En un escenario internacional marcado por crecientes tensiones en áreas estratégicas para el comercio marítimo global, intensificadas a raíz del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, la reciente incorporación de la Armada Argentina a las Fuerzas Marítimas Combinadas (CMF), representa un paso significativo en su proyección internacional. Desde fines de 2024, el país forma parte de esta coalición multinacional naval creada en 2001, que reúne a 47 naciones con el objetivo de proteger la libertad de navegación.

En este contexto, Zona Militar entrevistó al Capitán de Fragata Mauro Gabriel Sabbatini, quien se encuentra destinado en la organización desde principios de febrero del corriente, integrando el Departamento de Estrategia, en una sección dedicada al fortalecimiento de vínculos con socios, miembros y potenciales futuros integrantes.
Las CMF constituyen la mayor coalición naval del mundo en términos de países participantes, estructurada sobre un esquema de cooperación flexible. En este sentido, Sabbatini expresó que “Se basa en la voluntariedad de los estados socios, es decir, es una organización flexible y las contribuciones varían desde la participación de personal (Oficial de enlace, función específica dentro de la Organización, etc.) en la sede de la FMC, hasta el despliegue de medios (buque, aeronaves)”. En este marco, la participación argentina se inscribe inicialmente mediante el aporte de personal, consolidando una presencia institucional en un ámbito de alto valor estratégico.

Consultado sobre las expectativas dentro de la CMF ante los preparativos de Estados Unidos que anticipaban una posible acción contra Irán, el oficial argentino fue claro al delimitar el rol de la organización: “La CMF tiene un rol específico, por lo tanto no había expectativas sobre operaciones que no fueran parte de la rutina, es decir que la CMF es una organización con una tarea no vinculada a las operaciones que se desarrollaron.” Esta definición subraya el carácter de la coalición, centrado en la seguridad marítima más que en operaciones ofensivas directas.
Desde una perspectiva personal y profesional, el Capitán de Fragata ofreció una reflexión sobre la experiencia de atravesar un contexto de tensión internacional: “Siempre en estos casos existe una incertidumbre inicial sobre cómo va a evolucionar la situación y que implicancias tendrá en lo cotidiano, mas allá de la instrucción y el adiestramiento con el cual nos forma la Armada Argentina a todo el personal y que por supuesto siempre otorga una tranquilidad inicial al saber como proceder. Como Oficial de la Armada la experiencia es enriquecedora ya que nos permite mantenernos actualizados, compartir conocimiento, comparar y llegado el caso mejorar procedimientos, y siempre incrementar la interoperabilidad, teniendo presente que el área donde presto servicios no está vinculada a las operaciones desarrolladas por los países protagonistas.”

En cuanto a las lecciones derivadas de esta experiencia, Sabbatini remarcó la importancia de contar con medios y tecnologías adecuados, así como de sostener un alto nivel de adiestramiento. Asimismo, subrayó que la cercanía con un escenario de conflicto permite reafirmar la necesidad de especialización, junto con valores fundamentales como el compromiso, el espíritu de sacrificio y la vocación de servicio.
Durante los días más recientes, la CMF mantuvo su accionar en línea con los procedimientos establecidos, priorizando la seguridad del personal y el monitoreo constante de la situación. Según detalló el oficial, la organización garantizó un flujo permanente de información entre los países miembros, promoviendo la transparencia y la posibilidad de realizar interconsultas ante cualquier inquietud. Finalmente, al referirse a los protocolos de evacuación y contingencia, Sabbatini destacó que este tipo de procedimientos forman parte habitual de la formación militar. En ese sentido, explicó que la existencia de planes preestablecidos permite actuar con rapidez y eficacia ante situaciones de riesgo, ofreciendo diversas alternativas que aseguran tanto la protección del personal como la continuidad de las funciones esenciales.

A modo de cierre, el CF Sabbatini valoró la experiencia como altamente positiva, no solo en términos profesionales sino también institucionales. La participación en ámbitos multinacionales como la CMF, señaló, contribuye a posicionar a la Armada Argentina en el plano internacional, fortaleciendo su reconocimiento y permitiendo a su personal mantenerse actualizado frente a los desafíos del entorno marítimo contemporáneo.
Nuestro agradecimiento al CF Mauro Gabriel Sabbatini por su tiempo y predisposición, y a la Armada Argentina.
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