A menos de un mes de anunciarse la cancelación de la clase Constellation por aumentos de costos y problemas con los cronogramas previstos, la Armada de EE.UU. anunció que apostará al diseño de los patrulleros Legend de la Guardia Costera para desarrollar su futura fragata FF(X), esto de la mano con la selección del astillero Ingalls Shipbuilding de HII para llevarlo a cabo. Esto ya fue confirmado por dos importantes autoridades en fechas recientes, a saber: el secretario de la US Navy, John Phelan, y el jefe de Operaciones Navales, el almirante Daryl Caudle.
Citando algunas de las declaraciones emitidas por el primero de ellos: “Cumpliremos con la misma estrategia de guerra y movilizaremos la base industrial estadounidense para lograrlo: competencia, responsabilidad y una producción real de acero en el agua. Para alcanzar su velocidad y escala, he dirigido la adquisición de una nueva clase de fragata basada en el diseño del National Security Cutter clase Legend de HII, un buque de probada eficacia construido en Estados Unidos que ha protegido los intereses del país tanto en el aquí como en el extranjero.”
Ampliando en algunos detalles de relevancia, los medios especializados estadounidenses han indicado que la Armada se estaría alistando para otorgarle a HII un contrato que permita agilizar lo mas posible el proceso de construcción del primer buque de la clase, lo que permitiría ganar tiempo para un proceso de competencia formal para avanzar en el resto de los buques. Sin embargo, independientemente del resultado de esto último, se espera que el contrato recale en un actor industrial estadounidense que ya cuente con un diseño y capacidades para iniciar la construcción de los mismos sin la necesidad de mayores cambios que demoren el programa; lo que refleja las lecciones aprendidas de la fallida clase Constellation.

Acorde a los primeros planes trazados, los funcionarios esperan que la Armada estadounidense puedan contar con el primer buque de cara al 2028, y a partir de ello, comenzar un proceso de construcción en simultáneo en varios astilleros a la vez siguiendo un modelo “build to print”. Cabe recordar, en este sentido, que la institución buscará sumar mas de 70 nuevos buques de combate para cumplir sus requisitos estratégicos; motivo por el cuál es necesario contar con un diseño fiable y conocido por los fabricantes para acelerar el proceso que ya lleva años de atraso.
Siguiendo esa lógica, la fuerza ha reducido sus propios requisitos para las futuras fragatas FF(X), ajustándolos en función de lo recomendado por una reciente revisión. Entre algunos de los cambios propuestos, se destaca la intención de avanzar en un enfoque de módulos de misión instalados en contenedores que puedan colocarse sobre la cubierta del buque e intercambiarse con facilidad según la operación a la cuál se los destine, siendo un ejemplo ilustrativo el lanzador vertical Mk-70 Typhon que se está desarrollando junto al Ejército de EE.UU. De esta manera, las fragatas podrían sumarse a misiones de diverso tipo y de menor intensidad que aquellas que requerirían a un destructor de mayores capacidades, derivando en un uso mas eficiente de los recursos disponibles.

Por lo pronto, a falta de mayores detalles sobre el diseño final que tendrán los buques, resulta de utilidad repasar cuáles son las características actuales de los buques pertenecientes a la clase Legend que forman parte de la Guardia Costera estadounidense. En términos de dimensiones, cada ejemplar presenta una eslora de unos 127.5 metros y una manga de unos 16.5, dentro de las cuáles se contienen las mas de 4.500 toneladas que desplaza. Si nos referimos a su velocidad, las naves son capaces de alcanzar los 28 nudos como máximo, mientras que en términos de distancia se llega a la marca de 12.000 millas náuticas.
Con una tripulación de 148 efectivos para operarlo, el buque dispone de equipos de mando y control de última generación que permiten su rápida integración a fuerzas de mayor tamaño, además de contar con sensores avanzados que le brindan amplio conocimiento situacional en cualquier entorno marítimo. Por otra parte, el modelo también tiene una cubierta capaz de albergar helicópteros navales, como así también sistemas de protección que le permiten defenderse de amenazas químicas, biológicas o radiológicas.
*Créditos de las imágenes: Guardia Costera de EE.UU.
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Parece ser que se ha impuesto una reducción de tiempos de producción en la US Navy, porque se ha sacrificado capacidad, tamaño, potencia y características que un destructor de una fragata tipo FREMM como las que se han anulado a Fincantieri sí tenían.
De modo que aquí lo que ha peinado es Presupuesto-tiempos de entrega. Ambos tenían que ser menores que lo que se les estaba yendo de las manos a los americanos con el programa de fragatas eliminado de golpe.
Tienen prisa los americanos porque los chinos producen 100 veces más plataformas navales al año que ellos? Por supuesto.
Tienen prisa también por si la cosa se pone tibia en Taiwán y, por extensión, en el Pacífico sur? Desde luego que también.
Con los Arleigh Burck Flight III van sobrados de equipamiento, capacidad de ataque y tecnología sobre China. Pero en número de plataformas la Navy está quedando atrás con respecto a la marina china, y eso es lo que están tratando de cambiar los americanos. Pero, claro, cualquiera de estos programas tardará años en poner en el agua una sola de esas fragatas por mucho que ahora quieran correr…