Menú
Inicio
Visitar el Sitio Zona Militar
Foros
Nuevos mensajes
Buscar en los foros
Qué hay de nuevo
Nuevos mensajes
Última actividad
Miembros
Visitantes actuales
Entrar
Registrarse
Novedades
Buscar
Buscar
Buscar sólo en títulos
Por:
Nuevos mensajes
Buscar en los foros
Menú
Entrar
Registrarse
Inicio
Foros
Area Militar General
Conflictos Contemporáneos
Relaciones: Israel - Palestina
JavaScript is disabled. For a better experience, please enable JavaScript in your browser before proceeding.
Estás usando un navegador obsoleto. No se pueden mostrar estos u otros sitios web correctamente.
Se debe actualizar o usar un
navegador alternativo
.
Responder al tema
Mensaje
<blockquote data-quote="HernanF" data-source="post: 668084" data-attributes="member: 7964"><p><strong>Entre Israel y Hamas, una calma precaria.</strong></p><p></p><p><strong><span style="font-size: 15px">Entre Israel y Hamas, una calma precaria. / Entre Israël et le Hamas, un calme précaire.</span></strong></p><p></p><p>Un año después del comienzo de la ofensiva militar israelí contra el bastión de Hamas, la engañosa tranquilidad que reina en la "frontera" entre la franja de Gaza e Israel suscita una pregunta recurrente: ¿cuándo será la próxima confrontación?</p><p>Las tres semanas de la operación "Plomo fundido" (del 27 de diciembre 2008 al 18 de enero 2009) provocaron una catástrofe humanitaria para 1,4 millón de habitantes de Gaza encerrados por el bloqueo israelí, dándole un empujón a la fuerza militar de Hamas y empañando la imagen internacional del Estado judío, sin debilitar la determinación de ambas partes de comenzarlo nuevamente.</p><p>"Este invierno, ni un solo soldado o un civil israelí ha sido asesinado por terroristas, un fenómeno sin precedentes desde décadas", se felicitó el general Amos Yadlin, el jefe de la información militar israelí. Esta tregua larga fue aprovechada por las localidades israelíes del oeste de Néguev, situadas contiguas a la franja de Gaza: ellas gozan de un resurgimiento económico atestiguado por el aumento de los precios de las propiedades.</p><p>Unos 280 cohetes y obús de morteros "solamente" han sido tirados desde la franja de Gaza en 2009, contra 1.750 el año precedente. Estos tiros no dieron como resultado romper el alto el fuego de hecho que se instauró entre Israel y Hamas, por lo menos si se excluye los bombardeos de la aviación israelí contra la "industria de los túneles" cavados bajo la frontera con Egipto. Estos túneles le permiten a la población de Gaza sobrevivir, y a Hamas rearmarse.</p><p>Los militares israelíes consideran que los tiros esporádicos de cohetes no emanan de Hamas, sino de los movimientos como la Yihad Islámica y el Frente popular de liberación de Palestina (FPLP), e incluso de grupúsculos radicales de orientación salafista. Esta casi-tregua permite a Hamas reconstituir su potencial militar, y darle un respiro a una población duramente probada. Pero ella constituye un manto político para la “interna” extremista: la idea según la cual, abandonando provisionalmente la lucha armada, Hamas “colabora con el enemigo sionista”, se abrió paso en las mentes de las personas. Hamas no duda en desatar una feroz represión cuando estos pequeños grupos desafían su autoridad, pero por otro lado, dejan la intimidad de los hogares como un espacio de libertad. </p><p>Especialmente una nueva amenaza se cierne en el horizonte. Israel sigue una estrategia de aumentar el aislamiento de la Franja de Gaza, tanto política como económicamente. El número de pacientes y estudiantes que pueden salir se reduce al mínimo, y desde la operación Plomo Fundido, a los altos diplomáticos extranjeros se les negó la entrada en el territorio palestino: los ministros de Exteriores de Canadá, Francia y Turquía lo han experimentado.</p><p>Israel autoriza la ayuda humanitaria, pero prohíbe la importación de materiales de construcción: esta estrangulación hace todavía más vital para Hamas el lazo estratégico con Egipto. Entonces El Cairo cambia de actitud. Con la ayuda de técnicos americanos, las autoridades egipcias emprendieron la construcción de una barrera acerada subterránea considerando asfixiar la "economía de los túneles".