Días atrás, las Fuerzas Armadas de Dinamarca confirmaron el punto final a la historia operativa del F-16 con la Real Fuerza Aérea danesa, cerrando una era que abarcó 46 años de servicio, durante los cuales los cazas surgidos del “Programa Europeo” fueron desplegados en diversos puntos del mundo. Sin embargo, los Fighting Falcon daneses continuarán operativos gracias a su transferencia, la cual se encuentra actualmente en curso, a las Fuerzas Aéreas de Argentina y Ucrania.

Un poco de historia
A finales de los años 70, Dinamarca, al igual que muchos países europeos y aliados de la OTAN, requería la renovación de su flota de aviones de combate, conformada por los F-104 Starfighter de origen estadounidense.
Ante esta situación, y considerando el desarrollo del primigenio F-16 de la entonces General Dynamics para equiparse con un nuevo y avanzado caza ligero monomotor, Dinamarca, junto a Bélgica, Países Bajos y Noruega, impulsó lo que fue conocido como el Programa F-16 —también designado European Participating Air Forces (EPAF)—, por el cual se convertirían en los primeros operadores del nuevo avión de combate.
A su vez, diversas empresas locales de los países señalados, como Fokker y SABCA, participarían en la producción de componentes esenciales del F-16, así como en su respectivo ensamblaje en Europa.

En lo referido al pedido danés, el pedido original se compuso de un total de 46 F-16A monoplazas y 12 F-16B biplazas correspondientes al Block 1, cuyas entregas se iniciaron el 28 de enero de 1980. Posteriormente, este lote de aviones sería modernizado al Block 10 en el marco del Programa Pacer Loft I.
No obstante, tanto el número como las capacidades de los F-16 daneses continuaron evolucionando, ya que el país realizó órdenes adicionales por ejemplares del Block 15, estos últimos, y a diferencia de los primeros, destinados a reemplazar a los envejecidos Saab Draken. Si bien en el plan original se buscó la compra de 24 nuevos ejemplares, en 1984 se definió la adquisición de 12 F-16A/B Block 15 (8 monoplazas y 4 biplazas).

Posteriormente, debe señalarse las entregas realizadas por Estados Unidos a Dinamarca a fin de reponer pérdidas operacionales, provenientes de la Guardia Aérea Nacional, como dan cuenta las entregas de julio de 1994 y 1997, por tres y cuatro ejemplares, respectivamente.
También debe destacarse los sucesivos programas de mejoras que fueron implementados en la flota, siendo el más relevante el de extensión de media vida (MLU), así como la integración progresiva de nuevos equipos y capacidades, incluidas algunas desarrolladas localmente.

El final de una era
Tras estos breves antecedentes, y mientras Dinamarca avanza en la incorporación de los nuevos cazas furtivos F-35 —para los cuales está avanzado el proceso de compra de un lote adicional a los Estados Unidos—, y mientras estos ya han asumido tareas y funciones previamente desempeñadas por los Fighting Falcon, días atrás las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa confirmaron la celebración, el 18 de enero, del acto oficial de retiro del servicio.
El epicentro del acto oficial, encabezado por el ministro de Defensa Troels Lund Poulsen, tendrá como marco la Base Aérea de Skrydstrup, la cual contará con la exhibición de “… un F-16 que anteriormente estuvo en servicio operativo y una maqueta de un caza F-35”, además de la participación de generaciones de personal y pilotos que han escrito la historia de la aeronave en Dinamarca.


El final de una historia y el inicio de otra
Si bien Dinamarca ha puesto punto final al servicio de sus F-16, siguiendo lo confirmado el año pasado por los Países Bajos y, tiempo atrás, por Noruega, los Fighting Falcon aún permanecen vigentes y continuarán su historia con las Fuerzas Aéreas de Argentina y Ucrania.
A principios del pasado mes de diciembre, la Argentina recibió sus primeros seis F-16, los cuales arribaron al Área Material Río Cuarto tras completar su vuelo ferry desde Dinamarca. En total, el país sudamericano está incorporando 24 F-16A/B MLU, proyectándose la finalización de las entregas para fines del año 2028. También debe señalarse que fue entregado un ejemplar adicional, el número 25, el cual será empleado como entrenador terrestre, tratándose de un F-16B Block 10 MLU.

Mientras tanto, la Fuerza Aérea de Ucrania ya emplea activamente sus F-16 transferidos por Dinamarca en misiones que han ido evolucionando, abarcando desde cobertura y defensa aérea hasta tareas de ataque y apoyo de fuego. Si bien no se han brindado mayores precisiones ni se han registrado novedades recientes, el gobierno danés ya habría concretado la transferencia de 12 de los 19 aviones comprometidos a Ucrania.
*Fotografías empleadas a modo de ilustración.
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