Menú
Inicio
Visitar el Sitio Zona Militar
Foros
Nuevos mensajes
Buscar en los foros
Qué hay de nuevo
Nuevos mensajes
Última actividad
Miembros
Visitantes actuales
Entrar
Registrarse
Novedades
Buscar
Buscar
Buscar sólo en títulos
Por:
Nuevos mensajes
Buscar en los foros
Menú
Entrar
Registrarse
Inicio
Foros
Area Militar General
Historia Militar
Portaaviones Intrascendentes
JavaScript is disabled. For a better experience, please enable JavaScript in your browser before proceeding.
Estás usando un navegador obsoleto. No se pueden mostrar estos u otros sitios web correctamente.
Se debe actualizar o usar un
navegador alternativo
.
Responder al tema
Mensaje
<blockquote data-quote="Willypicapiedra" data-source="post: 325302" data-attributes="member: 162"><p>PORTAAVIONES INTRASCENDENTES </p><p></p><p>ALEMANIA</p><p></p><p></p><p>Alemania estuvo sometida hasta 1935 a las restricciones del Tratado de Versalles. Cuando quedó liberada de las mismas y dispuso poner dos naves sucesivamente en gradas, se les asignó una importancia secundaria, con suspensiones en la construcción de la primera que finalmente determinaron que no llegase a estar operativa.</p><p></p><p></p><p> El Tratado de Washington no incluyó a Alemania por estar ésta sujeta a restricciones impuestas por el Tratado de Versalles al que debió sujetarse después de haber sido vencida durante la I GM y que en lo concerniente a los aspectos militares, redujo su ejército a 100000 hombres, que debía estar integrado exclusivamente por voluntarios prestando servicios por un período no menor de doce años, con el fin de que no se repitiesen las circunstancias dadas después de la derrota de Jena en 1806, oportunidad en que los prusianos eludieron las imposiciones de los franceses, incorporando sucesivas tandas durante poco tiempo pero sometiéndolas a un adiestramiento muy intenso, práctica que les permitió contar con una buena masa de reservistas.</p><p> No podía construir ni poseer submarinos, aviones militares, artillería pesada, tanques y gas venenoso.</p><p> En cuanto a la armada, no debía exceder de seis acorazados de 10000 tons, seis cruceros livianos, doce destructores e igual número de torpederas.</p><p></p><p> El número de buques no parece pequeño en relación con los que se suelen dar hoy en día (excepto para las grandes potencias), pero debe recordarse que Alemania durante la I GM poseía la segunda armada después de la de Gran Bretaña, con 19 acorazados de 19000 a 28000 tons, siete cruceros de batalla de 19400 a 28000 tons, (ambos tipos con una edad inferior a cuatro años), unos veinte cruceros, noventa destructores modernos y ochenta y ocho mas antiguos.</p><p> A partir de 1921 hasta 1935, Alemania construyó cinco cruceros livianos; en cuanto a los acorazados con el límite de 10000 tons y artillería de 280 mm, se pensó primeramente en monitores con un buen blindaje, no muy rápidos, destinados a misiones defensiva de las costas del Mar del Norte y el Báltico, pero fue el Alte Zenker quien impulsó la construcción de naves de nuevo diseño impulsadas por motores diesel, relativamente blindadas, con una velocidad superior a los 26 nudos, lo que las hacía mas veloces que los acorazados existentes y mas poderosas que cualquier crucero excepto los de batalla. Tres buques con esas características se construyeron entre 1929 y 1936.</p><p> El convenio de Londres de 1935, liberó a Alemania de las restricciones de Versalles ya que le era permitido disponer de unidades de superficie en una relación del 35 % con respecto a la Armada real y del 45 % para los submarinos y para estos con la opción de llegar al 100 % compensando con una disminución en el tonelaje de las unidades de superficie. En lo que a portaaviones se refiere, el convenio permitía un desplazamiento total de 47000 tons bastante inferior a las 184000 acordadas para los acorazados y similar a las 51000 fijadas como límites para los cruceros pesados. Para la época de la firma de dicho convenio, Hitler había declarado, incluso como instrucciones para sus Fuerzas Armadas, que no consideraba al RU como un seguro potencial adversario. Afirmó repetidamente que no deseaba otra cosa que una relación de amistad y respeto y que no permitiría se reiteraran las ambiciones navales coma las que habían llevado al enfrentamiento en 1914. Por su parte el 26 de junio de 1935, el Alte de la Flota Earl Beatty declaraba en la Cámara de Londres: “Existe por lo menos una nación en el mundo con la cual no tenemos nada que temer en cuanto a una carrera armamentista y los británicos deberíamos estar verdaderamente agradecidos a los germanos por ello”; por su parte el jefe del Estado mayor Naval de Alemania, Clte Günther Guse expresaba que el tratado era la base de un entendimiento durable con Inglaterra, y el Comandante de la Armada Alte Raeder “dio instrucciones explícitas prohibiendo estudios, aún los teóricos, o juegos de guerra, que incluyeran a gran Bretaña como enemigo”.</p><p></p><p> En 1935 las relaciones entre alemanes y británicos eran bastante estrechas. Los turistas regresaban de Alemania enfatizando acerca de la amabilidad y hospitalidad con que habían sido tratados. Esta situación llevó a ambos pueblos y a algunos dirigentes a desarrollar ilusiones de paz y convivencia, excepto a aquellos que habían leído el libro “Mi Lucha”, escrito por Adolf Hitler la década anterior donde exponía sus planes en caso de acceder al gobierno, aunque debemos recordar que los políticos no suelen llevar a cabo lo que prometen desde el llano cuando llegan al poder, pero este caso fue la excepción.