Si tras el "Brexit" los ingleses "vienen al pié", no sería lógico negarnos a oirlos.
Escuchémoslos, sirvámoles un tecito, hablémosles de lo ventajoso que sería tenerlos de amigos, digámosles que amamos a los isleños y pidámosles algunas pruebas de amor para ir empezando.
Por ejemplo, que...