</p><p>Hamas protestó contra tal decisión, poco compatible con la solidaridad árabe oficialmente fijada frente al Estado judío: varias centenas de palestinos manifestaron, y militantes del Hamas abrieron el fuego sobre puestos de guardias fronterizas egipcias.</p><p>Egipto afirma que debe de hacer frente a "amenazas para su seguridad nacional", un modo de indicar que los lazos cada vez más estrechos entre Hamas y los Hermanos musulmanes egipcios (Hamas es, históricamente, una transformación) representan una amenaza de contagio islámico peligroso para el régimen del presidente Hosni Moubarak.</p><p>Éste debe sin embargo actuar con cautela: una confrontación abierta reforzaría la impresión que El Cairo se ha aliado a Israel contra Hamas.</p><p>El 14 de diciembre, el Movimiento de la resistencia islámica celebró ruidosamente el vigésimosegundo aniversario con una movilización impresionante de unas 100.000 personas en las calles de la ciudad de Gaza.</p><p>Si Khaled Meschaal, su jefe político, es recibido con consideraciones por el presidente iraní, la ayuda militar y financiera de Irán y de Siria de la que goza Hamas, podría secarse si la frontera con Egipto se hiciera infranqueable.</p><p>Los militares israelíes afirman que el movimiento palestino reconstituyó su potencial militar, que incluiría en lo sucesivo cohetes capaces de alcanzar Tel-Aviv. Todo pasa como si el gobierno del primer ministro Benyamin Nétanyahou quisiera convencer a la población israelí de la necesidad y de lo inevitable de una nueva guerra con Hamas.</p><p>Tzipi Livni, dirigente de la oposición, subrayaba recientemente que el conflicto del último invierno, que provocó la muerte de 1.400 palestinos y de 13 israelíes, había permitido a Israel restaurar su capacidad de disuasión, puesta en un estado lastimoso en el momento de la guerra del Líbano del verano de 2006.</p><p>B. Nétanyahou parece determinado a no levantar la sanción colectiva infligida a la población de la franja de Gaza, con el cálculo, sin duda en vano, de provocar un sobresalto hostil hacia la dirección del movimiento islamista.</p><p>Oficialmente, Israel se niega a hablar con una "organización terrorista". Esta profesión de fe perdió toda credibilidad con las negociaciones en curso para la liberación del soldado Gilat Shalit. Nada se opondría pues a la apertura de negociaciones políticas, y al levantamiento del bloqueo.</p><p>Nada, sino la voluntad de Israel de aniquilar la amenaza para el estado judío que constituye Hamas. Un acuerdo para la liberación del joven militar se traduciría en la de centenas de presos palestinos, y el fortalecimiento político de Hamas. Un buen pretexto para "terminar el trabajo" de la operación "Plomo fundido".</p><p></p><p><em>Fuente:</em> Laurent Zecchini para Le Monde.</p><p>Traducción propia.</p><p></p><p></p><p><strong><span style="font-size: 12px">Entre Israël et le Hamas, un calme précaire.</span></strong></p><p></p><p>Un an après le début de l'offensive militaire israélienne contre le bastion du Hamas, le calme trompeur qui règne à la "frontière" entre la bande de Gaza et Israël suscite une interrogation récurrente : à quand la prochaine confrontation?</p><p>Les trois semaines de l'opération "Plomb durci" (27 décembre 2008-18 janvier 2009) ont provoqué une catastrophe humanitaire pour le 1,4 million de Gazaouis enfermés par le blocus israélien, porté un coup à la force militaire du Hamas, terni l'image internationale de l'Etat juif, sans affaiblir la détermination des deux parties d'en découdre à nouveau.</p><p>"Cet hiver, pas un seul soldat ou civil israélien n'a été tué par des terroristes, un phénomène sans précédent depuis des décennies", s'est félicité le général Amos Yadlin, chef du renseignement militaire israélien. Ce long répit a profité aux localités israéliennes de l'ouest du Néguev situées en lisière de la bande de Gaza : elles jouissent d'une embellie économique attestée par l'envolée des prix de l'immobilier.</p><p>Quelque 280 roquettes et obus de mortier "seulement" ont été tirés de Gaza en 2009, contre 1 750 l'année précédente. Ces tirs n'ont pas eu pour effet de rompre le cessez-le-feu de fait qui s'est instauré entre Israël et le Hamas, du moins si l'on exclut les bombardements de l'aviation israélienne contre l'"industrie des tunnels" creusés sous la frontière avec l'Egypte. Ceux-ci permettent à la population gazaouie de survivre, et au Hamas de se réarmer.