La cooperación entre la Marina y el Ejército brasileño dio un nuevo paso con la firma de un contrato que autoriza al Arsenal de Marina de Rio de Janeiro (AMRJ) la construcción de cuatro nuevas lanchas blindadas para operaciones fluviales. Estas unidades, destinadas a reforzar el control de fronteras y el combate a ilícitos, serán una versión mejorada de la clase São Félix do Araguaia. Este acuerdo consolida el papel del AMRJ como pilar estratégico en la expansión de la capacidad operativa conjunta entre ambas fuerzas.

El contrato, firmado el pasado martes 24 de febrero entre el AMRJ y la Dirección de Fabricaciones del Ejército Brasileño, contempla la producción de cuatro embarcaciones que serán destinadas a los Comandos Militares de la Amazonia, del Norte, del Oeste y del Sur. Estas nuevas unidades incorporan mejoras basadas en la experiencia adquirida durante el uso de las primeras São Félix do Araguaia, con énfasis en protección balística, maniobrabilidad y rendimiento. En este sentido, el General de División Tales Villela, director de Fabricación del Ejército expresó que “esta evolución continua es natural y de extrema relevancia, incorporando lecciones aprendidas con base en los informes de desempeño elaborados por los propios usuarios”.
El diseño de las nuevas lanchas mantiene las dimensiones, motorización y capacidad de la clase original, pero introduce optimizaciones técnicas en sistemas eléctricos, de mando y control, además de mejoras ergonómicas y de seguridad. Construidas en aluminio de alta resistencia, las embarcaciones estarán equipadas con blindaje completo y ametralladoras calibre .50 y MAG 7,62 mm. Su planta propulsora, compuesta por motores de 320 caballos de fuerza, le permiten alcanzar velocidades de hasta 35 nudos (equivalentes a unos 65 km/h) transportando un grupo de combate de hasta 17 efectivos con equipo completo.
Estas unidades tendrán un rol clave en la represión de actividades ilícitas, el combate a delitos ambientales y el control de zonas fronterizas fluviales. Su capacidad para operar en entornos complejos y de difícil acceso fortalecerá la presencia estatal en regiones estratégicas, especialmente en la cuenca amazónica. Al respecto, el General Villela afirmó: “Al integrar esfuerzos entre las fuerzas, estas embarcaciones potencian la presencia del Estado en los distintos Comandos Militares de Área, traduciéndose en una mayor efectividad operativa”

El Director del AMRJ, Contralmirante (ingeniero naval) Mauro Nicoloso Bonotto, destacó que este nuevo pedido representa un voto de confianza del Ejército en la capacidad técnica y experiencia de la Marina al expresar que “Conseguimos atender las expectativas con las primeras entregas y, en esta nueva oportunidad, vamos a perfeccionar aún más las lanchas de operaciones ribereñas”. La iniciativa también refleja el crecimiento de la capacidad constructiva del Arsenal, que actualmente lleva adelante otros proyectos como los patrulleros de 500 toneladas Mangaratiba y Miramar, además de embarcaciones de apoyo logístico.
El antecedente inmediato de esta cooperación se remonta a septiembre de 2023, cuando ambas fuerzas firmaron el primer convenio para la fabricación de las lanchas de operaciones ribereñas clase São Félix do Araguaia. Aquel proyecto permitió dotar al Ejército de una herramienta versátil para patrullar ríos y afluentes, con capacidad para transportar tropas bajo protección blindada. La nueva serie, ahora en ejecución, representa un paso adelante en la consolidación de un modelo nacional de embarcación militar adaptado a las exigencias del entorno fluvial brasileño.
*Créditos de las imágenes: Marina de Brasil.-
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