Australia dará de baja sus aviones de transporte C-27J Spartan con solo 11 años de servicio, en el marco de una reconfiguración de sus capacidades logísticas y aéreas. La decisión, incluida en la Estrategia Nacional de Defensa 2026, prevé reemplazar estas aeronaves por una flota de aviones comerciales destinada al transporte de personal y logística en la región del Pacífico.

Los C-27J Spartan de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) comenzaron a incorporarse en 2015, completándose la entrega de las diez unidades en 2018. Aunque fueron fabricados en Italia por Leonardo (antes Alenia), la adquisición se realizó a través de un programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS) de la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF), en un proceso derivado de su propia y compleja experiencia de adquisición. En su momento, el modelo compitió con el Airbus C-295, opción que fue descartada al no cumplir con varios de los requisitos operativos establecidos por la RAAF.
A pesar de su relativa juventud, la flota será retirada sin que aún se haya anunciado una fecha definitiva para su baja. Las aeronaves podrían generar interés en el mercado de segunda mano entre fuerzas armadas de la región y otros países, aunque cualquier posible venta requerirá la aprobación tanto de Estados Unidos como del fabricante, debido a la presencia de tecnologías restringidas en los sistemas del avión.

El C-27J Spartan constituye el más pequeño de los tres aviones de transporte en servicio dentro de la RAAF, operando junto al Lockheed Martin C-130J Hercules y al Boeing C-17A Globemaster III. En 2021, las Fuerzas de Defensa de Australia (ADF) redefinieron su rol hacia misiones de asistencia humanitaria y respuesta ante desastres (HADR), alejándolo de las operaciones de combate en el exterior que sí desempeñan aeronaves de mayor porte.
Sin embargo, diversos informes ya habían señalado dificultades en el sostenimiento de la flota. Un reporte gubernamental de 2020 identificó problemas en este ámbito, mientras que el medio especializado Australian Defence Magazine indicó que el Spartan “también ha sufrido tasas de disponibilidad deficientes desde su introducción, en gran medida debido a problemas de sostenimiento y cadena de suministro”. Estas limitaciones habrían influido en la decisión de acelerar su retiro.

La salida anticipada de los C-27J no es un caso aislado dentro de las Fuerzas Armadas australianas. El país ya había decidido reemplazar sus helicópteros NH90 por nuevos UH-60 Black Hawk, mientras que los helicópteros de ataque Tiger serán retirados en 2028 por motivos similares vinculados a mantenimiento y disponibilidad. En paralelo, Australia tiene en curso la adquisición de veinte C-130J Hercules adicionales a Lockheed Martin, con entregas previstas a partir de 2028, lo que implicará una ampliación neta de la flota y permitirá cubrir parte de las capacidades que dejará el Spartan.
En este contexto, los aviones comerciales asumirán tareas de menor exigencia, como el transporte de personal y carga paletizada, mientras que los C-130J reforzarán las misiones que requieren mayor capacidad de carga y rampa trasera. Cabe señalar que, en octubre de 2022, Australia había firmado un contrato por 45 millones de dólares con Leonardo para modernizar la aviónica y los sistemas de comunicaciones de los C-27J, trabajos que debían completarse en 2026 en la Base Aérea Amberley. No obstante, la nueva planificación estratégica redefine el futuro de esta plataforma dentro de la RAAF.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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