</p><p> El Tratado Naval anglo-alemán, firmado el 18 de junio de 1936, causó un profundo malestar en Francia pues lo consideraba una traición a lasa restricciones impuestas por el Tratado de Versalles y repercutió en mayor grado que la decisión alemana de reimplantar la conscripción ese mismo año. Los británicos interpretaron acertadamente que era imposible que “una nación orgullosa y vigorosa como Alemania aceptara permanecer en una situación de perpetua inferioridad”. Por otra parte debe recordarse que en 1933 había abandonado la Liga de las Naciones cuando no se aceptó su pedido de paridad de sus FFAA respecto de las de sus vecinos, especialmente Francia; en marzo de 1935 denunció unilateralmente el tratado de Versalles y ese mismo mes comunicó la existencia de la Fuerza Aérea ( Luftwaffe). En el aspecto naval había mostrado su capacidad tecnológica cuando en cumplimiento de las restricciones impuestas, encaró los llamados “acorazados de bolsillo”, en los que , ajustados al límite de tonelaje,, lograron un producto que combinaba velocidad, blindaje y poder de fuego (el mas poderoso buque de 10000 toneladas jamás construido, según el US Naval Institute Proceedings de la época). Para eludir dichas restricciones , desarrollaron capacidades en países extranjeros construyendo secciones de submarinos en Finlandia y sistemas de control tiro en Holanda. Diseñaron grandes pesqueros para poder ser utilizados como minadores y buques mercantes veloces no solo para el sostén logístico de las unidades destacadas, sino también para ser empleados como cruceros auxiliares.</p><p> Como pantalla para el adiestramiento de la aviación naval crearon la empresa “Luftdienst”. Al Alte Zenke lo sucedió en 1928, cinco años antes de que Hitler asumiera el poder, el Alte Erich Raeder que se propuso construir una nueva flota y mantener la Armadalejada de la política. Un año antes de la firma del convenio con GB colocaron las órdenes por dos acorazados de 26000 tons que fueron puestos en gradas en marzo y mayo de 1935.</p><p> En la época previa al acuerdo anglo alemán, Francia e Italia se hallaban embarcados en la construcción de acorazados, mientras que Japón, que en 1934 había anunciado que a partir de los dos años subsiguientes no se consideraba sujeto a los tratados navales, pedía paridad naval con Gran Bretaña y EEUU, y por lo tanto en esas condiciones de contorno, apunto de naufragar el Tratado de Washington y el que se pretendía acordar en su reemplazo o modificación (1) ***</p><p></p><p>(1). Como el Tratado de Washington solo limitaba el tonelaje de la unidades capitales, el presidente Coolidge de los EEUU llamó a fines de 1926 a un nuevo acuerdo para establecer los valores para otros tipos de naves, pero tal invitación fue rechazada por Francia e Italia.</p><p> Con la presencia de EEUU, GB y Japón, al año siguiente, se realizó una segunda conferencia naval en Ginebra donde los dos primeros se enfrentaron muy duramente respecto al número de cruceros, debiendo asumir Japón el papel de “ansioso e infatigable mediador”, para finalmente no arribar a acuerdo alguno. La siguiente tuvo lugar en Londres en 1930 donde con excepción de Francia, se acordó renunciar hasta 1936 al derecho a reemplazar buques capitales; para otras naves se establecieron restricciones en nuevas construcciones y se incluyó una cláusula que permitía a cualquier signatario superar el límite fijado si se sintiera amenazado por una potencia no signataria (Italia respecto a Francia). El último intento de limitación naval tuvo lugar en Londres a fines de 1935 en el que Japón pretendió se equiparara su tonelaje con los de GB y EEUU, retirándose cuando su petición no fue aceptada; poco tiempo después se alejó Italia, bastante vapuleada diplomáticamente por su invasión a Abisinia, por lo que los firmantes quedaron reducidos a EEUU, GB y Francia acordando ciertas limitaciones cualitativas.</p><p>*** resultaba conveniente e incluso favorable evitar que Alemania se embarcase en un ambicioso programa naval que en la práctica ya no podría ser acotado por las cláusulas de Versalles y que no debía ajustarse a lo establecido en el de Washington ni a los que siguieron.</p><p></p><p> Como consecuencia de lo suscripto con Gran Bretaña, Alemania “oficializó” la construcción de los dos acorazados que había iniciado poco antes, (Scharnhorst y Gneisenau) ordenó dos cruceros de 10000 tons ( Hipper y Blucher) a los que seguirían el año siguiente otros tres (Prinz Eugen, Seydlitz y Lutzow), 16 destructores, 28 submarinos (Como confirmación del desarrollo de secciones de submarinos en el exterior, Alemania contó con el primero, once días después de la firma del convenio naval con GB y en los seis meses siguientes incorporaron otros doce), dos acorazados ( Bismarck y Tirpitz) y dos portaaviones con un tonelaje algo superior a 20000 tons; el 8 de diciembre de 1938 se efectuó la botadura del Graf Zeppelín colocándose la barquilla del Peter Strasser que no salió de su etapa inicial.</p><p> El Graf Zeppelín tenía una cubierta de vuelo de 240 por 27 mts con dos catapultas. Estaba prevista una dotación de 42 aviones. Las fábricas Arado y Fieseler encararon el diseño de máquinas aptas para operar con esta nave. Como solución intermedia se previó el empleo de cazas “Me 109 T” y bombarderos “Ju 87C” Stuka, modificados..</p><p> La adaptación de aviones diseñados para uso desde bases terrestres no era una tarea sencilla; no se ha obtenido información referente a los aviones alemanes, pero llevó mucho tiempo y esfuerzo adaptar el “Spitfire” para convertirlo en el “SeaFire” realmente apto para operar desde portaaviones. La Luftwaffe, inicio el adiestramiento utilizando un islote como plataforma similar a aquella en la que eventualmente operarían e incluso se creó la “Escuadrilla de Portaaviones 186”.</p><p> Armamento: 16 cañones de 150 mm, 12 de 105 mm doble propósito, 22 de 37 mm AA y 28 de 20 mm AA.</p><p> Desplazamiento estándar, 23200 tons, con carga completa 33500; eslora 250 m; eslora máxima 262,5 m, manga 36,2 ; propulsión 4 hélices accionadas por turbinas de vapor, velocidad prevista 33,8 nudos. </p><p> Resulta sorprendente que tanto el equipamiento del Graf Zeppelín como en el de los portaaviones previstos posteriormente, figure un considerable número de piezas de 150 mm, cuando en otras armadas la artillería exclusivamente antisuperficie no había sido incorporada en nuevos proyectos y eliminada totalmente en gran parte de las modernizaciones, pero debe recordarse que para ciertas mentalidades de entonces y que en algunas marinas se prolongaron por años, no se concebía un buque de guerra si cañones navales, por lo que los aviones no eran considerados como un arma decisiva en el combate, salvo para unos pocos estudiosos del tema.