En vista de una nueva adjudicación para el sostenimiento de los radares APG-66/68 que equipan a la flota global de cazas Lockheed Martin F-16, el Departamento de Defensa de los EE.UU. otorgó a la compañía Northrop Grumman un contrato destinado a brindar soporte a estos sistemas en el marco de un programa que abarca asistencia técnica e ingeniería. La iniciativa se inscribe dentro del esquema de Ventas Militares al Extranjero (FMS) e incluye a múltiples países que operan este caza, entre ellos Dinamarca, histórico usuario del F-16 que operó este modelo hasta principios de 2026, y responsable de mantener operativas las aeronaves comprometidas como parte del acuerdo de venta a la Fuerza Aérea Argentina. En este contexto, los F-16AM/BM adquiridos por la Argentina se verán directamente alcanzados por este esquema de soporte.

El contrato, con un techo de 488 millones de dólares, contempla servicios de soporte para los radares APG-66 y APG-68 de la flota global de F-16, con ejecución prevista hasta marzo de 2036. La adjudicación fue realizada como adquisición de fuente única y establece que los trabajos se llevarán a cabo en Linthicum Heights, Maryland, bajo la supervisión del Air Force Lifecycle Management Center, organismo responsable de la gestión integral del ciclo de vida de estos sistemas.
En paralelo, la Fuerza Aérea Argentina avanza en la consolidación de su programa F-16, tanto en el plano operativo como logístico. Luego de la incorporación de las primeras aeronaves a fines de 2025, el esquema de entregas contempla la llegada escalonada de nuevas unidades hasta completar la flota prevista. En este contexto, se analiza la posibilidad de adelantar la recepción del segundo lote inicialmente programado para finales de 2026, en función de la disponibilidad de aeronaves en Dinamarca y del progreso de las capacidades locales para su incorporación.

Este proceso se encuentra acompañado por un esquema integral de formación de pilotos y personal técnico. A través del programa desarrollado por la compañía TOP ACES, la capacitación se organiza en etapas progresivas que abarcan desde la transición inicial al sistema de armas hasta la calificación operativa y el liderazgo táctico, habiéndose comenzado con los primeros vuelos tras su recepción. En simultáneo, continúan los trabajos de alistamiento en la VI Brigada Aérea de Tandil, donde se han puesto en funcionamiento instalaciones específicas para sostener la operación del sistema.
En materia logística, la incorporación de los F-16 ha sido respaldada por la llegada de nuevos paquetes de apoyo que incluyen herramientas, repuestos y componentes esenciales. Estos envíos, enmarcados en el programa Peace Condor, han permitido consolidar una estructura de sostenimiento que incorpora el sistema de gestión ILIAS, orientado a optimizar la trazabilidad y el mantenimiento de la flota, alineando los procesos con estándares internacionales.

En el plano regional, el alcance del contrato adjudicado a Northrop Grumman también comprende a Chile, principal operador de F-16 en sudamerica que se encuentra en pleno proceso de modernización. La Fuerza Aérea de Chile avanza en la actualización de sus aeronaves al estándar Tape M 6.6, abarcando tanto los F-16 MLU como los Block 50, en paralelo a la ejecución de contratos internacionales de soporte y remanufactura de componentes críticos. Este enfoque integral, que combina mantenimiento, modernización y extensión de vida útil, se inscribe en la misma lógica del acuerdo, evidenciando una tendencia regional orientada a sostener la vigencia operativa de estas plataformas de combate a largo plazo.
*Imágenes empleadas en carácter ilustrativo.-
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