</p><p>Les militaires israéliens estiment que les tirs sporadiques de roquettes n'émanent pas du Hamas, mais de mouvements comme le Djihad islamique et le Front populaire de libération de la Palestine (FPLP), voire de groupuscules radicaux d'obédience salafiste. Cette quasi-trêve permet au Hamas de reconstituer son potentiel militaire, et de laisser souffler une population durement éprouvée. Mais elle constitue un terreau politique pour la surenchère extrémiste : l'idée selon laquelle, en abandonnant provisoirement la lutte armée, le Hamas "collabore" avec l'"ennemi sioniste", fait son chemin dans les esprits.</p><p>Le Hamas n'hésite pas à déclencher une féroce répression lorsque ces groupuscules remettent en cause son autorité, mais, d'un autre côté, il les ménage en leur laissant un espace de liberté.</p><p>D'autant qu'une menace nouvelle se profile à l'horizon. Israël poursuit une stratégie d'isolement croissant de la bande de Gaza, tant sur le plan politique qu'économique. Le nombre des malades et des étudiants qui peuvent sortir est réduit à la portion congrue, et, depuis l'opération "Plomb durci", les hauts diplomates étrangers se voient refuser l'entrée dans le territoire palestinien : les ministres des affaires étrangères canadien, français et turc en ont fait l'expérience.</p><p>Israël autorise l'aide humanitaire, mais interdit l'importation de matériaux de construction : cet étranglement rend encore plus vital pour le Hamas le lien stratégique avec l'Egypte. Or Le Caire change d'attitude. Avec l'aide de techniciens américains, les autorités égyptiennes ont entrepris la construction d'une barrière d'acier souterraine, censée asphyxier l'"économie des tunnels".</p><p>Le Hamas a protesté contre une telle décision, peu compatible avec la solidarité arabe officiellement affichée face à l'Etat juif : plusieurs centaines de Palestiniens ont manifesté, et des militants du Hamas ont ouvert le feu sur des gardes-frontières égyptiens.</p><p>L'Egypte affirme qu'elle se doit de faire face aux "menaces pour sa sécurité nationale", une façon d'indiquer que les liens de plus en plus étroits entre le Hamas et les Frères musulmans égyptiens (dont le Hamas est, historiquement, un avatar) représentent une menace de contagion islamique dangereuse pour le régime du président Hosni Moubarak. Celui-ci doit cependant agir avec mesure : une confrontation ouverte renforcerait l'impression que Le Caire se fait l'allié d'Israël contre le Hamas.</p><p>Le 14 décembre, le Mouvement de la résistance islamique a célébré son vingt-deuxième anniversaire par une mobilisation impressionnante de quelque 100 000 personnes dans les rues de Gaza City.</p><p>Si Khaled Meschaal, son chef politique, est reçu avec égards par le président iranien, l'aide militaire et financière de l'Iran et de la Syrie dont bénéficie le Hamas pourrait se tarir si la frontière avec l'Egypte devenait infranchissable.</p><p>Les militaires israéliens affirment que le mouvement palestinien a reconstitué son potentiel militaire, qui inclurait désormais des roquettes capables d'atteindre Tel-Aviv. Tout se passe comme si le gouvernement du premier ministre Benyamin Nétanyahou voulait convaincre la population israélienne de l'inéluctabilité d'une nouvelle guerre avec le Hamas.</p><p>Tzipi Livni, chef de file de l'opposition, soulignait récemment que le conflit de l'hiver dernier, qui a provoqué la mort de 1 400 Palestiniens et de 13 Israéliens, a permis à Israël de restaurer sa capacité de dissuasion, mise à mal lors de la guerre du Liban de l'été 2006.</p><p>M. Nétanyahou paraît déterminé à ne pas lever la punition collective infligée à la population de Gaza, avec le calcul, sans doute vain, de provoquer un sursaut hostile à la direction du mouvement islamiste.</p><p>Officiellement, Israël se refuse à discuter avec une "organisation terroriste". Cette profession de foi a perdu toute crédibilité avec les négociations en cours pour la libération du soldat Gilat Shalit. Rien ne s'opposerait donc à l'ouverture de pourparlers politiques, et à la levée du blocus.</p><p>Rien, sinon la volonté d'Israël d'anéantir la menace que constitue pour lui le Hamas. Un accord pour la libération du jeune militaire se traduirait par celle de centaines de prisonniers palestiniens, et le renforcement politique du Hamas. Un bon prétexte pour "finir le job" de l'opération "Plomb durci".</p></blockquote><p></p>
