Entrenamiento exigente y formación integral: el Ejército de Chile refuerza las capacidades operativas de sus soldados conscriptos

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Helicóptero AS532 - Créditos Ejército de Chile

En el actual escenario de preparación permanente, el Ejército de Chile continúa fortaleciendo la formación de sus soldados conscriptos y de tropa profesional mediante instancias de instrucción que combinan exigencia física, control mental y dominio técnico. Durante enero, distintas unidades están efectuando cursos especializados que apuntan a consolidar capacidades clave tanto para el combate cercano como para operaciones especiales en ambientes complejos.

En la Brigada Motorizada N.º 4 “Rancagua”, 57 soldados conscriptos —hombres y mujeres— iniciaron una nueva edición del Curso de Defensa Personal Militar, actividad inserta en el plan de Instrucción y Entrenamiento del Servicio Militar Obligatorio. La capacitación, que se extiende por dos semanas con jornadas superiores a tres horas diarias, reúne personal de la propia brigada y de la 1ra. Brigada Acorazada “Coraceros”.

Créditos Ejército de Chile

El objetivo central del curso es dotar a los participantes de herramientas prácticas para desenvolverse de forma eficaz y segura en contextos hostiles, reforzando simultáneamente la disciplina y el autocontrol. De acuerdo con el Jefe del Curso, Subteniente Carlos Carmona C., la instrucción se sustenta en cuatro pilares fundamentales: destreza física, rapidez de reacción, coordinación motriz y control mental bajo presión. Estos elementos permiten al soldado responder con eficiencia ante situaciones de riesgo, manteniendo la iniciativa y el dominio del entorno.

El programa contempla técnicas de combate sin armas —como boxeo, judo, jiu-jitsu y taekwondo— junto con instrucción en combate con armas, incluyendo el manejo del cuchillo de combate. A ello se suman procedimientos de control, conducción y registro de personas, además de maniobras de liberación personal, configurando una formación integral orientada al combate cercano. Para los propios soldados, el impacto va más allá de lo físico. La soldado conscripto Fernanda Moreno. destacó que el entrenamiento permite “reconocer los propios límites y también la fuerza personal”, mientras que el soldado conscripto Jean Luca Caych O., hoy instructor tras haber aprobado el curso el año anterior, subrayó su aporte en la formación del carácter y la determinación.

Paralelamente, en el ámbito de las unidades especiales, la Brigada de Operaciones Especiales “Lautaro” (BOE) impulsó cursos de Asalto Aéreo Vertical y Buzo Autónomo Militar, con apoyo de la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales del Centro de Entrenamiento de Operaciones Especiales (CEOES). Estas instancias se enmarcan en el proceso permanente de alistamiento operacional, orientado a mantener altos estándares de preparación en personal que debe operar en escenarios de alto riesgo.

Desde el CEOES se destacó que se trata de cursos altamente técnicos, con riesgos asociados, pero necesarios para una unidad de empleo especial. La motivación, el compromiso y el trabajo en equipo fueron factores decisivos para el cumplimiento de los objetivos, tanto en tiempos de paz como ante eventuales situaciones de crisis.

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El Curso de Asalto Aéreo Vertical incluyó instrucción en capacidades técnicas, equipamiento y medidas de seguridad del helicóptero Cougar AS-532, culminando con la ejecución de inserciones aerotransportadas mediante la técnica de soga rápida (fast rope), con apoyo de la Brigada de Aviación Ejército. Para el soldado conscripto Francisco Acuña., de la Compañía de Protección de la BOE, la experiencia representó un punto de inflexión: un curso exigente que impulsa la proyección profesional y refuerza la convicción de que los límites, muchas veces, son mentales.

En forma simultánea, otro grupo de soldados desarrolló el Curso de Buzo Autónomo Militar, adquiriendo competencias en el manejo integral del equipo de buceo, resolución de fallas bajo el agua y procedimientos de seguridad. La formación teórica abordó leyes de los gases, composición del equipo y capacidades operativas, conocimientos esenciales para operar con seguridad y eficiencia en ambientes subacuáticos. El soldado de tropa profesional Diego Saavedra., del Batallón de Paracaidistas N.º 1 “Pelantaru”, destacó el fortalecimiento del autocontrol, el trabajo bajo presión y la confianza personal que deja este tipo de capacitación.

En conjunto, estos cursos reflejan una línea clara de trabajo institucional: formar soldados con preparación integral, capaces de responder en escenarios diversos y exigentes. Ya sea en el combate cercano o en operaciones aéreas y subacuáticas, la instrucción especializada no solo incrementa las capacidades operativas, sino que también refuerza valores fundamentales como la disciplina, el autocontrol y el trabajo en equipo, elementos indispensables para el cumplimiento efectivo de las misiones que demanda el Ejército moderno.

*Fotografías Ejército de Chile.

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Rodolfo Neira Gachelin
Periodista bilingüe, Magíster en Comunicación y Diplomado en Seguridad y Defensa de las academias de Guerra del Ejército y de la Fuerza Aérea de Chile.

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