La Real Armada Británica confirmó el despliegue del submarino nuclear de ataque HMS Anson hacia Australia, en el marco de los compromisos asumidos por el Reino Unido dentro de la alianza estratégica AUKUS. La unidad, de la clase Astute, partió de la base de Faslane el 10 de enero y realizó una primera escala en Gibraltar, antes de continuar su tránsito hacia el Indo-Pacífico.
De acuerdo con lo anunciado oficialmente en 2025, el HMS Anson se incorporará durante 2026 a la Fuerza de rotación submarina–Oeste (SRF-West por sus siglas en inglés), con base en HMAS Stirling, cerca de la ciudad de Perth, en Australia Occidental. Se trata de un despliegue relevante, dado que actualmente la Real Armada Británica cuenta con una disponibilidad limitada de submarinos nucleares de ataque en servicio activo.

Compromiso británico con AUKUS
En diciembre, el ministro de Defensa británico, Luke Pollard, confirmó que un submarino de la clase Astute sería asignado a la SRF-West como parte del compromiso del Reino Unido con AUKUS. Al referirse a esta decisión, Pollard sostuvo que el despliegue constituye “una suposición central de planificación para la Real Armada Británica bajo AUKUS” y afirmó que el gobierno considera que el compromiso es “realista y manejable dentro de la planificación de fuerzas existente”.
El despliegue del HMS Anson se produce en un contexto en el que el Reino Unido busca reforzar su presencia naval en el Indo-Pacífico, en coordinación con Australia y EE.UU., mientras avanza el desarrollo del futuro submarino nuclear SSN-AUKUS.
Disponibilidad limitada de submarinos nucleares
La situación de la flota submarina británica está marcada por restricciones operativas. Según información oficial y reportes especializados, otras unidades de la clase Astute se encuentran en distintos estados de mantenimiento o baja disponibilidad. El HMS Astute aguarda la finalización del período de mantenimiento del HMS Audacious para ingresar a un reacondicionamiento de media vida, mientras que el HMS Ambush se encuentra en un nivel de alistamiento muy bajo. Por su parte, el HMS Agamemnon, comisionado en septiembre, aún no está operativo.

En diciembre, el “First Sea Lord” advirtió sobre la situación en el Atlántico Norte al afirmar: “También puedo decirles hoy que la ventaja que hemos disfrutado en el Atlántico desde el final de la Segunda Guerra Mundial está en riesgo. Nos estamos manteniendo, pero no por mucho”.
Antecedentes recientes y cooperación aliada
El despliegue del HMS Anson se suma a antecedentes recientes que reflejan las tensiones operativas de la Real Armada Británica. En julio de 2025 se confirmó el regreso del submarino a la base naval de Clyde, Escocia, lo que dejó sin cobertura submarina al Grupo de Ataque del portaaviones HMS Prince of Wales (R09) durante su despliegue en el Pacífico Occidental. En ese momento, fuentes navales británicas señalaron que ningún submarino nuclear de ataque del Reino Unido se encontraba en operaciones en el mar.
En este contexto, la cooperación con aliados ha adquirido mayor relevancia. Actividades de submarinos de la Armada de EE.UU. han contribuido a mitigar la ausencia temporal de unidades británicas, especialmente en áreas estratégicas como el corredor Groenlandia-Islandia-Reino Unido (GIUK), clave para la seguridad del Atlántico Norte.

El programa SSN-AUKUS y el rol de Australia
El despliegue del HMS Anson se vincula directamente con el desarrollo del programa SSN-AUKUS, que contempla la construcción de nuevos submarinos nucleares de ataque de diseño británico con tecnología aportada por Australia, el Reino Unido y EE.UU. En octubre de 2023, BAE Systems confirmó la adjudicación de un contrato por USD 4.9 mil millones para avanzar en la fase de diseño y desarrollo del programa hasta 2028.
En paralelo, en octubre de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la venta de submarinos nucleares de ataque clase Virginia a la Armada Australiana. Tras reunirse con el primer ministro Anthony Albanese, Trump afirmó que el programa “avanza rápidamente y muy bien” y aseguró que “Australia obtendrá los submarinos”, ratificando el compromiso estadounidense con AUKUS.
Según lo previsto, Australia incorporará entre tres y cinco submarinos clase Virginia como solución transitoria, mientras desarrolla la infraestructura industrial y la experiencia operativa necesarias para la futura entrada en servicio de los SSN-AUKUS, prevista para la década de 2040.

Un despliegue clave en un contexto de transición
La permanencia del HMS Anson en Australia aún no fue precisada oficialmente. No obstante, declaraciones de autoridades estadounidenses indican que las rotaciones en la SRF-West podrían extenderse por períodos de alrededor de seis meses, aunque para las unidades británicas, que deben cubrir trayectos de aproximadamente 9.500 millas náuticas, no se descartan estadías más prolongadas.
El despliegue del HMS Anson refleja el equilibrio que enfrenta actualmente la Real Armada Británica entre sus compromisos internacionales en el Indo-Pacífico y la disponibilidad limitada de su flota submarina nuclear, en un escenario marcado por la modernización en curso y la cooperación estratégica con sus aliados.
*Imagen de portada obtenida de Naval Outlook.
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