laguna en la organización del servicio de salvamento marítimo en los distritos navales. Eran navíos polivalentes y también ejecutaban misiones de patrulhamento costeiro.

La Fuerza de Minagem y Barrido recibió razonable refuerzo en el inicio de los años sesenta con la adquisición (vía MAP) de cuatro unidades de la clase Javari.

Completando el cuadro, existían aún cinco (de un lote inicial de seis) caza-submarinos de la clase Piranha (todos de construcción nacional) que, posteriormente, fueron transferidos para la Fuerza de Minagem y Barrido (FMV).

En esta época a FMV quedaba acogida en Río de Janeiro y era subordinada al Mando del 1º Distrito Naval. El cuadro de material flotante de la MB aún era compuesto por otras unidades auxiliares como navíos-transporte, navíos-hidrográficos y navío-escuela, pero no existía un navío-tanque.


El Cruzero(Cruzador) Tamandaré fue enviado a lo nordeste con 4 Contratorpederos Class "Fletcher"


También los B-17 fueron enviados por la FAB
--- merged: 25 Feb 2013 a las 18:38 ---
La Guerra de la Langosta


La FUERZA NAVAL FRANCESA


La Fuerza Naval Francesa


NAe Clemenceau, hermano más viejo del Foch, que hoy es el NAe São Paulo de la MB.


El día 11 de febrero de 1963 partió de Toulon (Francia) uno Fuerza-Tarea capitaneada por el navío-aeródromo Clemenceau.

Acompañando el navío-aeródromo seguían el cruzador De Grasse, los contratorpedeiros Cassard, Jaureguiberry y Tartu (clase T53), las corvetas Le Picard, Le Gascon, L’Agenais, Le Béarnais, Le Vendéen (todos clase T52), el navío-tanque Baise y el Aviso Paul Goffeny.

A principio, debería ser solamente más una comisión por la costa oeste de África para mostrar bandera y realizar ejercicios de rutina.

A bordo del Clemenceau estaban aeronaves Alizé de la esquadrilha 4F, Aquilon de la 16F y algunos helicópteros S-58 (semejantes a los H-34 del 2º/1º GAE).

En esta época, la “Aeronavale” aún no había adquirido los cazas F-8 Cruzader, aunque pruebas bien sucedidas con una aeronave proveniente del USS Saratoga hayan ocurrido en el primer semestre de 1962.

El papel de caza de la flota era ejercido por los viejos Aquilon (versión del Sea Venom fabricada bajo licencia en Francia), en un de sus últimos embarques operacionales con la “Aeronavale”.

Los Etendard IV no estaban plenamente operacionales en las actividades embarcadas y el primer ejercicio con estos jatos estaba programado para mayo de aquel año.

Lo De Grasse era el primero de una clase homónima de tres cruzadores. Esta clase era formada por escoltas antiaéreas que desplazaban poco más de 9.000 t.

Poseían ocho reparaciones dobles de 127 mm y 10 reparaciones dobles de 57 mm. También con énfasis en la defensa antiaérea eran los contratorpedeiros de la clase Type T53.

Las cinco escoltas más pequeñas componían la clase T52, corvetas (denominadas “escorteur rapide” en la Marina de Francia) especializadas en acciones anti-submarinas.

En 21 de febrero, estos navíos llegaron a la Dakar y, posteriormente, siguieron para Abidjan. Sin embargo, una de las escoltas del Clemenceau tomó rumbo diferente.

Era el Tartu, que solitariamente siguió para la costa brasileña conforme instrucciones del Gobierno francés. Sus instrucciones eran:

Controlar el movimiento de los pesqueros a fin de que no se aproximaran del límite de 12 millas y;
Asegurar a los mismos pesqueros la continuación de la pesca de langosta además de aquel límite.
Esta información fue transmitida al Embajador brasileño en París el propio día 21, jueves.

Pero una información sin confirmación indicaba también el desplazamiento del cruzador De Grasse en la compañía del Tartu.

De cualquier forma, las demás unidades francesas en la costa occidental de África estaban tan cerca del local de la crisis que no sería necesario más del que dos días de navegación para llegar a la Natal. En el caso de las aeronaves embarcadas, sólo algunas horas de vuelo.
 
