Accrochage, nunca había leído esta carta, y no sé si alegrarme o arrepentirme de haberlo hecho, porque la verdad, hay que ser de piedra para no emocionarse con esto.
Tipos así no merecen morir, merecen Gobernar, merecen la idolatría diaria de cada compatriota, de cada uno de nosotros, y sin...