</p><p> En el Graff Zeppelín estaban previstas dos torres dobles a proa y popa de la isla, una disposición similar a las de 8”(203 mm) de los portaaviones americanos Lexington y Saratoga. En el buque alemán otros ocho cañones estaban dispuestos en montajes individuales en ambas bandas hacia proa y hacia popa debajo de la cubierta de vuelo.</p><p> Para 1938, el gobierno alemán pasó a considerar al Reino Unido como un país opositor a su política de expansión territorial y consecuentemente los planes de equipamiento naval sufrieron alteraciones. La Armada formuló un proyecto de construcciones al que denominó “Plan Z”, elaborado bajo la premisa de que no habría posibilidad de guerra hasta 1944, según aseguró Hitler a los mandos militares.</p><p> El ambicioso “Plan Z” Preveía la construcción de dos portaaviones adicionales, que estarían disponibles para 1947, un número pequeño comparado con los seis super acorazados (56000 tons standard propulsados por motores diesel, 30 nudos y artillería de 406 mm) que debían estar listos para 1944, y que significaría disponer APRA entonces de un total de diez, mas tres cruceros de batalla, que pasarían a ser doce en 1948, y tres acorazados de 10000 tons.</p><p> A los seis acorazados previstos en el “Plan Z” se sumaban el Scharnhorst y el Gneisenau (aunque se aproximaban mas a ser considerados cruceros de batalla) y los gemelos Bismarck y Tirpitz. En cuanto a las naves de 10000 tons eran: Graff Spee, Admiral Scheer y Deutschland rebautizado Lutzow durante la guerra. ( El crucero en construcción con ese nombre fue vendido a la URSS).</p><p> Respecto de los nuevos portaaviones se especificó un desplazamiento entre 19000 y 27000 tons, 16 cañones de 150 mm, un número sustancial de piezas AA y capacidad para 40 aviones.</p><p> La propulsión estaría dada por turbinas a vapor con una velocidad de 34,5 nudos y un radio de acción de 8000 millas a 19 nudos.</p><p> Ante la duda sobre la capacidad de la industria naval para satisfacer ese plan se fijaron prioridades a principios de 1939. La primera correspondió a los acorazados y submarinos; los primeros como “núcleo de la flota total que se concretara en el largo plazo y los submarinos como único medio eficaz y operativo en la guerra marítima en la época de nuestra debilidad”.</p><p> Los portaaviones ocuparon el último lugar y como consecuencia de ello, para los tres cruceros de batalla ordenados en 1939 y que serian propulsados por 8 motores diesel en dos ejes y turbina de vapor en el eje central, se previó usar las que se encontraban en producción para el Peter Strasser.</p><p> El Alte Ruge en su libro “Der Seekrieg” hace notar que el punto mas débil del Plan Z parece ser el pequeño número de portaaviones considerando al respecto que en la Armada Alemana se pensaba todavía en los buques de la I GM que habían conocido bien y en cambio existía muy poca experiencia en aviación embarcada, aunque reconoce que las maniobras en tiempos de paz debieron poner en evidencia la ausencia del apoyo aéreo propio.</p><p> Vale la pena recordar para que estrategia estaba diseñado el Plan Z. Según el Capitán de Fragata (USN) D L Kauffman, las naves se hubieran organizado en: </p><p></p><p>Una flota metropolitana integrada por cuatro acorazados (dos Bismarck y dos Scharnhorst), dos cruceros pesados, cruceros livianos y destructores para mantener aferrada a la equivalente británica.</p><p> Fuerzas de incursores de superficie que incluirían los tres acorazados de bolsillo, un crucero pesado, cruceros livianos y destructores.</p><p> Una fuerza de ataque “Alfa” formada por un portaaviones, tres acorazados, un crucero pesado, cruceros livianos y destructores.</p><p> Una fuerza de ataque “Beta”, con similar configuración.</p><p> </p><p> Estaba previsto operar estas fuerzas con las Armadas italiana y japonesa. El Capitán Kauffman, en su articulo, no hace mención de la participación de los tres cruceros de batalla en estas fuerzas, pero atento a las características de su aparato propulsor con dos ejes accionados por motores diesel y uno central por turbina de vapor parecerían aptos como incursores de superficie.</p><p> Después del convenio de 1935, los británicos habían dispuesto la construcción de cuatro “King George V” y aparentemente como respuesta al cambio de actitud de Alemania, ordenaron cuatro “Lion” en 1939, y es probable que de no haberse iniciado el conflicto en ese año, el Almirantazgo hubiese presionado con éxito a su gobierno, por mas acorazados.</p><p> Si se hubiese cumplido la premisa de no entrar en guerra hasta 1944 y el Plan Z seguido su curso, en esa época y sujeto a los avatares de toda nueva construcción, Alemania habría contado con dos “Bismarck”, seis superacorazados, tres cruceros de batalla y dos “Scharnhorst” que con cinco años hubieran sido los de mas edad. Con una capacidad artillera reducida pero digna de tener en cuenta como incursores se agregaban a los tres acorazados de bolsillo.</p><p> Los británicos en tanto habrían dispuesto como unidades modernas, de cuatro “King George V” y cuatro o cinco “Lion”. De la década de los 20 con dos “Nelson y de cuatro o cinco “Queen Elizabeth” construidos durante la I G, modernizados pero limitados como los dos anteriores a menos de 24 nudos. (Los cinco clase “R” aun con menor velocidad, se supone para entonces destinados a tareas secundarias). Los tres cruceros de batalla, también sometidos a modernización habrían tenido mas de 25 años.</p><p> Si tenemos en cuenta el esfuerzo que demando a poco de iniciada la guerra el despliegue de unidades en “Grupos de Caza”, ante la presencia en el Atlántico de incursores de superficie o la cantidad de naves pesadas afectadas a las operaciones que terminaron con el Bismarck o el aferramiento de las mismas en aguas metropolitanas ante la amenaza latente del Tirpitz se entiende que el plan de operaciones esbozado por el Alte Raeder, probablemente le hubiese permitido actuar de manera de provocar en el adversario situaciones puntuales de debilidad frente a alguna de las fuerzas germánicas. </p><p></p><p> Lo expresado precedentemente puede dar lugar a un par de observaciones. La primera es la no inclusión de los portaaviones en la comparación de los medios disponibles por parte de Alemania y el RU en 1944; para ese año la ventaja hubiera sido para este, que en la década anterior había ordenado los que debían ser el reemplazo de un stock heterogéneo y algo vetusto, mientras que los germanos se limitaron a dos unidades y con prioridad diferida para la segunda. Pero en la mentalidad de quienes conducían ambas armadas y aunque ya no se creía factible el enfrentamiento de dos grandes flotas en un encuentro decisivo, se seguía considerando a las unidades de batalla como el factor mas importante del poder naval y no le asignaban al portaaviones el protagonismo que ya para entonces habían previsto las potencias del Pacifico.