Durante el transcurso de esta semana, la empresa Lockheed Martin ha dado a conocer de manera oficial que se encuentra trabajando junto al Departamento de Guerra con el objetivo de aumentar la producción del nuevo misil balístico PrSM que forma parte del arsenal del Ejército de Estados Unidos (US Army), buscando que ello pueda llevarse a cabo lo mas pronto que sea posible para acelerar su incorporación. Según ha descrito en su comunicado, la compañía apunta a cuadruplicar el nivel de producción actual gracias a un nuevo acuerdo, el cuál ampliara las bases que representó un contrato adjudicado durante el año pasado a cambio de unos 4.940 millones de dólares.

Refiriéndose a ello el presidente y director ejecutivo de Lockheed Martin, Jim Taiclet, afirmaba: “Lockheed Martin proporciona las capacidades avanzadas de fuego de precisión que necesita el combatiente, incluido el misil PrSM, el cuál amplía la capacidad de ataque de largo alcance. Estamos colaborando estrechamente con el Departamento de Guerra y el Ejército de los EE. UU. para aumentar la producción y satisfacer la demanda operativa, garantizando así que la fuerza conjunta cuente con las capacidades necesarias para disuadir y derrotar las amenazas emergentes.“
En esa línea, Lockheed Martin ha indicado que ya dispone de importantes instalaciones abocadas a la producción de los misiles PrSM, particularmente, su planta de Camdem (situada en el estado de Arkansas) que presenta una superficie mayor a los 115.500 pies cuadrados y a mas de 400 empleados trabajando en el programa. Mas aún, la compañía estadounidense traza una hoja de ruta para los próximos años donde se prevé realizar diferentes inversiones en las plantas de producción para aumentar la capacidad actual, e incluso la construcción de nuevas líneas con técnicas de fabricación avanzadas para así poder satisfacer la creciente demanda de armamento. Además de su planta en Arkansas, esto también alcanza a aquellas establecidas en Alabama, Florida, Massachusetts y Texas.

Cabe recordar en este punto, tal y como reportamos durante el pasado 14 de marzo, que Lockheed Martin ya había dado señales de esta necesidad de aumentar la producción de diversos armamentos; tanto para equipar a las Fuerzas Armadas de EE.UU. como a las de sus principales aliados. En detalle se afirmó que, desde sus instalaciones del condado de Pike, se trabajaría en un número mayor de misiles THAAD, Javelin, PAC-3, Hellfire, JASSM y LRASM, recibiendo para ello subsidios por hasta 150 millones de dólares por parte del estado de Alabama por los próximos cinco años.
Este tipo de medidas, en las que la compañía se ha convertido en una pionera dentro de los EE.UU., se enmarcan dentro de la llamada Estrategia de Transformación de Adquisiciones del Departamento de Guerra, a partir de la cuál se busca reforzar considerablemente el inventario de municiones disponibles y con procesos mas ágiles. Citando los casos de dos de los sistemas recién listados, podemos afirmar que Lockheed Martin buscará cuadruplicar la cantidad de misiles THAAD, mientras que a la par se intentará triplicar la cantidad producida del interceptor PAC-3; siendo ambos pilares principales de las capacidades de defensa aérea estadounidenses.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
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