[QUOTE="HernanF, post: 668084, member: 7964"] [b]Entre Israel y Hamas, una calma precaria.[/b] [B][SIZE="4"]Entre Israel y Hamas, una calma precaria. / Entre Israël et le Hamas, un calme précaire.[/SIZE][/B] Un año después del comienzo de la ofensiva militar israelí contra el bastión de Hamas, la engañosa tranquilidad que reina en la "frontera" entre la franja de Gaza e Israel suscita una pregunta recurrente: ¿cuándo será la próxima confrontación? Las tres semanas de la operación "Plomo fundido" (del 27 de diciembre 2008 al 18 de enero 2009) provocaron una catástrofe humanitaria para 1,4 millón de habitantes de Gaza encerrados por el bloqueo israelí, dándole un empujón a la fuerza militar de Hamas y empañando la imagen internacional del Estado judío, sin debilitar la determinación de ambas partes de comenzarlo nuevamente. "Este invierno, ni un solo soldado o un civil israelí ha sido asesinado por terroristas, un fenómeno sin precedentes desde décadas", se felicitó el general Amos Yadlin, el jefe de la información militar israelí. Esta tregua larga fue aprovechada por las localidades israelíes del oeste de Néguev, situadas contiguas a la franja de Gaza: ellas gozan de un resurgimiento económico atestiguado por el aumento de los precios de las propiedades. Unos 280 cohetes y obús de morteros "solamente" han sido tirados desde la franja de Gaza en 2009, contra 1.750 el año precedente. Estos tiros no dieron como resultado romper el alto el fuego de hecho que se instauró entre Israel y Hamas, por lo menos si se excluye los bombardeos de la aviación israelí contra la "industria de los túneles" cavados bajo la frontera con Egipto. Estos túneles le permiten a la población de Gaza sobrevivir, y a Hamas rearmarse. Los militares israelíes consideran que los tiros esporádicos de cohetes no emanan de Hamas, sino de los movimientos como la Yihad Islámica y el Frente popular de liberación de Palestina (FPLP), e incluso de grupúsculos radicales de orientación salafista. Esta casi-tregua permite a Hamas reconstituir su potencial militar, y darle un respiro a una población duramente probada. Pero ella constituye un manto político para la “interna” extremista: la idea según la cual, abandonando provisionalmente la lucha armada, Hamas “colabora con el enemigo sionista”, se abrió paso en las mentes de las personas. Hamas no duda en desatar una feroz represión cuando estos pequeños grupos desafían su autoridad, pero por otro lado, dejan la intimidad de los hogares como un espacio de libertad. Especialmente una nueva amenaza se cierne en el horizonte. Israel sigue una estrategia de aumentar el aislamiento de la Franja de Gaza, tanto política como económicamente. El número de pacientes y estudiantes que pueden salir se reduce al mínimo, y desde la operación Plomo Fundido, a los altos diplomáticos extranjeros se les negó la entrada en el territorio palestino: los ministros de Exteriores de Canadá, Francia y Turquía lo han experimentado. Israel autoriza la ayuda humanitaria, pero prohíbe la importación de materiales de construcción: esta estrangulación hace todavía más vital para Hamas el lazo estratégico con Egipto. Entonces El Cairo cambia de actitud. Con la ayuda de técnicos americanos, las autoridades egipcias emprendieron la construcción de una barrera acerada subterránea considerando asfixiar la "economía de los túneles". Hamas protestó contra tal decisión, poco compatible con la solidaridad árabe oficialmente fijada frente al Estado judío: varias centenas de palestinos manifestaron, y militantes del Hamas abrieron el fuego sobre puestos de guardias fronterizas egipcias. Egipto afirma que debe de hacer frente a "amenazas para su seguridad nacional", un modo de indicar que los lazos cada vez más estrechos entre Hamas y los Hermanos musulmanes egipcios (Hamas es, históricamente, una