Si bien su producción se acerca a su final previsto en 2027, esto no significa que la Armada de Estados Unidos (US Navy) no continúe integrando nuevas capacidades de combate en sus cazas F/A-18 Super Hornet, principal caballo de batalla de la aviación embarcada en portaaviones de la fuerza. Así ha quedado plasmado con la confirmación de que las nuevas bombas planeadoras Small Diameter Bomb II (SDB II; también denominadas StormBreaker) han alcanzado la Capacidad Operativa Inicial (IOC, por sus siglas en inglés) con la plataforma.

Desarrollada por la empresa estadounidense, la SDB II es una de las más modernas bombas del tipo planeador introducidas en el arsenal de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, así como también en diversos aliados que han confirmado su intención de incorporarlas en su aviación de combate.

Como fuera reportado previamente por Zona Militar, con motivo de múltiples autorizaciones emanadas por el Departamento de Estado para su posible venta a terceros países, la StormBreaker “… emplea un buscador trimodal con imágenes infrarrojas y un radar de ondas milimétricas que ve a través de la niebla, el humo y la lluvia, capaz de deslizarse más de 72 km”, añadiendo que la bomba “… permite las opciones de ‘agregar propulsión’ o ‘cambiar el buscador’ dependiendo de la misión, siendo capaz de lanzarse desde una plataforma, pero controlarse desde otra. Además, puede ser empleada para atacar y destruir blindados enemigos”.

Fuente: Raytheon

Actualmente, desde la USAF se viene avanzando en su integración en diversas aeronaves de combate, destacándose en este sentido los cazabombarderos F-15E Strike Eagle, los cuales ya las emplean, y registrándose pruebas de integración para que esta capacidad de ataque al suelo sea también incorporada a los cazas F-16C/D y a los aviones de quinta generación F-35.

Para el caso particular de la Armada estadounidense, la misma viene avanzando en su integración y homologación en los cazas F/A-18E/F Super Hornet desde los últimos años, donde se han alcanzado diversos hitos. Inclusive, como fuera confirmado por la propia fuerza a principios de 2025, la bomba ya ha visto su empleo limitado en combate, a lo cual se ha sumado la reciente confirmación de que ha logrado la Capacidad Operativa Inicial con el caza embarcado.

Más en detalle, la información fue confirmada por el Comando de Sistemas Aeronavales (NAVAIR) el 19 de febrero, destacando que, con la SDB II, “… los Super Hornet ahora pueden atacar objetivos móviles y estacionarios en todas las condiciones meteorológicas y en entornos de rápida evolución. El arma cuenta con un buscador de triple modo que integra guía infrarroja, radar de ondas milimétricas y láser semiactivo. Esta tecnología permite a la bomba ‘ver’ a través de la niebla, el humo y la lluvia. Como arma habilitada en red, admite actualizaciones de objetivos en vuelo desde controladores aéreos o terrestres, proporcionando mayor flexibilidad durante misiones dinámicas”.

Llevar la SDB II a la flota les da a nuestras tripulaciones aéreas una forma confiable de alcanzar objetivos en condiciones meteorológicas adversas”, indicó Tyler Alt, gerente del programa SDB II de la United States Navy. “Esto no se trata solo de un nuevo armamento; sienta las bases para futuras capacidades de armas del Super Hornet que proporcionarán la flexibilidad de actualizar una misión en tiempo real, incluso después de que la bomba haya sido liberada.”

*Fotografías empleadas a modo de ilustración.

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