Empleado desde hace décadas por las Fuerzas Armadas de Rusia, el misil anti-tanque 9M123 Khrizantema-M continua siendo empleado en importante número y variedad de plataformas de combate, hecho que ha habilitado la introducción de mejoras de forma sostenidas, las cuales le permitirían alcanzar velocidades hipersónicas. La información fue difundida por funcionarios de del consorcio estatal Rostec, lo cuales no brindaron mayores detalles ni parámetros técnicos específicos sobre el alcance real de estas modificaciones a las cuales fue sometido el misil.
Originalmente, el 9M123 Khrizantema es un misil guiado antitanque desarrollado en la década de 1990 y actualmente producido por KBM (parte del conglomerado Rostec). Está diseñado para ser empleado desde el vehículo 9P157-2, basado en el chasis BMP-3, y utiliza un sistema de guiado dual —radar milimétrico y láser— que le permite operar en condiciones meteorológicas adversas y contra objetivos con contramedidas.

De acuerdo con la información oficial difundida por Rosoboronexport, el Khrizantema-M fue presentado por primera vez en la Feria Internacional ARMY 2023, tratándose de una nueva versión del misil guiado antitanque con un alcance de hasta aproximadamente 6 kilómetros, dependiendo de la variante empleada. Está equipado con una cabeza en tándem diseñada para penetrar blindaje reactivo explosivo, lo que le permite enfrentar vehículos de combate modernos, así como fortificaciones y otros objetivos fuertemente protegidos.
“En primer lugar, se ha ampliado el alcance de vuelo del misil, lo que permite a la tripulación mantenerse fuera de la zona de impacto; en segundo lugar, tiene una velocidad hipersónica”, expresaron desde la compañía. Además, agregaron que esta nueva versión no solo se emplearía en sistemas antitanque, sino también en helicópteros de ataque de las Fuerzas Armadas.
En cuanto al desempeño del sistema, las versiones previamente conocidas del misil alcanzaban velocidades del orden de los 400 a 500 metros por segundo. Esta cifra resulta relevante frente a las recientes afirmaciones sobre una supuesta capacidad hipersónica, ya que para ser considerado como tal un sistema debe superar Mach 5, es decir, aproximadamente 1.700 metros por segundo a nivel del mar. Hasta el momento, no se han presentado datos técnicos que confirmen un salto de esa magnitud en términos de propulsión o diseño estructural.
Otros desarrollos de misiles hipersónicos
No debe pasarse por alto que el desarrollo de este misil se engloba en una dimensión aún mayor, como es el caso de la guerra con Ucrania. En ese sentido, desde el inicio del conflicto, Rusia ha intensificado la comunicación sobre sistemas hipersónicos, destacando capacidades como las del Kinzhal o el 3M22 Zircón, empleados desde aviones y buques como plataforma de lanzamiento.
A pesar de ello, el caso del Khrizantema-M y los datos disponibles sugieren que, de existir mejoras, estas podrían estar relacionadas con optimización de guiado, alcance o velocidad terminal incrementada, pero no necesariamente con una transición plena a categoría hipersónica en el sentido técnico del término.
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