“Se mirara como se lo mirara, la vida del Glasgow pendía de un delgado hilo”[1]
[1]Woodward, “Los Cien Días”, pág. 229.
“En aquel momento debí abandonar las “pruebas 42/22”, ya que no me atrevía a arriesgar el único radar de avanzada de largo alcance que me quedaba, así como tampoco el único...