</p><p> Una segunda observacion es calificar como un error por parte de Alemania, haber provocado los acontecimientos que desataron la guerra en 1939, un lustro antes del año previsto para completar la primera parte del plan de rearme naval, pero ese seria un enfoque muy particular, porque las razones, hechos y circunstancias que llevaron a la iniciación del conflicto en ese año fueron muchos y de diversa índole, relegando a un segundo plano la consideración de un rearme y cuya descripción escapa a la extensión de este trabajo.</p><p> Formalmente el gobierno aleman repudio el tratado naval con GB en la primavera de 1939; para el otoño, el comienzo anticipado de las acciones bélicas, determino la liquidación del Plan Z, que hallándose en su etapa inicial, solo habia concretado la colocación de la quilla de dos superacorazados cuyos trabajos fueron cancelados y consiguientemente, tambien se esfumo el plan de operaciones del Alte Raeder.</p><p> El alistamiento del Graf Zeppelín se interrumpió en 1940 porque concretada la invasión a Noruega y la victoria sobre Francia con la ocupación de sus litorales marítimos se considero que el portaaviones ya no era necesario y sin terminar fue trasladado a Gydnia y disuelta la escuadrilla especializada “186” de la Luftwaffe.</p><p> Sin embargo para algunos altos oficiales navales germanos, “el desarrollo de aviones navales aptos para la Armada, habia sido suspendido por demasiado tiempo y la inexistencia de maquinas aptas para equiparlo fue una de las razones por las que el Graf Zeppelín no fuera terminado”.</p><p> Los acontecimientos históricos son irreversibles, pero nada impide hacer suposiciones con respecto al desarrollo de los mismos, introduciendo otras circunstancias y otros medios respecto de los existentes en la época en que ocurrieron.</p><p> </p><p> Es muy probable que: Si la Armada Alemana hubiese manejado su aviación naval tal como ocurría en EEUU y Japón y a partir de 1938 en Gran Bretaña, el desarrollo de aviones aptos se habría realizado en tiempo y análogamente la disponibilidad del Graf Zeppelín </p><p> Si en mayo de 1941, la fuerza alemana destinada al plan “Rheinübung”, hubiese incluido el Graf Zeppelín quizás otro hubiera sido el desenlace. No puede ignorarse que el destino del Bismarck, uno de los acorazados mas poderosos de su tiempo, estuvo determinado por unos pocos obsoletos y entelados biplanos que no encontraron otra cosa que no fuera la artillería AA de la nave alemana. La presencia del portaaviones no solo hubiese significado contar con los medios mas eficaces para la defensa, sino tambien para realizar tareas ofensivas y de exploración contra buques de la Armada Real.</p><p> La construcción del Graf Zeppelín se inicio en 1942, cuando Hitler considero seriamente un posible desembarco aliado en el norte de Noruega. Para prevenirlo se planifico una fuerza naval que apoyada por la Luftwaffe constituiría un elemento destinado a dificultar la concreción de la presunta operación aliada.</p><p> Esta fuerza naval habría estado formada por los acorazados Tirpitz y Scharnhorst, los acorazados de bolsillo Lutzow y Scheer, el crucero Hipper, dos o tres flotillas de destructores y el portaaviones Graf Zeppelín.</p><p></p><p> Esta flota nunca fue reunida y ciertas unidades actuaron como amenaza latente con significativo éxito en el caso del convoy “PQ 17”.</p><p></p><p> El convoy “PQ 17” transportaba materiales vitales para la URSS y tenia como destino los puertos de Murmansk y Arcángel en el Ártico. Su escolta había rechazado con éxito los ataques de submarinos y aviones pero ante la suposición de que el acorazado Tirpitz se aprestaba a destruirlo, el Almirantazgo británico dispuso el retiro de las naves de guerra y la dispersión del convoy. La mayoría de los buques mercantes fueron entonces presa fácil de submarinos y aviones alemanes que lograron hundir el 70 % de ellos. Al decir de un oficial naval británico “simplemente cambiando el fondeadero, el Tirpitz realizo lo que submarinos y aviones no habían logrado”.</p><p> Según algunos historiadores, para 1942 Hitler seguía pensado en grandes acorazados con cañones de gran calibre por lo que el 25 de agosto de ese año, el Alte Raeder le informo que para la construcción de ese tipo de nave debía tenerse en cuenta el resultado de la guerra naval entre EEUU y Japón, agregando que aunque los acorazados eran todavía un arma poderosa serian probablemente en un futuro cercano, aun con cañones de mayor calibre por lo que aconsejaba continuar con los proyectos de portaaviones que no solo incluían la terminación del Graf Zeppelín, sino también la conversión del crucero Seydlitz y los transatlánticos Europa, Postdam y Gneisenau. Para estos se dispuso tener listos los planos en tres meses produciéndose el primer informe a los treinta días, en el que preveían las dotaciones de aviones para cada uno de ellos: Europa, con una cubierta de vuelo de 276 m levaría 24 cazas “Me 109” y 18 bombarderos “Ju 87”, Postdam y Gneisenau, 186 m de cubierta de vuelo, 12 “Me 109” y 8 “Ju 87” y el Seydlitz 6 y 12 respectivamente dejando constancia de que no valía la pena la conversión de este ultimo por hallarse completado en un 90 %. </p><p> La construcción del portaaviones fue finalmente cancelada en 1943 cuando, por otra parte, la situación de la guerra naval hacia prácticamente imposible su empleo.</p><p> El Graf Zeppelín había sido protagonista de las conversaciones entre rusos y alemanes cuando firmaron los acuerdos de agosto de 1939. Entre los materiales que los soviéticos pretendían les fueran entregados figuraba este portaaviones; su deseo se concreto en 1945 cuando lo llevaron a Leningrado (San Petersburgo) donde fue desguazado. Algunos historiadores dicen que fue empleado para llevar secciones de submarinos a ese puerto mientras otros afirman que fue hundido por los alemanes poco antes de terminar la guerra, posteriormente reflotado por los rusos para desparecer luego bajo las aguas cuando era remolcado.</p><p></p><p>Articulo extraído de “ALAS SOBRE EL MAR” del Clte IM(R) Eugenio Bezzola</p></blockquote><p></p>
