A pocos meses de haber obtenido la correspondiente autorización por parte de los Estados Unidos, Australia ahora celebra la aprobación de la venta de nuevos misiles aire-aire de largo alcance AIM-260A para equipar a sus aeronaves de combate, para lo cuál deberá invertir un monto de 3.160 millones de dólares. Según se desprende de la información actualmente publicada en el sitio oficial del Congreso estadounidense, esto permitiría concretar la venta de unos 450 ejemplares, lo que convertiría al país insular en el primer cliente internacional de este nuevo armamento.

Ampliando en detalles, podemos mencionar que la venta recientemente aprobada no sólo incluye los mencionados 450 misiles AIM-260A, sino que también incluye 5 ejemplares adicionales para pruebas de integración y otros 30 ejemplares de prueba guiados. En todos los casos, se los ha clasificado bajo la categoría Major Defense Equipment, lo que permite diferenciarlos de los equipos relacionados secundarios. Esto último incluye diversos tipos de repuestos y consumibles, contenedores para almacenar los misiles, sistemas de comunicación y elementos relacionados al apoyo técnico para garantizar su correcta integración. Este último grupo de equipos incluidos ascienden a un costo de 550 millones de dólares del monto antes mencionado.
Refiriéndose a esto, la documentación oficial afirma que: “Esta venta propuesta respaldará la política exterior y Objetivos de seguridad nacional de Estados Unidos. Australia es uno de nuestros aliados más importantes en el Pacífico Occidental. La ubicación estratégica de este poder político y económico contribuye significativamente a garantizar la paz y la economía estabilidad en el Pacífico Occidental (…) La venta propuesta mejorará la capacidad de Australia para afrontar las amenazas actuales y futuras garantizando que Australia tenga Municiones aire-aire modernas y capaces que mejoran interoperabilidad entre los Estados Unidos y la Real Fuerza Aérea Australiana (…) La venta propuesta de este equipo y soporte no alterar el equilibrio militar básico en la región.“

Además, se detalla que el principal contratista de la operación será Lockheed Martin Missiles and Fire Control, el cuál tiene sede en Orlando (en el estado de Florida). Por otra parte, como es de costumbre en este tipo de operaciones, el gobierno estadounidense aclaró que no será necesario el envío de representantes adicionales hacia Australia, al igual que tampoco está previsto que sea necesaria la firma de acuerdos adicionales de compensación para llevarla a cabo.
Por lo pronto, cabe recordar que los AIM-260A han sido mantenidos bajo un fuerte hermetismo por parte de Washington, lo que ha impedido conocer al detalle cuáles serán sus principales características. Hasta el momento, es conocido que el misil ha sido diseñado a partir del año 2017 como respuesta a los sistemas PL-15 y PL-17 de China y como reemplazante de los actuales modelos AIM-120 AMRAAM. Según las estimaciones actuales de los analistas, su alcance se situaría entre los 160 y 300 kilómetros, mientras que se espera que sea compatible con los cazas F/A-18E/F Super Hornet, F-22 y F-35; en el futuro también formarían parte de los aviones F-47 de sexta generación.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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