Las langostas de la discordia

Disputa económica por el crustáceo casi provoca enfrentamiento militar entre Brasil y Francia.
Cláudio de la Costa Braga

Un inocente crustáceo fue la causa de una de las mayores crisis diplomáticas de la historia entre Brasil y Francia, que casi llegó a las vías militares pero también tuvo contornos cómicos.

El imbróglio, que quedó conocido como Guerra de la Langosta, tuvo inicio en el comienzo de la década de 1960, cuando barcos franceses pasaron a pescar en el litoral de Pernambuco. Tras agotar la captura de la lagosta en su propio litoral y en los países de la costa occidental africana, Francia se interesó por el Nordeste brasileño, donde la producción crecía a ojos vistos. La exportación anual de langosta pulou de 40 toneladas, en 1955, para 1.741 toneladas en 1961. Lo Brasil lucrava casi 3 millones de dólares por año con ese comercio, que se concentraba en los puertos de Fortaleza y Recife.

Los primeros barcos franceses llegaron en marzo de 1961, tras obtener autorización para realizar “investigaciones” en nuestro litoral. Al constatar que las embarcaciones estaban pescando lagostas en gran escala, la Marina canceló la licencia. En noviembre a Francia volvió a la carga, esta vez pidiendo para tutear fuera de las aguas territoriales brasileñas, en la región de la plataforma continental – rango submersa hasta 200 metros de profundidad que pertenece al país, pero cuyas aguas son libres para explotación internacional. Autorización concedida, comenzaron los problemas.

En enero de 1962, un pesquero francés llamado Cassiopée fue flagrado capturando langostas y apresado por la corveta brasileña Ipiranga. El incidente abrió una curiosa discusión diplomática acerca de la naturaleza del animal en cuestión.:D La Convención de Ginebra, firmada en 1958, aseguraba que los recursos minerais, biológicos, animales o vegetales de la plataforma continental pertenecen al país costeiro. Con base en ese tratado, lo Brasil alegaba que la lagosta era un recurso perteneciente a la plataforma, debido a su naturaleza sedentária: para desplazarse caminaba, o a lo sumo ejecutaba saltos. En resumo, no nadaba.:D

En respuesta, el gobierno francés se salió con el argumento opuesto: la langosta puede ser considerada un pez. Al moverse por las aguas de un lado para el otro, ella ciertamente no estaba andando, y por lo tanto no era un recurso de la plataforma. El objetivo era desplazar el asunto para el campo de la pesca en alto-mar, permitida por la Convención.

Para derrumbar la lógica francesa, el comandante Paulo de Castro Moreira de Silva (1919-1983), renomado oceanógrafo, defendió lo Brasil con una perla de ironia: “Ora, estamos delante de una argumentação interesante: por analogía, si la langosta es un pez porque se desplaza dando saltos, entonces el canguru es una ave”.roftlmao

Un prato lleno para la pilhéria, la Guerra de la Langosta volcó hasta marchinha de Carnaval. Los versos consagrados de “Usted piensa que cachaça es agua?”, éxito en 1953, fueron adaptados en los salones para “Usted piensa que langosta es pez?”. Pero la repercusión del caso era llevada a serio por los periódicos. Finalmente, ninguno de los países daba el brazo a torcer: los franceses continuaban pescando langostas, y la Marina brasileña apresava los barcos que conseguía *************** flagrante. La carga era incautada y los capitanes tenían que firmar un término comprometiéndose a no más volver a la costa brasileña. Pero muchos volvían.

Los pescadores nordestinos iniciaron protestas generando fuerte presión sobre el gobierno. Amenazaban actuar directamente contra los pesqueros franceses y sus representantes en tierra para la defensa de sus intereses. Se quejaban de competencia desleal: además de mayores y más bien equipadas del que las nuestras, las embarcaciones francesas eran acusadas de practicar a pesca de arrastro, modalidad prohibida en Brasil por su carácter predatório – una red pesada es lanzada al fondo y recoge todo lo que encuentra por el frente. Los brasileños capturaban langostas con el tradicional covo, una especie de trampa en que el animal entra y queda prendido.