[QUOTE="Willypicapiedra, post: 325302, member: 162"] PORTAAVIONES INTRASCENDENTES ALEMANIA Alemania estuvo sometida hasta 1935 a las restricciones del Tratado de Versalles. Cuando quedó liberada de las mismas y dispuso poner dos naves sucesivamente en gradas, se les asignó una importancia secundaria, con suspensiones en la construcción de la primera que finalmente determinaron que no llegase a estar operativa. El Tratado de Washington no incluyó a Alemania por estar ésta sujeta a restricciones impuestas por el Tratado de Versalles al que debió sujetarse después de haber sido vencida durante la I GM y que en lo concerniente a los aspectos militares, redujo su ejército a 100000 hombres, que debía estar integrado exclusivamente por voluntarios prestando servicios por un período no menor de doce años, con el fin de que no se repitiesen las circunstancias dadas después de la derrota de Jena en 1806, oportunidad en que los prusianos eludieron las imposiciones de los franceses, incorporando sucesivas tandas durante poco tiempo pero sometiéndolas a un adiestramiento muy intenso, práctica que les permitió contar con una buena masa de reservistas. No podía construir ni poseer submarinos, aviones militares, artillería pesada, tanques y gas venenoso. En cuanto a la armada, no debía exceder de seis acorazados de 10000 tons, seis cruceros livianos, doce destructores e igual número de torpederas. El número de buques no parece pequeño en relación con los que se suelen dar hoy en día (excepto para las grandes potencias), pero debe recordarse que Alemania durante la I GM poseía la segunda armada después de la de Gran Bretaña, con 19 acorazados de 19000 a 28000 tons, siete cruceros de batalla de 19400 a 28000 tons, (ambos tipos con una edad inferior a cuatro años), unos veinte cruceros, noventa destructores modernos y ochenta y ocho mas antiguos. A partir de 1921 hasta 1935, Alemania construyó cinco cruceros livianos; en cuanto a los acorazados con el límite de 10000 tons y artillería de 280 mm, se pensó primeramente en monitores con un buen blindaje, no muy rápidos, destinados a misiones defensiva de las costas del Mar del Norte y el Báltico, pero fue el Alte Zenker quien impulsó la construcción de naves de nuevo diseño impulsadas por motores diesel, relativamente blindadas, con una velocidad superior a los 26 nudos, lo que las hacía mas veloces que los acorazados existentes y mas poderosas que cualquier crucero excepto los de batalla. Tres buques con esas características se construyeron entre 1929 y 1936. El convenio de Londres de 1935, liberó a Alemania de las restricciones de Versalles ya que le era permitido disponer de unidades de superficie en una relación del 35 % con respecto a la Armada real y del 45 % para los submarinos y para estos con la opción de llegar al 100 % compensando con una disminución en el tonelaje de las unidades de superficie. En lo que a portaaviones se refiere, el convenio permitía un desplazamiento total de 47000 tons bastante inferior a las 184000 acordadas para los acorazados y similar a las 51000 fijadas como límites para los cruceros pesados. Para la época de la firma de dicho convenio, Hitler había declarado, incluso como instrucciones para sus Fuerzas Armadas, que no consideraba al RU como un seguro potencial adversario. Afirmó repetidamente que no deseaba otra cosa que una relación de amistad y respeto y que no permitiría se reiteraran las ambiciones navales coma las que habían llevado al enfrentamiento en 1914. Por su parte el 26 de junio de 1935, el Alte de la Flota Earl Beatty declaraba en la Cámara de Londres: “Existe por lo menos una nación en el mundo con la cual no tenemos nada que temer en cuanto a una carrera armamentista y los británicos deberíamos estar verdaderamente agradecidos a los germanos por ello”; por su parte el jefe del Estado mayor Naval de Alemania, Clte Günther Guse expresaba que el tratado era la base de un entendimiento durable con Inglaterra, y el Comandante de la Armada Alte Raeder “dio instrucciones explícitas prohibiendo estudios, aún los teóricos, o juegos de guerra, que incluyeran a gran Bretaña como enemigo”. En 1935 las relaciones entre alemanes y británicos eran bastante estrechas. Los turistas regresaban de Alemania enfatizando acerca de la amabilidad y hospitalidad con que habían sido tratados. Esta situación llevó a ambos pueblos y a algunos dirigentes a desarrollar ilusiones de paz y convivencia, excepto a aquellos que habían leído el libro “Mi Lucha”, escrito por Adolf Hitler la década anterior donde exponía sus planes en caso de acceder al gobierno, aunque debemos recordar que los políticos no suelen llevar a cabo lo que prometen desde el llano cuando llegan al poder, pero este caso fue la excepción. El Tratado Naval anglo-alemán, firmado el 18 de junio de 1936, causó un profundo malestar en Francia pues lo consideraba una traición a lasa restricciones impuestas por el Tratado de Versalles y repercutió en mayor grado que la decisión alemana de reimplantar la conscripción ese mismo año. Los británicos interpretaron acertadamente que era imposible que “una nación orgullosa y vigorosa como Alemania aceptara permanecer en una situación de perpetua inferioridad”. Por otra parte debe recordarse que en 1933 había abandonado la Liga de las Naciones cuando no se aceptó su pedido de paridad de sus FFAA respecto de las de sus vecinos, especialmente Francia; en marzo de 1935 denunció unilateralmente el tratado de Versalles y ese mismo mes comunicó la existencia de la Fuerza Aérea ( Luftwaffe). En el aspecto naval había mostrado su capacidad tecnológica cuando en cumplimiento de las restricciones impuestas, encaró los llamados “acorazados de bolsillo”, en los que , ajustados al límite de