Bajo un contexto de suma tensión en la península coreana, Corea del Norte lanzó misiles balísticos por segundo día consecutivo, según informó el Estado Mayor Conjunto de Seúl. Las autoridades militares surcoreanas señalaron que el miércoles se detectó al menos un proyectil no identificado disparado hacia el mar del Este, apenas un día después de que otro artefacto fuera lanzado desde la zona de Pyongyang. Este patrón de lanzamientos sucesivos generó inquietud debido a la coyuntura política marcada por las expresiones de preocupación del presidente Lee Jae Myung respecto a recientes incidentes con drones.

El Estado Mayor Conjunto indicó que el proyectil lanzado el martes por la mañana desapareció poco después de ser disparado, lo que apuntaría a una falla. Las fuerzas de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos continúan analizando los datos disponibles. La secuencia de lanzamientos se registró mientras Pyongyang mantiene silencio público sobre estas actividades, sin emitir ningún informe oficial hasta el momento.
Ese mismo miércoles, las autoridades militares surcoreanas informaron que Corea del Norte disparó otro misil balístico de corto alcance desde la zona de Wonsan alrededor de las 14:20, el cual habría recorrido más de 700 kilómetros antes de caer al mar. El lanzamiento ocurrió pocas horas después de que se detectaran misiles similares desde la misma región a las 08:50, que volaron unos 240 kilómetros. Con estos episodios, el país registró su quinto lanzamiento confirmado de misiles balísticos en lo que va del año.
Las tensiones aumentaron tras declaraciones del presidente Lee Jae Myung en una reunión de gabinete el lunes, donde expresó su pesar por los vuelos de drones realizados por civiles hacia territorio norcoreano, calificando los incidentes como generadores de tensión militar innecesaria. Estos comentarios se produjeron luego de que fiscales imputaran a tres personas acusadas de operar drones hacia Corea del Norte entre septiembre y enero, lo que provocó reacciones inmediatas desde Pyongyang.
Horas después de las declaraciones de Lee, Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, difundió un mensaje en el que afirmó que el jefe de Estado del Norte evaluó al mandatario surcoreano como alguien de “actitud franca y de mente amplia”. Sin embargo, advirtió que Seúl “debe detener cualquier provocación temeraria” y “abstenerse de cualquier intento de contacto, en lugar de limitarse a hablar de la importancia de la paz y la seguridad”. Estas declaraciones evidenciaron el complejo panorama diplomático en medio de los lanzamientos.
Mientras que Corea del Sur actúa con prudencia, su vecino del norte tiene otra actitud más provocadora y ambiciosa, tal como hemos reportado en el día de ayer, cuando indicamos que Corea del Norte estaría avanzando en el desarrollo de una nueva generación de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) capaces de portar múltiples ojivas, incorporando además el uso de materiales compuestos como la fibra de carbono.
Los lanzamientos más recientes se suman a los realizados el 14 de marzo, cuando Corea del Norte disparó múltiples misiles balísticos hacia el mar del Este mientras se desarrollaban ejercicios militares conjuntos de primavera entre Corea del Sur y Estados Unidos. Según medios estatales norcoreanos, al día siguiente se llevó a cabo un ejercicio de fuego con lanzacohetes múltiples de alta precisión de 600 milímetros, lo que reforzó la percepción de que Pyongyang busca mostrar capacidad de respuesta ante actividades militares en la región.
En reacción a los nuevos lanzamientos, el Estado Mayor Conjunto surcoreano aseguró que mantiene una vigilancia estrecha sobre los movimientos del Norte y que comparte la información pertinente con Estados Unidos. Un comunicado reafirmó que las fuerzas surcoreanas conservan “la capacidad y la postura para responder de manera contundente a cualquier provocación”. Por su parte, las Fuerzas de EE.UU. en Corea (USFK) señalaron que están “al tanto” de los hechos y consultan de manera continua con aliados y socios. La declaración añadió que, según las evaluaciones actuales, “los eventos no representan una amenaza inmediata para el personal estadounidense, su territorio o los aliados”, y reiteró el compromiso estadounidense con la defensa regional. Pyongyang no ha emitido hasta ahora ningún reporte sobre los lanzamientos consecutivos.
*Créditos de imágenes a quien corresponda.
Te puede interesar: Corea del Sur transferirá un prototipo del caza KF-21 Boramae a Indonesia como parte del acuerdo del programa






