Al presente, pocos países del mundo poseen portaaviones en servicio dentro de sus armadas y marinas. El tamaño de este selecto grupo se reduce aún más si se consideran aquellos buques de proyección estratégica y manifestación de voluntad geopolítica equipados con propulsión nuclear, donde actualmente solo Estados Unidos y Francia lo integran. Por tal motivo, la jornada de hoy, 18 de marzo, quedó marcada por el anuncio oficial realizado por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien anunció a Francia y al mundo que el futuro portaaviones nuclear de nueva generación, conocido hasta la fecha como PA-NG, llevará el nombre oficial de “France Libre”.
El anuncio fue realizado horas atrás por el propio mandatario en el marco de una visita oficial a las instalaciones donde están siendo construidos los dos reactores que impulsarán al futuro “France Libre”, un gigante nuclear de 80 mil toneladas de desplazamiento con capacidad de operar con aviones de caza embarcados Rafale y drones de combate colaborativos.

El futuro portaaviones, según anuncios y planificación oficial de la Marina Nacional francesa, prevé que el “France Libre” se erija para el año 2038 como el reemplazo del actual buque insignia francés, el Charles de Gaulle, aunque desde diversas fuentes y reportes se ha manifestado que, en una primera etapa, puedan operar juntos.
La designación oficial del nuevo buque, el cual contará con tecnologías de punta como es el caso de catapultas electromagnéticas y sistemas avanzados de recuperación de aeronaves, emulando así a la clase Gerald R. Ford de la Armada de los EE.UU., busca rendir homenaje a los hombres y mujeres que, liderados por Charles de Gaulle, impulsaron el movimiento de resistencia “Francia Libre” en la Segunda Guerra Mundial contra la ocupación de la Alemania nazi.
“En este nombre vive la memoria de las mujeres y los hombres que se alzaron contra la barbarie, unidos para salvar la patria, decididos a defender una cierta idea de nuestra nación”, expresó el presidente francés. “Este nombre, por tanto, sella un compromiso para el futuro: para seguir siendo libres, debemos ser temidos. Para ser temidos, debemos ser poderosos”.
A su vez, el anuncio no deja de tener un doble mensaje, de cara al interior y al exterior, en la intención del presidente francés, en un contexto global marcado por la Operación Epic Fury, encabezada por los Estados Unidos e Israel contra Irán, y cuyos coletazos en el comercio internacional comienzan a sentirse.
Al día de la fecha, agrupados en el Grupo Aeronaval del portaaviones Charles de Gaulle, Francia y aliados europeos como España e Italia mantienen una presencia en el Mediterráneo Oriental, buscando brindar protección y seguridad a la región, la cual ha sido objetivo de ataques por parte de misiles balísticos iraníes. Sin embargo, al día de la fecha, Macron no ha logrado aunar voluntades, ni dentro de la Unión Europea ni dentro de la OTAN, para impulsar una misión multinacional que permita proteger a los cientos de buques que se encuentran varados a la espera de la reapertura del Estrecho de Ormuz, el cual se encuentra virtualmente cerrado frente a la amenaza que representan los misiles de crucero y drones iraníes para los buques que se aventuren a transitarlo.
Siguientes pasos:
En cuanto al estado actual de la construcción del futuro “France Libre”, los astilleros franceses se encuentran abocados a la construcción de los reactores nucleares K-22 y de las salas que los albergarán dentro del buque, cuya fabricación se inició en septiembre pasado, mientras también se avanza en los esfuerzos presupuestarios y de provisión de material y componentes críticos.
A finales del pasado mes de diciembre, fue el propio Macron quien anunció que el programa de construcción del entonces denominado PA-NG (Porte-avions de nouvelle génération) iniciaba su fase de realización.
Por último, el siguiente paso en la hoja de ruta trazada ha fijado el año 2032 para el inicio, en Chantiers de l’Atlantique, en Saint-Nazaire, de la fase de ensamblaje; y el año 2035 para comenzar el traslado del buque, completar su equipamiento y proceder a la carga del combustible nuclear; fijando 2036 para el inicio de las pruebas de navegación y sistemas del “France Libre”.
Características:
El futuro portaaviones PA-NG será un buque de aproximadamente 78.000 toneladas, con 310 metros de eslora y una manga cercana a los 90 metros, diseñado para operar un grupo aéreo embarcado de unas 30 aeronaves de combate, junto con aviones de alerta temprana y helicópteros.
Contará con una cubierta de vuelo de 17.200 m², sistemas de potencia completamente electrificados, una isla integrada, tres catapultas electromagnéticas EMALS y un sistema de recuperación AAG con tres cables, además de dos hangares y dos ascensores laterales de 40 toneladas. Su ala aérea estará compuesta principalmente por cazas Rafale M en estándar F5, tres E-2D Hawkeye y entre cinco y seis helicópteros, con la previsión de incorporar vehículos aéreos de combate no tripulados (UCAV) hacia 2040.
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