tonelaje,, lograron un producto que combinaba velocidad, blindaje y poder de fuego (el mas poderoso buque de 10000 toneladas jamás construido, según el US Naval Institute Proceedings de la época). Para eludir dichas restricciones , desarrollaron capacidades en países extranjeros construyendo secciones de submarinos en Finlandia y sistemas de control tiro en Holanda. Diseñaron grandes pesqueros para poder ser utilizados como minadores y buques mercantes veloces no solo para el sostén logístico de las unidades destacadas, sino también para ser empleados como cruceros auxiliares. Como pantalla para el adiestramiento de la aviación naval crearon la empresa “Luftdienst”. Al Alte Zenke lo sucedió en 1928, cinco años antes de que Hitler asumiera el poder, el Alte Erich Raeder que se propuso construir una nueva flota y mantener la Armadalejada de la política. Un año antes de la firma del convenio con GB colocaron las órdenes por dos acorazados de 26000 tons que fueron puestos en gradas en marzo y mayo de 1935. En la época previa al acuerdo anglo alemán, Francia e Italia se hallaban embarcados en la construcción de acorazados, mientras que Japón, que en 1934 había anunciado que a partir de los dos años subsiguientes no se consideraba sujeto a los tratados navales, pedía paridad naval con Gran Bretaña y EEUU, y por lo tanto en esas condiciones de contorno, apunto de naufragar el Tratado de Washington y el que se pretendía acordar en su reemplazo o modificación (1) *** (1). Como el Tratado de Washington solo limitaba el tonelaje de la unidades capitales, el presidente Coolidge de los EEUU llamó a fines de 1926 a un nuevo acuerdo para establecer los valores para otros tipos de naves, pero tal invitación fue rechazada por Francia e Italia. Con la presencia de EEUU, GB y Japón, al año siguiente, se realizó una segunda conferencia naval en Ginebra donde los dos primeros se enfrentaron muy duramente respecto al número de cruceros, debiendo asumir Japón el papel de “ansioso e infatigable mediador”, para finalmente no arribar a acuerdo alguno. La siguiente tuvo lugar en Londres en 1930 donde con excepción de Francia, se acordó renunciar hasta 1936 al derecho a reemplazar buques capitales; para otras naves se establecieron restricciones en nuevas construcciones y se incluyó una cláusula que permitía a cualquier signatario superar el límite fijado si se sintiera amenazado por una potencia no signataria (Italia respecto a Francia). El último intento de limitación naval tuvo lugar en Londres a fines de 1935 en el que Japón pretendió se equiparara su tonelaje con los de GB y EEUU, retirándose cuando su petición no fue aceptada; poco tiempo después se alejó Italia, bastante vapuleada diplomáticamente por su invasión a Abisinia, por lo que los firmantes quedaron reducidos a EEUU, GB y Francia acordando ciertas limitaciones cualitativas. *** resultaba conveniente e incluso favorable evitar que Alemania se embarcase en un ambicioso programa naval que en la práctica ya no podría ser acotado por las cláusulas de Versalles y que no debía ajustarse a lo establecido en el de Washington ni a los que siguieron. Como consecuencia de lo suscripto con Gran Bretaña, Alemania “oficializó” la construcción de los dos acorazados que había iniciado poco antes, (Scharnhorst y Gneisenau) ordenó dos cruceros de 10000 tons ( Hipper y Blucher) a los que seguirían el año siguiente otros tres (Prinz Eugen, Seydlitz y Lutzow), 16 destructores, 28 submarinos (Como confirmación del desarrollo de secciones de submarinos en el exterior, Alemania contó con el primero, once días después de la firma del convenio naval con GB y en los seis meses siguientes incorporaron otros doce), dos acorazados ( Bismarck y Tirpitz) y dos portaaviones con un tonelaje algo superior a 20000 tons; el 8 de diciembre de 1938 se efectuó la botadura del Graf Zeppelín colocándose la barquilla del Peter Strasser que no salió de su etapa inicial. El Graf Zeppelín tenía una cubierta de vuelo de 240 por 27 mts con dos catapultas. Estaba prevista una dotación de 42 aviones. Las fábricas Arado y Fieseler encararon el diseño de máquinas aptas para operar con esta nave. Como solución intermedia se previó el empleo de cazas “Me 109 T” y bombarderos “Ju 87C” Stuka, modificados.. La adaptación de aviones diseñados para uso desde bases terrestres no era una tarea sencilla; no se ha obtenido información referente a los aviones alemanes, pero llevó mucho tiempo y esfuerzo adaptar el “Spitfire” para convertirlo en el “SeaFire” realmente apto para operar desde portaaviones. La Luftwaffe, inicio el adiestramiento utilizando un islote como plataforma similar a aquella en la que eventualmente operarían e incluso se creó la “Escuadrilla de Portaaviones 186”. Armamento: 16 cañones de 150 mm, 12 de 105 mm doble propósito, 22 de 37 mm AA y 28 de 20 mm AA. Desplazamiento estándar, 23200 tons, con carga completa 33500; eslora 250 m; eslora máxima 262,5 m, manga 36,2 ; propulsión 4 hélices accionadas por turbinas de vapor, velocidad prevista 33,8 nudos. Resulta sorprendente que tanto el equipamiento del Graf Zeppelín como en el de los portaaviones previstos posteriormente, figure un considerable número de piezas de 150 mm, cuando en otras armadas la artillería exclusivamente antisuperficie no había sido incorporada en nuevos proyectos y eliminada totalmente en gran parte de las modernizaciones, pero debe recordarse que para ciertas mentalidades de entonces y que en algunas marinas se prolongaron por años, no se concebía un buque de guerra si cañones navales, por lo que los aviones no eran considerados como un arma decisiva en el combate, salvo para unos pocos estudiosos del tema. En el Graff Zeppelín estaban previstas dos torres dobles a proa y popa de la isla, una disposición similar a las de 8”(203 mm) de los portaaviones americanos Lexington y Saratoga. En el buque alemán otros ocho cañones estaban dispuestos en montajes individuales en ambas bandas hacia proa y hacia popa debajo de la cubierta de vuelo. Para 1938, el gobierno alemán pasó a considerar al Reino Unido como un país opositor a su política de expansión territorial y consecuentemente los planes de equipamiento naval sufrieron alteraciones. La