transformación) representan una amenaza de contagio islámico peligroso para el régimen del presidente Hosni Moubarak. Éste debe sin embargo actuar con cautela: una confrontación abierta reforzaría la impresión que El Cairo se ha aliado a Israel contra Hamas. El 14 de diciembre, el Movimiento de la resistencia islámica celebró ruidosamente el vigésimosegundo aniversario con una movilización impresionante de unas 100.000 personas en las calles de la ciudad de Gaza. Si Khaled Meschaal, su jefe político, es recibido con consideraciones por el presidente iraní, la ayuda militar y financiera de Irán y de Siria de la que goza Hamas, podría secarse si la frontera con Egipto se hiciera infranqueable. Los militares israelíes afirman que el movimiento palestino reconstituyó su potencial militar, que incluiría en lo sucesivo cohetes capaces de alcanzar Tel-Aviv. Todo pasa como si el gobierno del primer ministro Benyamin Nétanyahou quisiera convencer a la población israelí de la necesidad y de lo inevitable de una nueva guerra con Hamas. Tzipi Livni, dirigente de la oposición, subrayaba recientemente que el conflicto del último invierno, que provocó la muerte de 1.400 palestinos y de 13 israelíes, había permitido a Israel restaurar su capacidad de disuasión, puesta en un estado lastimoso en el momento de la guerra del Líbano del verano de 2006. B. Nétanyahou parece determinado a no levantar la sanción colectiva infligida a la población de la franja de Gaza, con el cálculo, sin duda en vano, de provocar un sobresalto hostil hacia la dirección del movimiento islamista. Oficialmente, Israel se niega a hablar con una "organización terrorista". Esta profesión de fe perdió toda credibilidad con las negociaciones en curso para la liberación del soldado Gilat Shalit. Nada se opondría pues a la apertura de negociaciones políticas, y al levantamiento del bloqueo. Nada, sino la voluntad de Israel de aniquilar la amenaza para el estado judío que constituye Hamas. Un acuerdo para la liberación del joven militar se traduciría en la de centenas de presos palestinos, y el fortalecimiento político de Hamas. Un buen pretexto para "terminar el trabajo" de la operación "Plomo fundido". [I]Fuente:[/I] Laurent Zecchini para Le Monde. Traducción propia. [B][SIZE="3"]Entre Israël et le Hamas, un calme précaire.[/SIZE][/B] Un an après le début de l'offensive militaire israélienne contre le bastion du Hamas, le calme trompeur qui règne à la "frontière" entre la bande de Gaza et Israël suscite une interrogation récurrente : à quand la prochaine confrontation? Les trois semaines de l'opération "Plomb durci" (27 décembre 2008-18 janvier 2009) ont provoqué une catastrophe humanitaire pour le 1,4 million de Gazaouis enfermés par le blocus israélien, porté un coup à la force militaire du Hamas, terni l'image internationale de l'Etat juif, sans affaiblir la détermination des deux parties d'en découdre à nouveau. "Cet hiver, pas un seul soldat ou civil israélien n'a été tué par des terroristes, un phénomène sans précédent depuis des décennies", s'est félicité le général Amos Yadlin, chef du renseignement militaire israélien. Ce long répit a profité aux localités israéliennes de l'ouest du Néguev situées en lisière de la bande de Gaza : elles jouissent d'une embellie économique attestée par l'envolée des prix de l'immobilier. Quelque 280 roquettes et obus de mortier "seulement" ont été tirés de Gaza en 2009, contre 1 750 l'année précédente. Ces tirs n'ont pas eu pour effet de rompre le cessez-le-feu de fait qui s'est instauré entre Israël et le Hamas, du moins si l'on exclut les bombardements de l'aviation israélienne contre l'"industrie des tunnels" creusés sous la frontière avec l'Egypte. Ceux-ci permettent à la population gazaouie de survivre, et au Hamas de se réarmer. Les militaires israéliens estiment que les tirs sporadiques de roquettes n'émanent pas du Hamas, mais de mouvements comme le Djihad islamique et le Front populaire de libération de la Palestine (FPLP), voire de groupuscules radicaux d'obédience salafiste. Cette quasi-trêve permet au Hamas de reconstituer son potentiel militaire, et de laisser souffler une population durement éprouvée. Mais elle constitue un terreau