Con el regreso del rompehielos ARA Almirante Irizar (Q-5) al puerto de Ushuaia, la Armada Argentina dio por finalizada la tercera etapa de la Campaña Antártica de Verano 2025/2026, una fase clave dentro del despliegue logístico que sostiene la presencia nacional en el continente blanco. Durante esta etapa, el buque llevó adelante tareas vinculadas al abastecimiento, repliegue y apoyo a las bases antárticas argentinas, en línea con los objetivos previstos para la temporada estival.

Según lo informado, el Irizar operó en distintas áreas del sector antártico argentino, ejecutando maniobras de descarga de materiales, transferencia de combustible y traslado de personal científico y militar. Estas actividades demandan una planificación detallada y coordinación con otros medios desplegados en la campaña, tanto navales como aéreos, en un entorno caracterizado por condiciones meteorológicas cambiantes y exigentes. En este punto resulta relevante mencionar que se cuenta con el apoyo de helicópteros Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, con asiento en la Base Aeronaval Comandante Espora.

La tercera etapa se inserta dentro del tramo final de la campaña, que había comenzado semanas atrás con la zarpada del Irizar desde Ushuaia luego de concretar el puente logístico con el buque logístico ARA “Patagonia  (B-1) , marcando el inicio de las últimas operaciones logísticas del ciclo 2025/2026. Esta última fase estuvo orientada principalmente a completar el sostenimiento de las Bases Antárticas Conjuntas permanentes San Martín, Esperanza y Carlini, y comenzar el repliegue progresivo de personal y medios desplegados durante el verano. Asimismo, se realizó el cierre de las bases temporarias Brown y Primavera. En ambas se replegó a las dotaciones que permanecieron allí durante la CAV para efectuar investigaciones sobre la fauna de la zona.

En este contexto, el ARA Almirante Irizar volvió a desempeñar su rol central como principal plataforma logística de la campaña. Gracias a su capacidad de operar en aguas con presencia de hielo, el rompehielos permite garantizar el acceso a bases que de otro modo quedarían aisladas, siendo además un modo clave para el transporte de cargas pesadas, víveres y equipamiento científico.

A lo largo de la campaña, el buque no sólo cumple funciones de transporte, sino que también actúa como plataforma de apoyo a investigaciones científicas, albergando personal especializado y facilitando el desarrollo de estudios en distintas disciplinas. Esta doble función – logística y científica- refuerza a su vez la importancia que cumple su rol dentro del esquema del Programa Antártico Argentino.

Es importante traer a colación que la Campaña Antártica de Verano representa anualmente uno de los despliegues más complejos de las Fuerzas Armadas, implicando la articulación de múltiples unidades y organismos del Estado. En particular, bajo control del Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR) la Armada Argentina tiene a su cargo la ejecución de las operaciones navales, coordinando el movimiento de medios y asegurando el cumplimiento de los objetivos en tiempo y forma.

Con el cierre de esta tercera etapa, el operativo ingresa en su fase final, en la cual se completarán las tareas pendientes vinculadas al repliegue de personal, el cierre de actividades científicas y el acondicionamiento de las bases para el período invernal.

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