La situación quedó aún más tensa en el inicio de 1963. El día 30 de enero, un navío de patrulla detectó la presencia de pesqueros franceses en la región, y como estos ignoraron la orden para retirarse, recibió órdenes de la Marina para “usar la fuerza en la medida del necesario”. Delante de la amenaza de un ataque, los franceses cambiaron de idea. El problema es que, días después, los barcos y sus cargas no sólo fueron liberados como el presidente João Goulart, quebrando el protocolo de las negociaciones, concedió personalmente al embajador de Francia en Brasil, Jacques Baeyens, autorización para que seis pesqueros volvieran a capturar lagostas en la región.mad2

El clamor público fue tamaño que la autorización fue suspensa. Era la vez de los franceses protesten. El canciller francés afirmó no aceptar la decisión brasileña. La ira se alastrou por el gobierno de Francia, lo que resultó en la popularização de la frase "el Brasil no es un pais serio" :D erróneamente atribuida al presidente Charles De Gaulle. Pero él se envolvió directamente en la crisis: por orden suya, Francia envió un navío de guerra para la región con la tarea de proteger los pesqueros franceses. João Goulart inmediatamente determinó una respuesta militar. El Consejo de Seguridad Nacional fue convocado para discutir sobre la salvaguarda de nuestra soberanía bajo amenaza militar extranjera.

Diversos navíos fueron enviados para el litoral de Pernambuco, mientras los de Salvador entraron en prontidão rigurosa. Esquadrões de aeronaves fueron desplazados para Natal y Recife. La movilización fue rápida pero intempestiva, revelando las grandes restricciones materiales de nuestros navíos, principalmente en el aspecto logístico, en el mantenimiento precario y en la necesidad de muchas reparaciones. Las restricciones de munición y torpedos eran tan críticas que no permitían a los navíos mantener un engajamento por más de treinta minutos.

En la opinión pública, la guerra estaba declarada. “Navíos franceses atacan en el Nordeste jangadeiros que pescan langosta”, estampou el Correo de la Mañana. “Flota naval de Francia ronda costa de Brasil”, anunció lo Última Hora. Mientras eso, en los periódicos franceses, por más de un golpe las autoridades vinieron a público acordar que su país detenía tecnología nuclear, al contrario de Brasil.

En los bastidores diplomáticos, había otras cuestiones en juego. Francia imaginaba que la postura firme del gobierno brasileño estaría siendo respaldada por Estados Unidos, en un apoyo no declarado. Era una suposición equivocada. En la época, el Departamento de Estado americano envió mensaje a Brasil acordando que nuestros navíos de guerra – en la época arrendados a Estados Unidos – por contrato no podrían envolverse en conflicto con países amigos de los norteamericanos. Ordenaba por eso que ellos volvieran inmediatamente a sus bases. Lo Brasil se rechazó a atender al pedido americano, mencionando el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y usando un argumento caro a los brios militares de aquel país: por ocasión del ataque a la base de Pearl Harbor, en 1941, lo Brasil hube declarado guerra a Japón, en solidaridad a Estados Unidos.

Por suerte, la Guerra de la Langosta no pasó de una indigesta hostilidad entre las naciones. En 10 de marzo de 1963, Francia retiró su navío de guerra y los pesqueros por él protegidos. Lo Brasil conseguía, así, impedir la captura de langostas en su plataforma continental, a pesar de la intimidación militar de un país con poderio bélico muy mayor.

La crisis fue una demostración de que, aún entre países tradicionalmente amigos, los Estados no están exentos de ser amenazados, hasta por el uso de la fuerza, cuando están en juego intereses económicos.

Cláudio da Costa Braga es oficial de la Marina de Brasil y autor de La Guerra de la Lagosta (Río de Janeiro: Servicio de Documentación de la Marina, 2004).

PD: Dos cosas:

1- Llamar el incidente de Guerra es completamente erroneo
2- La "colera" americana (el Departamento de Estado americano envió mensaje a Brasil acordando que nuestros navíos de guerra – en la época arrendados a Estados Unidos – por contrato no podrían envolverse en conflicto con países amigos de los norteamericanos.) me hice acordar los AIM 120 de Chile, y el uso de los B-50 contra Peru.
 
los franceses pensaron que eran los 1800 y aun tenia la patente de pirateiños. y como siempre esa lógica: los brasileños tenían dientes gracias a los convenios con USA pero lo que se concluye es que hubo imperialismo yanki malos porque si y porque no también :D actualmente hacen los europeos lo que se les da la gana en las colonias del pacifico y en África en materia pesquera.
 

Noticias del Sitio

Arriba