Pese a la buena noticia que significó la llegada de los primeros cazas F-16 Fighting Falcon, la Fuerza Aérea Argentina enfrentó serios desafíos en el transcurso del 2025. La falta de material e inconvenientes financieros impactaron directamente en las unidades de medida del Plan de Actividad Operacional de la Fuerza, generando un desvío negativo en la cantidad de ejercicios y horas de operación previstos por la institución.

C-130H Hércules de la Fuerza Aérea Argentina en CANDU III
El lanzamiento de paracaidistas del Ejército durante el ejercicio CANDU III formó parte de las actividades conjuntas realizadas por la Fuerza Aérea Argentina en el 2025

El reciente reporte de la Oficina Nacional de Presupuesto, correspondiente al cuatro trimestre del 2025, detalló que la Fuerza Aérea Argentina “…registró un desvío negativo en ambas medidas (horas de operación y ejercicios), que se explica por la falta de disponibilidad de materiales para llevar adelante las actividades. Esta situación se originó en el costo del combustible aeronáutico y los inconvenientes financieros imperantes, que impidieron la realización oportuna de tareas de mantenimiento de radares y aeronaves, e implicó cancelaciones y reprogramaciones…”.

Captura correspondiente al reporte del Cuarto Cuatrimestre 2025 emitido por la Oficina Nacional de Presupuesto

Vale recordar que la Fuerza Aérea, por propia directiva, decidió modificar la meta “Plan de Actividad Aérea” por la meta “Plan de
Actividad Operacional”, pasando a medir en cantidad de horas de operación y de ejercicio. En años anteriores, la FAA utilizaba como unidad de medida a las horas de vuelo, sistema de medición lógico y estandarizado en casi todas las Fuerzas Aéreas. El mencionado cambio resulta un paso atrás para la elaboración de mediciones interanuales, y a la hora de mantener una trazabilidad sobre la actividad aérea de la institución.

Números en rojo

Al cierre del cuarto trimestre del 2025, el “Plan de Actividad Operacional” de la Fuerza Aérea Argentina mostraba números en rojo, con un desvío negativo del -36,6% para sus horas de operación, y un negativo del 61,1% para ejercicios. Llevando estos porcentajes a las respectivas unidades de medida, esto representa: 98.156 horas de operación, de una Programación Anual prevista en 154.877; y 21 ejercicios, de un total de los 54 planificados para el 2025.

En su reporte, la Oficina Nacional de Presupuesto destacó que los ejercicios ejecutados en el 2025 responden a tres tipos: específicos, conjuntos y combinados. “…Entre los entrenamientos específicos, se menciona a modo de ejemplo el ejercicio “Glaciar 2025” realizado en la zona cordillerana de Neuquén, con el objetivo de preparar a las tripulaciones y medios aéreos para maniobrar en este tipo de ambientes…”.

La Fuerza Aérea continuó modernizando su flota de alas rotatorias con la incorporación de los Bell 407GXi

Para ejercicio combinados se citó al “Solidaridad 2025”, actividad “…que comprende simulacros para brindar asistencia humanitaria ante emergencias y se realizó coordinando efectivos y medios de las fuerzas armadas de Argentina y Chile, en Puerto Montt...”. Un ejemplo de actividades conjuntas fue el ejercicio CANDU III realizado en la provincia de Córdoba, ocasión en la cual un C-130H Hércules realizó lanzamiento de paracaidistas en el aeródromo de La Cruz.

Pese a que la Fuerza Aérea Argentina y el Ministerio de Defensa pusieron un notable esfuerzo en el programa F-16 / Peace Condor, los números y detalles mencionados por la Oficina Nacional de Presupuesto exponen una realidad que se pudo apreciar en casi todas las Brigadas y unidades de la FAA: baja disponibilidad y actividad reducida por las razones citadas.

La situación que atravesaron en el 2025 los diversos sistemas de armas de la Fuerza Aérea Argentina ha sido un secreto a voces. A modo de ejemplo se puede mencionar a los aviones de transporte y reabastecimiento C/KC-130 Hércules o a los entrenadores T-6C+ Texan II, ambos modelos de fácil trazabilidad. En el primer caso, la ralentización de los trabajos en FAdeA sigue teniendo incidencia, mientras que la situación de los Texan es el resultado de un cuello de botella en sus líneas logísticas, situación que afectó en su disponibilidad.

Los T-6C+ Texan II han sufrido un cuello de botella a la hora de sostener su línea logística

Tampoco se puede pasar por alto que la institución no cuenta con aviones de combate desde que el sistema de armas A-4Ar Fighting Hawk fuera puesto en tierra tras el luctuoso accidente ocurrido en el mes de julio del 2024. Ni la Fuerza ni desde la cartera de defensa se brindaron oficialmente precisiones sobre el futuro de los A-4Ar.

Al cierre de la sección Alistamiento y Sostenimiento Operacional (Fuerza Aérea), el informe destaca que este programa registró “…una ejecución $ 309.797,3 millones (98,7% del crédito vigente), principalmente en Gastos en Personal (71,2%). En menor medida, el gasto vinculado al Sostenimiento Operacional ascendió a $538,9 millones alcanzando el 100% de ejecución del crédito vigente…”.

Expectativas para el 2026

A poco de cerrar el primer trimestre del 2026, las expectativas para el año en curso van atadas a los avances en el Programa F-16 / Peace Condor, y a como la Fuerza Aérea Argentina se adapta a los desafíos presupuestarios vigentes para atender este y otros frentes. La asimilación de los Fighting Falcon representará todo un hito para la institución, así como también lo representan la tracción de otros tantos proyectos de modernización y recuperación de capacidades que inciden en el día a día de la institución.

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