Armada formuló un proyecto de construcciones al que denominó “Plan Z”, elaborado bajo la premisa de que no habría posibilidad de guerra hasta 1944, según aseguró Hitler a los mandos militares. El ambicioso “Plan Z” Preveía la construcción de dos portaaviones adicionales, que estarían disponibles para 1947, un número pequeño comparado con los seis super acorazados (56000 tons standard propulsados por motores diesel, 30 nudos y artillería de 406 mm) que debían estar listos para 1944, y que significaría disponer APRA entonces de un total de diez, mas tres cruceros de batalla, que pasarían a ser doce en 1948, y tres acorazados de 10000 tons. A los seis acorazados previstos en el “Plan Z” se sumaban el Scharnhorst y el Gneisenau (aunque se aproximaban mas a ser considerados cruceros de batalla) y los gemelos Bismarck y Tirpitz. En cuanto a las naves de 10000 tons eran: Graff Spee, Admiral Scheer y Deutschland rebautizado Lutzow durante la guerra. ( El crucero en construcción con ese nombre fue vendido a la URSS). Respecto de los nuevos portaaviones se especificó un desplazamiento entre 19000 y 27000 tons, 16 cañones de 150 mm, un número sustancial de piezas AA y capacidad para 40 aviones. La propulsión estaría dada por turbinas a vapor con una velocidad de 34,5 nudos y un radio de acción de 8000 millas a 19 nudos. Ante la duda sobre la capacidad de la industria naval para satisfacer ese plan se fijaron prioridades a principios de 1939. La primera correspondió a los acorazados y submarinos; los primeros como “núcleo de la flota total que se concretara en el largo plazo y los submarinos como único medio eficaz y operativo en la guerra marítima en la época de nuestra debilidad”. Los portaaviones ocuparon el último lugar y como consecuencia de ello, para los tres cruceros de batalla ordenados en 1939 y que serian propulsados por 8 motores diesel en dos ejes y turbina de vapor en el eje central, se previó usar las que se encontraban en producción para el Peter Strasser. El Alte Ruge en su libro “Der Seekrieg” hace notar que el punto mas débil del Plan Z parece ser el pequeño número de portaaviones considerando al respecto que en la Armada Alemana se pensaba todavía en los buques de la I GM que habían conocido bien y en cambio existía muy poca experiencia en aviación embarcada, aunque reconoce que las maniobras en tiempos de paz debieron poner en evidencia la ausencia del apoyo aéreo propio. Vale la pena recordar para que estrategia estaba diseñado el Plan Z. Según el Capitán de Fragata (USN) D L Kauffman, las naves se hubieran organizado en: Una flota metropolitana integrada por cuatro acorazados (dos Bismarck y dos Scharnhorst), dos cruceros pesados, cruceros livianos y destructores para mantener aferrada a la equivalente británica. Fuerzas de incursores de superficie que incluirían los tres acorazados de bolsillo, un crucero pesado, cruceros livianos y destructores. Una fuerza de ataque “Alfa” formada por un portaaviones, tres acorazados, un crucero pesado, cruceros livianos y destructores. Una fuerza de ataque “Beta”, con similar configuración. Estaba previsto operar estas fuerzas con las Armadas italiana y japonesa. El Capitán Kauffman, en su articulo, no hace mención de la participación de los tres cruceros de batalla en estas fuerzas, pero atento a las características de su aparato propulsor con dos ejes accionados por motores diesel y uno central por turbina de vapor parecerían aptos como incursores de superficie. Después del convenio de 1935, los británicos habían dispuesto la construcción de cuatro “King George V” y aparentemente como respuesta al cambio de actitud de Alemania, ordenaron cuatro “Lion” en 1939, y es probable que de no haberse iniciado el conflicto en ese año, el Almirantazgo hubiese presionado con éxito a su gobierno, por mas acorazados. Si se hubiese cumplido la premisa de no entrar en guerra hasta 1944 y el Plan Z seguido su curso, en esa época y sujeto a los avatares de toda nueva construcción, Alemania habría contado con dos “Bismarck”, seis superacorazados, tres cruceros de batalla y dos “Scharnhorst” que con cinco años hubieran sido los de mas edad. Con una capacidad artillera reducida pero digna de tener en cuenta como incursores se agregaban a los tres acorazados de bolsillo. Los británicos en tanto habrían dispuesto como unidades modernas, de cuatro “King George V” y cuatro o cinco “Lion”. De la década de los 20 con dos “Nelson y de cuatro o cinco “Queen Elizabeth” construidos durante la I G, modernizados pero limitados como los dos anteriores a menos de 24 nudos. (Los cinco clase “R” aun con menor velocidad, se supone para entonces destinados a tareas secundarias). Los tres cruceros de batalla, también sometidos a modernización habrían tenido mas de 25 años. Si tenemos en cuenta el esfuerzo que demando a poco de iniciada la guerra el despliegue de unidades en “Grupos de Caza”, ante la presencia en el Atlántico de incursores de superficie o la cantidad de naves pesadas afectadas a las operaciones que terminaron con el Bismarck o el aferramiento de las mismas en aguas metropolitanas ante la amenaza latente del Tirpitz se entiende que el plan de operaciones esbozado por el Alte Raeder, probablemente le hubiese permitido actuar de manera de provocar en el adversario situaciones puntuales de debilidad frente a alguna de las fuerzas germánicas. Lo expresado precedentemente puede dar lugar a un par de observaciones. La primera es la no inclusión de los portaaviones en la comparación de los medios disponibles por parte de Alemania y el RU en 1944; para ese año la ventaja hubiera sido para este, que en la década anterior había ordenado los que debían ser el reemplazo de un stock heterogéneo y algo vetusto, mientras que los germanos se limitaron a dos unidades y con prioridad diferida para la segunda. Pero en la mentalidad de quienes conducían ambas armadas y aunque ya no se creía factible el enfrentamiento de dos grandes flotas en un encuentro decisivo, se seguía considerando a las unidades de batalla como el factor mas importante del poder naval y no le asignaban al portaaviones el protagonismo que ya para entonces habían previsto las potencias del Pacifico. Una segunda observacion