politique pour la surenchère extrémiste : l'idée selon laquelle, en abandonnant provisoirement la lutte armée, le Hamas "collabore" avec l'"ennemi sioniste", fait son chemin dans les esprits. Le Hamas n'hésite pas à déclencher une féroce répression lorsque ces groupuscules remettent en cause son autorité, mais, d'un autre côté, il les ménage en leur laissant un espace de liberté. D'autant qu'une menace nouvelle se profile à l'horizon. Israël poursuit une stratégie d'isolement croissant de la bande de Gaza, tant sur le plan politique qu'économique. Le nombre des malades et des étudiants qui peuvent sortir est réduit à la portion congrue, et, depuis l'opération "Plomb durci", les hauts diplomates étrangers se voient refuser l'entrée dans le territoire palestinien : les ministres des affaires étrangères canadien, français et turc en ont fait l'expérience. Israël autorise l'aide humanitaire, mais interdit l'importation de matériaux de construction : cet étranglement rend encore plus vital pour le Hamas le lien stratégique avec l'Egypte. Or Le Caire change d'attitude. Avec l'aide de techniciens américains, les autorités égyptiennes ont entrepris la construction d'une barrière d'acier souterraine, censée asphyxier l'"économie des tunnels". Le Hamas a protesté contre une telle décision, peu compatible avec la solidarité arabe officiellement affichée face à l'Etat juif : plusieurs centaines de Palestiniens ont manifesté, et des militants du Hamas ont ouvert le feu sur des gardes-frontières égyptiens. L'Egypte affirme qu'elle se doit de faire face aux "menaces pour sa sécurité nationale", une façon d'indiquer que les liens de plus en plus étroits entre le Hamas et les Frères musulmans égyptiens (dont le Hamas est, historiquement, un avatar) représentent une menace de contagion islamique dangereuse pour le régime du président Hosni Moubarak. Celui-ci doit cependant agir avec mesure : une confrontation ouverte renforcerait l'impression que Le Caire se fait l'allié d'Israël contre le Hamas. Le 14 décembre, le Mouvement de la résistance islamique a célébré son vingt-deuxième anniversaire par une mobilisation impressionnante de quelque 100 000 personnes dans les rues de Gaza City. Si Khaled Meschaal, son chef politique, est reçu avec égards par le président iranien, l'aide militaire et financière de l'Iran et de la Syrie dont bénéficie le Hamas pourrait se tarir si la frontière avec l'Egypte devenait infranchissable. Les militaires israéliens affirment que le mouvement palestinien a reconstitué son potentiel militaire, qui inclurait désormais des roquettes capables d'atteindre Tel-Aviv. Tout se passe comme si le gouvernement du premier ministre Benyamin Nétanyahou voulait convaincre la population israélienne de l'inéluctabilité d'une nouvelle guerre avec le Hamas. Tzipi Livni, chef de file de l'opposition, soulignait récemment que le conflit de l'hiver dernier, qui a provoqué la mort de 1 400 Palestiniens et de 13 Israéliens, a permis à Israël de restaurer sa capacité de dissuasion, mise à mal lors de la guerre du Liban de l'été 2006. M. Nétanyahou paraît déterminé à ne pas lever la punition collective infligée à la population de Gaza, avec le calcul, sans doute vain, de provoquer un sursaut hostile à la direction du mouvement islamiste. Officiellement, Israël se refuse à discuter avec une "organisation terroriste". Cette profession de foi a perdu toute crédibilité avec les négociations en cours pour la libération du soldat Gilat Shalit. Rien ne s'opposerait donc à l'ouverture de pourparlers politiques, et à la levée du blocus. Rien, sinon la volonté d'Israël d'anéantir la menace que constitue pour lui le Hamas. Un accord pour la libération du jeune militaire se traduirait par celle de centaines de prisonniers palestiniens, et le renforcement politique du Hamas. Un bon prétexte pour "finir le job" de l'opération "Plomb durci". [/QUOTE]
Insertar citas…
Verificación
Guerra desarrollada entre Argentina y el Reino Unido en 1982
Responder
Inicio
Foros
Area Militar General
Conflictos Contemporáneos
Relaciones: Israel - Palestina
Este sitio usa cookies. Para continuar usando este sitio, se debe aceptar nuestro uso de cookies.
Aceptar
Más información.…
Arriba