Corea del Sur adelantará a 2029 la puesta en servicio de su sistema interceptor de baja altitud, similar al Iron Dome israelí, como respuesta a la creciente amenaza de Corea del Norte. Según informó la Administración del Programa de Adquisiciones de Defensa (DAPA), el país planea desplegar un prototipo del Sistema de Defensa de Misiles de Baja Altitud (LAMD, por sus siglas en inglés) en 2029, dos años antes de lo previsto inicialmente, para reforzar la protección frente a la artillería norcoreana de largo alcance que cubre Seúl y sus áreas metropolitanas.

El proyecto LAMD contempla un conjunto integrado de radar, sistemas de comunicaciones tácticas, lanzadores e interceptores diseñados para neutralizar ataques simultáneos a baja altitud. La decisión de acelerar su desarrollo fue aprobada durante una reunión del comité interinstitucional de promoción de proyectos de defensa. El gobierno destinará 842.000 millones de wones (558 millones de dólares) al programa hasta 2030, con el objetivo de disponer de una capacidad inicial que permita reducir vulnerabilidades frente a los lanzacohetes múltiples norcoreanos.
La DAPA explicó que el despliegue inicial se realizará con un prototipo sujeto a continuas mejoras y reemplazos de componentes obsoletos, lo que permitirá acortar los plazos de introducción de nuevas capacidades. En enero de 2025, el organismo ya había iniciado formalmente el desarrollo del sistema con la participación de la Agencia para el Desarrollo de la Defensa, responsables militares y empresas del sector como LIG Nex1, Hanwha Aerospace y Hanwha Systems. En ese momento, un funcionario de DAPA afirmó: “El lanzamiento de este proyecto representa nuestra capacidad para asegurar de manera independiente un sistema robusto de defensa aérea que proteja instalaciones críticas y las vidas de nuestros ciudadanos frente a las amenazas de artillería de largo alcance de Corea del Norte”.
El sistema LAMD está concebido para interceptar un mayor número de objetivos de forma simultánea en comparación con el Iron Dome israelí. Su misión es defender instalaciones estratégicas en la región de Seúl frente a proyectiles que vuelan por debajo de los 20 kilómetros de altitud, operando principalmente en cotas de hasta 12 kilómetros. Esta capa de defensa se integrará con el resto del entramado surcoreano, que incluye sistemas Shingung y Cheongung para altitudes bajas, Patriot, M-SAM-I y M-SAM-II para altitudes medias, y el L-SAM-I para cotas superiores. Paralelamente, continúa el desarrollo del L-SAM-II para enfrentar amenazas por encima de los 80 kilómetros.

DAPA señaló que el proyecto se apoya en la experiencia nacional en integración de sistemas, control de tiro y tecnologías de detección y seguimiento de precisión acumulada en programas previos de defensa aérea. El organismo añadió que trabaja en medidas para agilizar la futura producción y que coordinará esfuerzos con la Agencia para el Desarrollo de la Defensa, las Fuerzas Armadas y los fabricantes, con el fin de garantizar el avance del programa y su puesta en servicio dentro del nuevo cronograma establecido.
En paralelo al desarrollo del LAMD, Corea del Sur planifica adquirir interceptores Standard Missile-3 (SM-3) para equipar un destructor Aegis de 8.200 toneladas de la clase Jeongjo el Grande. Esta compra, gestionada a través del mecanismo de ventas militares al extranjero, contempla una inversión de 753.000 millones de wones y forma parte de la decisión gubernamental, tomada en 2024, de reforzar las capacidades navales para enfrentar amenazas balísticas y ampliar la defensa multinivel del país.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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