Marcando un nuevo e importante paso para conformar su flota de nuevos submarinos nucleares, la Marina Nacional francesa dio a conocer que el cuarto ejemplar de la clase Barracuda ha iniciado sus primeras pruebas de mar, lo que permite vislumbrar su entrada en servicio dentro de los próximos meses. Acorde a un breve posteo realizado en las redes de la institución, el hecho ocurrió el pasado 24 de febrero en las aguas aledañas a la localidad de Cherburgo, contando con la participación tanto de efectivos de la fuerza como con la colaboración del fabricante Naval Group y de la Dirección General de Armamento (DGA).

Sin brindar demasiadas precisiones sobre la actividad, la Marine Nationale expresaba: “Comienzan las pruebas en el mar, la verificación de las capacidades técnicas y operativas por parte de la DGA y Naval Group con vistas a su entrega a la Marina en 2026.” Se trataría por tanto de la etapa conocida como “Prueba Alfa“, donde el submarino deberá comenzar a mostrar sus nuevas cualidades que lo diferencian de las primeros tres unidades que pertenecen a la clase Barracuda, entre las que se destaca un nuevo sistema de gestión de combate conocido como SYCOBS y un sistema de guerra electrónica de nueva generación.
Cabe recordar en este sentido, que cada uno de estos submarinos desplaza unas 4.700 toneladas en superficie, mismas que quedan contenidas en una eslora de unos 99 metros y un diámetro de 8.8 metros. Es conocido además que son capaces de alcanzar velocidades máximas que giran en torno a los 25 nudos, lo cuál es posible gracias a su sistema de propulsión híbrido que incluye un reactor de agua a presión de unos 150 MW, una turbina de propulsión, dos motores eléctricos y dos turbogeneradores; contando con una autonomía de unos 70 días en el mar antes de requerir suministros. Operado por una tripulación de 63 efectivos (siendo posible transportar equipos de hasta 15 comandos adicionales), el submarino dispondrá de misiles de crucero, torpedos pesados F21, misiles antibuque Exocet SM39 modernizados y la capacidad de desplegar minas FG-29.

En el caso particular de este cuarto submarino, ha de mencionarse que porta el nombre SSN De Grasse, lo que busca ser un reconocimiento a la trayectoria de François Joseph Paul de Grasse. Se trata de un otrora oficial que se desempeñó entre otras cosas como teniente general de las Armadas Navales francés, siendo a la vez conde de Grasse y marqués de Grasse-Tilly, y destacándose en la historia militar por su participación en la Batalla de Chesapeake de 1781 en el marco de la Guerra de Independencia de los EE.UU; donde derrotó a una fuerza de la Royal Navy británica.
Por otro lado, resulta de utilidad mencionar que el submarino pudo comenzar a someterse a estas primeras pruebas en el mar tras superar lo que se conoce como “Divergencia“, etapa en la que se encienden las calderas del buque para ya dejarlas permanentemente activas y monitoreadas hasta que el buque deje de prestar servicio. En dicha etapa, también se hizo notar la presencia del personal perteneciente a la empresa TechnicAtome que tuvo a su cargo el diseño y construcción del reactor nuclear del mismo, mientras que también se observó la supervisión de personal enviado por la Comisión de Energía Atómica francesa (CEA) para garantizar la seguridad del procedimiento.

Finalmente, y ampliando sobre el estado actual del programa Barracuda de la Marina Nacional francesa, es menester mencionar que tras el SSN De Grasse aún restarían dos submarinos adicionales (el SSN Rubis y el SSN Casabianca) para completar la flota prevista por la institución; con el objetivo de reemplazar a la ya anticuada clase Rubis. Pensando en el futuro, la fuerza celebró durante el mes de enero un reporte que indicaba la posibilidad de que podría recibir las unidades en cuestión hasta un año antes de lo previsto originalmente, es decir en 2029 y no en 2030. Mientras tanto, ha de resaltarse que los SSN Suffren, Duguay-Trouin y Tourville ya están en servicio activo.
*Créditos de las imágenes: @MarineNationale en X
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