La fragata Canarias de la Armada Española ya se encuentra navegando rumbo al océano Índico para integrarse a la Operación Atalanta de la Unión Europea, una misión naval destinada a reforzar la seguridad marítima en una de las regiones más sensibles para el comercio internacional. El buque, identificado como F-86, tiene previsto arribar a Yibuti para realizar el relevo de la fragata Victoria el próximo día 20, conforme a la planificación establecida por el Mando de Operaciones. Durante la travesía y hasta completar el relevo, la unidad opera bajo control operativo nacional.
Una vez concretado el reemplazo, la fragata Canarias quedará plenamente integrada en la Operación Atalanta, misión naval de la Unión Europea orientada a la lucha contra la piratería en el golfo de Adén, la cuenca de Somalia y el océano Índico. El buque se encuentra al mando del capitán de fragata Juan David García García y asumirá tareas vinculadas a la protección del tráfico marítimo y al mantenimiento de la estabilidad regional. Estas funciones resultan especialmente relevantes debido a la importancia estratégica de las rutas comerciales y de los recursos pesqueros presentes en la zona de operaciones.

La dotación de la fragata Canarias está compuesta por más de 200 hombres y mujeres, incluyendo capacidades operativas específicas para el desarrollo de la misión. Entre ellas se destacan un equipo médico con capacidad quirúrgica, un equipo operativo de seguridad de Infantería de Marina, una unidad de la Fuerza de Guerra Naval Especial y una unidad aérea embarcada. Esta última está integrada por un helicóptero SH-60B y una aeronave no tripulada Scan Eagle, lo que amplía las capacidades de vigilancia y respuesta del buque.
Previo a su partida, en el puerto de Rota se llevó a cabo el acto oficial de despedida de la fragata y su dotación, presidido por el Almirante de la Flota, almirante José Enrique Delgado Roig. Durante la ceremonia, el alto mando naval alentó a la tripulación a reforzar la cohesión, la disciplina y el compañerismo, además de subrayar “la importancia de este tipo de misiones internacionales, así como el firme compromiso que muestran con ellas tanto la Armada como España, en cooperación con el resto de países de la Unión Europea”. El acto marcó el inicio formal de un nuevo despliegue internacional para la unidad.
La fragata Canarias es la sexta unidad de la clase Santa María y fue construida por la Empresa Nacional Bazán, actualmente Navantia, siendo entregada a la Armada Española en 1994. Cuenta con 138 metros de eslora y un desplazamiento de aproximadamente 3.900 toneladas, además de sistemas de sensores y armas que le permiten desempeñar misiones de defensa aérea, guerra antisubmarina, vigilancia marítima y control del tráfico naval. Estas capacidades la convierten en una plataforma polivalente para operaciones de seguridad marítima en escenarios complejos.

Este despliegue representa la sexta participación de la fragata Canarias en la Operación Atalanta desde el inicio de la misión en diciembre de 2008. Desde entonces, España ha mantenido una presencia continuada en esta operación naval de la Unión Europea, enmarcada en la Política Común de Seguridad y Defensa. Además, desde 2019 el país ejerce el mando de la operación desde su Cuartel General ubicado en Rota, consolidando su rol como uno de los principales contribuyentes a la misión. Uno de los últimos antecedentes más recientes, la Armada de España utilizó helicóptero SH-60B para misiones de reconocimiento en Somalia.
A lo largo de su vida operativa, la fragata Canarias ha participado en numerosas operaciones y despliegues internacionales tanto en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como de la Unión Europea. Asimismo, ha integrado agrupaciones navales permanentes y ejercicios multinacionales, acumulando experiencia en misiones de vigilancia, presencia naval y cooperación internacional. Este historial operativo respalda su nueva incorporación al dispositivo europeo en el Índico. Aunque no es la única que la Armada utiliza para esta clase de misiones, por ejemplo en marzo del 2025, la Armada de España desplegó la fragata Reina Sofía en Madagascar.
La Operación Atalanta, oficialmente denominada Fuerza Naval de la Unión Europea (EUNAVFOR), surge como resultado de resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas adoptadas tras el incremento de la piratería en el océano Índico a partir de 2005. Con el apoyo sostenido de España, se convirtió en la primera operación naval de la Unión Europea desarrollada bajo la Política Común de Seguridad y Defensa. A finales de 2024, el Consejo de la Unión Europea aprobó la extensión de su mandato hasta el 28 de febrero de 2027, ampliando progresivamente su zona de operaciones.

En la actualidad, el área de responsabilidad de la Operación Atalanta abarca el golfo de Adén, la cuenca somalí, el mar Rojo y los golfos de Suez y Aqaba, además de países vecinos y puntos estratégicos como el puerto y la ciudad de Mascate, en Omán. El objetivo principal de la misión es proteger buques mercantes, pesqueros y aquellos pertenecientes al Programa Mundial de Alimentos de la ONU que transportan ayuda humanitaria a Somalia. La operación también contribuye al fortalecimiento de la seguridad marítima regional y a la disuasión de actividades ilícitas.
España participa actualmente en la Operación EUNAVFOR Atalanta con aproximadamente 350 efectivos y diversos medios navales y aéreos. Entre ellos se encuentra la fragata Victoria, equipada con un helicóptero y un equipo de operaciones especiales, así como un avión de reconocimiento y vigilancia marítima destacado en el Destacamento Orión (DAT Orión). Este último permanece actualmente en territorio español debido a las dificultades operativas asociadas al período monzónico, manteniéndose no obstante como parte del esquema de contribución nacional a la misión.
*Imagen de portada a modo ilustrativo.
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