El Ministerio de Defensa de Japón formalizó la orden de construcción para tres nuevas fragatas furtivas de la clase FFM (también denominada actualmente como “Mogami mejoradas“). Los nuevos buques de combate, destinados a la Fuerza Marítima de Autodefensa (JMSDF), forman parte de un programa orientado a reforzar las capacidades de combate de superficie niponas a través de la modernización de su flota de superficie en el Indo-Pacífico con la incorporación de nuevas plataformas.

El contrato, adjudicado a Mitsubishi Heavy Industries (MHI) y firmado el 16 de febrero de 2026, contempla la construcción de las unidades correspondientes a los buques número 3 al 5 del programa “FFM”, por un valor estimado de entre US$ 850 y 900 millones. Este acuerdo se suma a un contrato previo firmado en 2025 para las dos primeras unidades, estableciendo un esquema de producción escalonado.

Las nuevas fragatas representa una evolución directa de la actual clase Mogami, que recientemente completó su serie inicial de 12 buques. A diferencia de estas, las FFM mejoradas presentan un incremento en tamaño que se traduce en mayores capacidades, teniendo un desplazamiento estimado de entre 4.800 a 4.900 toneladas, una eslora cercana a los 142 metros y mejoras sustanciales en su arquitectura de combate.

Entre los principales avances respecto a la Mogami original destaca el aumento en la capacidad de lanzamiento vertical de misiles con la inclusión del sistema VLS MK 41, el cual permite ampliar significativamente el número de misiles disponibles para tareas de defensa aérea y ataque de superficie. A esto se suma la integración de un cañón naval de 127 mm, sistemas de misiles antiaéreos de corto alcance como el SeaRAM, y lanzadores de misiles antibuque, manteniendo además la capacidad de operar helicópteros embarcados.

Estas plataformas están diseñadas como buques multipropósito con capacidades para realizar misiones de guerra antisubmarina, antisuperficie y defensa aérea, además de misiones de patrullaje, escolta y protección de líneas marítimas. En este sentido, la nueva clase busca mejorar la capacidad de respuesta de Japón en escenarios de alta intensidad particularmente en el entorno marítimo del Indo-Pacífico.

Según la proyección de la cartera de defensa nipona, el programa New FFM contempla la adquisición de entre 10 y 12 unidades entre los años fiscales 2024 y 2028, reemplazando la intención original de extender la producción de la clase Mogami más allá de las 12 unidades, reflejando un ajuste en la planificación de construcciones navales japonesa, priorizando buques más capaces en lugar de una mayor cantidad de unidades. La evolución desde las Mogami hacia las nuevas FFM también responde a la necesidad de incrementar la capacidad de combate distribuido y la flexibilidad operativa de la JMSDF, en un contexto marcado por el aumento de tensiones regionales y la creciente actividad naval en el Indo-Pacífico.

Con este nuevo contrato, Japón consolida su estrategia de modernización naval apoyada en la industria local, apostando por plataformas furtivas, altamente automatizadas y con mayor poder de fuego, destinadas a operar de forma integrada en escenarios complejos junto a aliados regionales. 

Te puede interesar: El destructor japonés JS Chōkai ya cuenta con la capacidad de lanzamiento de nuevos misiles Tomahawk

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deje su comentario
Ingrese su nombre aquí

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.