es calificar como un error por parte de Alemania, haber provocado los acontecimientos que desataron la guerra en 1939, un lustro antes del año previsto para completar la primera parte del plan de rearme naval, pero ese seria un enfoque muy particular, porque las razones, hechos y circunstancias que llevaron a la iniciación del conflicto en ese año fueron muchos y de diversa índole, relegando a un segundo plano la consideración de un rearme y cuya descripción escapa a la extensión de este trabajo. Formalmente el gobierno aleman repudio el tratado naval con GB en la primavera de 1939; para el otoño, el comienzo anticipado de las acciones bélicas, determino la liquidación del Plan Z, que hallándose en su etapa inicial, solo habia concretado la colocación de la quilla de dos superacorazados cuyos trabajos fueron cancelados y consiguientemente, tambien se esfumo el plan de operaciones del Alte Raeder. El alistamiento del Graf Zeppelín se interrumpió en 1940 porque concretada la invasión a Noruega y la victoria sobre Francia con la ocupación de sus litorales marítimos se considero que el portaaviones ya no era necesario y sin terminar fue trasladado a Gydnia y disuelta la escuadrilla especializada “186” de la Luftwaffe. Sin embargo para algunos altos oficiales navales germanos, “el desarrollo de aviones navales aptos para la Armada, habia sido suspendido por demasiado tiempo y la inexistencia de maquinas aptas para equiparlo fue una de las razones por las que el Graf Zeppelín no fuera terminado”. Los acontecimientos históricos son irreversibles, pero nada impide hacer suposiciones con respecto al desarrollo de los mismos, introduciendo otras circunstancias y otros medios respecto de los existentes en la época en que ocurrieron. Es muy probable que: Si la Armada Alemana hubiese manejado su aviación naval tal como ocurría en EEUU y Japón y a partir de 1938 en Gran Bretaña, el desarrollo de aviones aptos se habría realizado en tiempo y análogamente la disponibilidad del Graf Zeppelín Si en mayo de 1941, la fuerza alemana destinada al plan “Rheinübung”, hubiese incluido el Graf Zeppelín quizás otro hubiera sido el desenlace. No puede ignorarse que el destino del Bismarck, uno de los acorazados mas poderosos de su tiempo, estuvo determinado por unos pocos obsoletos y entelados biplanos que no encontraron otra cosa que no fuera la artillería AA de la nave alemana. La presencia del portaaviones no solo hubiese significado contar con los medios mas eficaces para la defensa, sino tambien para realizar tareas ofensivas y de exploración contra buques de la Armada Real. La construcción del Graf Zeppelín se inicio en 1942, cuando Hitler considero seriamente un posible desembarco aliado en el norte de Noruega. Para prevenirlo se planifico una fuerza naval que apoyada por la Luftwaffe constituiría un elemento destinado a dificultar la concreción de la presunta operación aliada. Esta fuerza naval habría estado formada por los acorazados Tirpitz y Scharnhorst, los acorazados de bolsillo Lutzow y Scheer, el crucero Hipper, dos o tres flotillas de destructores y el portaaviones Graf Zeppelín. Esta flota nunca fue reunida y ciertas unidades actuaron como amenaza latente con significativo éxito en el caso del convoy “PQ 17”. El convoy “PQ 17” transportaba materiales vitales para la URSS y tenia como destino los puertos de Murmansk y Arcángel en el Ártico. Su escolta había rechazado con éxito los ataques de submarinos y aviones pero ante la suposición de que el acorazado Tirpitz se aprestaba a destruirlo, el Almirantazgo británico dispuso el retiro de las naves de guerra y la dispersión del convoy. La mayoría de los buques mercantes fueron entonces presa fácil de submarinos y aviones alemanes que lograron hundir el 70 % de ellos. Al decir de un oficial naval británico “simplemente cambiando el fondeadero, el Tirpitz realizo lo que submarinos y aviones no habían logrado”. Según algunos historiadores, para 1942 Hitler seguía pensado en grandes acorazados con cañones de gran calibre por lo que el 25 de agosto de ese año, el Alte Raeder le informo que para la construcción de ese tipo de nave debía tenerse en cuenta el resultado de la guerra naval entre EEUU y Japón, agregando que aunque los acorazados eran todavía un arma poderosa serian probablemente en un futuro cercano, aun con cañones de mayor calibre por lo que aconsejaba continuar con los proyectos de portaaviones que no solo incluían la terminación del Graf Zeppelín, sino también la conversión del crucero Seydlitz y los transatlánticos Europa, Postdam y Gneisenau. Para estos se dispuso tener listos los planos en tres meses produciéndose el primer informe a los treinta días, en el que preveían las dotaciones de aviones para cada uno de ellos: Europa, con una cubierta de vuelo de 276 m levaría 24 cazas “Me 109” y 18 bombarderos “Ju 87”, Postdam y Gneisenau, 186 m de cubierta de vuelo, 12 “Me 109” y 8 “Ju 87” y el Seydlitz 6 y 12 respectivamente dejando constancia de que no valía la pena la conversión de este ultimo por hallarse completado en un 90 %. La construcción del portaaviones fue finalmente cancelada en 1943 cuando, por otra parte, la situación de la guerra naval hacia prácticamente imposible su empleo. El Graf Zeppelín había sido protagonista de las conversaciones entre rusos y alemanes cuando firmaron los acuerdos de agosto de 1939. Entre los materiales que los soviéticos pretendían les fueran entregados figuraba este portaaviones; su deseo se concreto en 1945 cuando lo llevaron a Leningrado (San Petersburgo) donde fue desguazado. Algunos historiadores dicen que fue empleado para llevar secciones de submarinos a ese puerto mientras otros afirman que fue hundido por los alemanes poco antes de terminar la guerra, posteriormente reflotado por los rusos para desparecer luego bajo las aguas cuando era remolcado. Articulo extraído de “ALAS SOBRE EL MAR” del Clte IM(R) Eugenio Bezzola [/QUOTE]
Insertar citas…
Verificación
¿Cuanto es 2 mas 6? (en letras)
Responder
Inicio
Foros
Area Militar General
Historia Militar
Portaaviones Intrascendentes
Este sitio usa cookies. Para continuar usando este sitio, se debe aceptar nuestro uso de cookies.
Aceptar
Más información.…
Arriba